El legado "científico" del creer.
22.03.08 @ 11:00:00. Archivado en Cristianismo humano y criminal

Occidente y su cultura.-
Dicen que gracias a la Iglesia floreció la cultura en Occidente y, como toda afirmación gratuita, tiene sus connotaciones afirmativas y negativas.
Deberíamos preguntar a qué cultura se refieren: ¿la teocéntrica? ¿ésa que produjo un dispendio monumental, nunca mejor dicho, en iglesias y catedrales por doquier? ¿la del arte, literatura y pensamiento religiosos? ¿Y la otra? ¿Y la ciencia? ¿Y el pensamiento disidente?
Porque la ciencia, la que germinó entre los sabios griegos y que apenas si recogieron los romanos, quedó agostada por el sol del cristianismo. Cegaron los canales del saber abiertos por Arquímedes, Euclides, Hiparco, Aristarco, Eratóstenes, Erófilo, Timócaris, Apolonio de Rodas y de Pérgamo, Herón y tantos y tantos otros científicos en nada inferiores a los Maxwell, Torricelli, Cajal, Fermi o Fleming de nuestros días.
Un invierno científico de más de mil años –y ya son años-- se abatió sobre Europa. Florecieron, y tampoco de forma exuberante, las artes plásticas y las otras, las religadas a Dios, pero la ciencia, la que hubiera redundado en bienestar para el hombre, era asunto demasiado humano para competir con Dios.
Cualquier teoría cosmológica, por ejemplo, fuera heliocéntrica o geocéntrica, podría haber sido una hipótesis de trabajo a desarrollar en tiempos más calmados, como en la Edad Media. No fue así. Lo que concordaba con la Biblia se aceptaba; el resto era repudiado o perseguido.
Hicieron práctica del pensar africano de Agustín de Hipona, un fanático más con gran predicamento entre los fanáticos. Suya es esta frase, que bueno será repetir con frecuencia para sonrojo de panegiristas: El único tipo de conocimiento deseable es el de Dios y del alma; no se alcanza ningún beneficio escrutando el reino de la Naturaleza. Ni más ni menos que lo que dirían el Califa Omar (el del incendio de la Biblioteca de Alejandría, año 642) o los siniestros “talibanes” de nuestros días.
"Leves" errores científicos o cuando se quería sacar agua del pozo seco: ciencia medieval.
Aunque desdeñaron la ciencia, sí se permitieron entrar a saco en ella “haciendo otra ciencia”, la que se alimenta de disparates.
Ya que no nos es dado llorar por quienes tuvieron que soportarlos, sirvan como motivo de sorna formulaciones científicas derivadas de la necesidad de sustentar afirmaciones bíblicas. Su cariz y explicitación sería prolijo anotar aquí, por lo que sólo enunciamos teorías científicas tan altamente cualificadas:
Para protegernos del fuego celestial existen por encima del firmamento aguas supercelestiales;
Existen una “cielos inferiores” formados por agua congelada que Dios utilizará para apagar las luminarias del cielo en el día del Juicio Final;
La Tierra tiene forma de Tabernáculo y es dos veces más larga que ancha;
La Tierra no es plana, pues está inclinada en dirección NO-SE, para que el sol tienda a caer del lado que sale
Por la razón anterior las aguas del Tigris y Eufrates, en dirección Sur, fluyen más rápidas que las del Nilo cuyas aguas fluyen lentas “colina arriba”
Las estrellas son arrastradas por los ángeles que se ocultan en la parte alta de la Tierra
También son los ángeles, en sus nueve categorías, los que mueven las distintas esferas, la de las estrellas y los nueve planetas, la de Saturno, etc.
Los planetas, al recorrer sus propios espacios, emiten unos sonidos perfectos, la “famosa música de las esferas”, cantada por poetas y “estudiada” por los músicos;
En las antípodas no puede haber habitantes por dos razones, una porque se interpone un océano que impidió a los descendientes de Adán emigrar; otra porque, por la misma razón, no podrían haber sido redimidos por Cristo;
El interior de la tierra tiene nueve laderas en la última de las cuales se asienta Lucifer.
Hoy dicen que la Biblia no pretendía enunciados científicos; que sus afirmaciones se acomodaban al saber de los tiempos; que la Revelación no era eso... Demasiado tiempo perdido coartando iniciativas. Toleraron la alquimia porque bien sabían que no conducía a ninguna parte.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/152687
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
En España, en concreto, el 80% de la población se siente ajena a ritos religiosos. Otra cosa a tratar es ese vago deísmo que subyace, pero que si no se concreta en nada, es nada.
Aunque generalizar nunca es bueno, la religión se mantiene gracias a la incultura. Y, cuidado, tan inculto en dolencias psicológicas es un ingeniero de telecomunicaciones como un patán obrero desde los cinco años sin estudio alguno.
No son ni lo uno ni lo otro: no existen los paraísos, primero; y luego no son ateos, porque fundan todo su fideísmo en el líder o en el estado, a cada cual peor para el desarrollo de un verdadero humanismo.
Por otra parte, hablar aquí de "ateos" no viene a cuento, no guarda relación con "humanismo sin credos"; un verdadero humanista no es ateo, es humano, piensa, razona, admite, estimula, previene... El que quiera construirse dioses allá él.
Recuerda el adagio: "Sólo insulta el que no tiene argumentos", o aquel otro parecido: "Insultas, luego no tienes razón"
Donde estã el hombre de Espiritu?
Discrepo del blogger, en lo más fundamental: La ciencia no comporta el beneficio de la Humanidad, por mucho que él lo crea, o trate de convencer a lo demás.
Casi todos los grandes inventos científicos proceden de otros, derivados de las guerras, o financiados por el capital deshumanizado, o ...
La fe en Dios, en cambio, procede del espíritu del hombre, y no crece o decrece a causa del dinero.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Asoc. Humanismo sin Credos
autor
Contacto








