Acciones inducidas.
28.03.08 @ 20:00:00. Archivado en Manifiesto pro mundo sin religiones.

Unos por acción perversa; otros por omisión sangrante. Todos culpables.
Malo es que haya asesinos, pero igual de malo es tener que vivir en una sociedad que los consiente, por dejación o por mutismo.
No basta con quejarse y lamentarse de que haya asesinos, hay que dejarse la piel por capturarlos o desterrarlos. Las sociedades permisivas terminan en la disolución.
Si alguien ha matado en nombre de lo que sea --en este territorio digital tenemos que referirnos a Dios--, todos los que se encomiendan a ese Dios comulgan con las mismas ideas: o sobra el asesino o sobra Dios.
Y mientras alguien pretenda esgrimir el arma divina para matar, los amos no deben descansar hasta quitarles ese arma. El lamento puede ser deploración fraterna cómplice de lo que lamenta.
El Gran Jerarca musulmán, si lo hay, o el Gran Muftí estaban al tanto de las matanzas a manos de fanáticos en Argelia: “Están locos, no saben lo que hacen”. Y con la boca pequeña: “Nosotros no tenemos que ver nada en todo eso, Dios no consiente matar en su nombre”. Pero con el alma más pequeña todavía, se embutían en el traje del mutismo con un "laissez faire" tan criminal como los fajados asesinos.
No han sabido o querido impregnarse de la única idea importante, la primera, la esencial, la que debiera ser centro de sus predicaciones: el respeto a la vida y que lo único importante para el hombre es su vida. Nada, nada, nada puede estar por encima de la vida. Nada. Ni patria, ni rey ni Dios... si en este sentido pudiéramos tomar uno de los pedruscos anarquistas que servían, haciendo dios de tal idea, para liquidar a quien sí proclaman patria, rey o Dios.
Aquellos que SÍ defienden algo por encima de la vida, debieran caer en la cuenta de que el derecho a matar en nombre de la fe puede convertirse en el deber de dejarse matar por otra fe.
Pero como, mal que les pese, la vida es de cada uno, nadie es mártir por voluntad propia si primero no ha hecho dejación de su razón.
No nos venga la Iglesia, ahora y antes, con eso del fervor con que se entregaban al martirio los primeros cristianos. Esa engañifa convierte en tontos de baba a los que la dicen. Primero les hicieron "cruzados de la causa", sin gramo de pensamiento propio. Tal cual vemos en los pepinos reventones hijos bastardos de Mahoma.
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Pero no aprovechemos que el Pisuerga pasa por Valladolid para comprar una aspiradora para la casa, por ejemplo.
No se si el tema del aborto encaja mucho aquí, pero si cualquier atentado contra la seguridad y los bienes del individuo se puede denominar como crimen, como delito, desde luego el atentado, sistemático, científico, social, "legal", contra la vida de los más indefensos, los no nacidos, solamente se puede denominar como asesinato, y quien lo legaliza, lo ampara, lo reclama como derecho de las madres no son otra cosa que complices en un asesinato en masa.
No, ni la Religión, ni la Ideología Política, pueden, ni deben, cruzar esa línea, porque las grandes poblaciones en ese mismo instante comienzan a despreciar a ambos.
Nuestra salvación en cuanto a la LEY es que mientras más se descomponga 'esto'
... más airosos vamos a salir a la postre, cuando los CIUDADANOS, ya hartos de tanto engaño que les ha procurado la Partitocracia, se levanten como un sólo HOMBRE, alguien que sabe qué es lo que quiere: a César,(EL NOSOTROS) lo que es de César: la Ley; y a Dios, a Él, lo que es de Dios, el INDIVIDUO que lo quiera en su intimidad.
'derechos' a los que nada hacen para el bien de todos. Y cómo se les pone en libertad de manera tan... ligera.
El contenido de las leyes es asunto, nunca nos cansaremos de repetirlo, de los CIUDADANOS, no del Partido, ni de la Iglesia, porque tanto uno como la otra siguen un IDEOLOGÍA, y ésta siempre cojea de los mismo: de no estar a la altura de su tiempo. Pero dicho esto, necesario es establecer que el propósito de los cuerpos de seguridad es, precisamente, la seguridad: que el delincuente, el que causa mal, se vea FRENADO de causarlo, por muchos
'derechos' que invoquemos en la sociedad
'humanitaria', pues al instante en que no se procura el ORDEN, deja la sociedad
de ser humanitaria para convertirse en un caos donde los ciudadanos ya dejan de CONFIAR en el cuerpo social y comienzan a concentrarse en otros pensamientos.
No, ni la Religión, ni la Ideología P...
En la actualidad esto es lo que está ocurriendo, diariamente se nos muestran las noticias, cómo se ejecutan a mujeres, cómo se viola y se da muerte a pequeños, cómo se procede de la manera más aberrante, ... y cómo el cuerpo social pone en mucha honr...
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