La personificación de lo humano.
18.04.08 @ 11:00:00. Archivado en Misterios y Mitos

Cuando “todavía había Dios”, señor de vidas y haciendas, le adornaron con todo el poder y virtudes y gracias que el hombre era capaz de poseer: lo que éste y el otro y el otro y el otro poseían –la verdad la poseemos entre todos— era el compendio de lo que entendemos por “Dios”.
El mayor creador de cosas era Dios; el tirano o el juez era Dios; el dueño era Dios; el poseedor de todos los bienes era Dios; el sabio, el intelectual, “el que conoce”, era también Dios; y, sobre todo, el bueno, el amigo, el consolador, ése asimismo era Dios.
Asoc. Humanismo sin Credos
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