En 30". Hieren para así poder curar.
11.04.08 @ 11:00:00. Archivado en Lecturas de 30"

La creencia es como el asesino que no mata: asesta la puñalada causando una herida letal y cuando ya tiene a su merced a la víctima, se dedica, con solicitud de madre, a curarla, consolarla, pasarle la mano por la cara, enjugar las lágrimas, prometer una recuperación feliz, invitarle a sus palacios y fiestas... e incluso asegurarle la curación instantánea y eterna.
¿Dónde está la perversión? En que justifican la puñalada por los cuidados posteriores.
De otro modo: primero vacían el cerebro del creyente o no dan lugar a que se llene de juicio crítico, luego lo llenan con mensajes de “consuelo”; primero privan de la felicidad o no dan ninguna y luego “prometen” una que no tiene fin; primero exigen parte del peculio de los fieles conseguido con el esfuerzo y el trabajo, para dar, con la seguridad que da la palabra, todo un reino futuro...
Asoc. Humanismo sin Credos
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