La Iglesia sin enemigos.
05.01.08 @ 16:00:00. Archivado en Razón, sentido común y cerebro

Concernido no es la palabra, inspirado mejor, por una parte en algunas palabras de Benedicto XVI tintadas de pesimismo viendo cómo Dios vuelve los ojos al contemplar este mundo convertido en piélago de miseria y de maldad; por otra, en el último "tour de force" del Sr. Rouco, jerarquía de las jerarquías, intentando personificar demonios y descubriendo un venero digno de ser aprovechado como carne de manifestación, la familia.
Una sombra de soledad se cierne sobre la Iglesia que se traduce, de algo más de medio siglo a esta parte, en afección afónica, en huída a sus cuarteles, en endogamia inhibidora de cualquier acción social...
Asoc. Humanismo sin Credos
autor
Contacto






