¿Pero no se dan cuenta de que no tiene solución?
25.03.08 @ 18:00:00. Archivado en Cristianismo humano y criminal

Catástrofes, la mía, la de Europa del 14.-
Ante la catástrofe –la minúscula de cada uno o la “humanitaria” cuando es astronómica–- creer en alguien que está fuera, como contemplando el drama, es consolador: Dios siempre está fuera y, dicen, es el refugio seguro.
Con esa seguridad, al que cree ya no le importa el sufrimiento, es más, llega a esperarlo y desearlo. Huye de la certeza de lo inevitable, huye de su miedo, de su temblor, de su incertidumbre: puede ser hasta un modo muy humano de actuar.
Esa huida es precisamente su fe. Dios sigue viviendo en el dolor.
Asoc. Humanismo sin Credos
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