Las brujas que murieron nunca existieron.
02.04.08 @ 14:00:00. Archivado en Cristianismo humano y criminal

Jamás, jamás, jamás la muerte ha solucionado nada. Si no hay otra solución más que matar, hay que buscar otra que no sea matar, siempre la habrá. Y siempre se encontrará.
Quizá la única justificación defensiva, que no coartada, sea el instinto de supervivencia, tan fuerte como la muerte misma para alejar la propia destrucción destruyendo al contrario.
Será una muerte, pero nunca será una muerte “racionalmente” asumida.
El inicio del artículo tendría que ver con la barbarie genocida provocada por tanta guerra inútil que ha devastado la historia, pero no era ésa la intención primera. Son otras muertes que todavía "claman al cielo".
Asoc. Humanismo sin Credos
autor
Contacto






