La imposibilidad o indignidad de no poder creer lo que se predica.
02.01.08 @ 11:00:00. Archivado en Psicología, Lecturas para 1 minuto, Vida religiosa, Organización y Jerarquía

El domingo del manifestódromo se ensalzó la familia hasta límites babosos, la mayor parte respirando falsedad por todos los poros. Como todo lo que no es natural, afloran aspectos que chirrían más de lo que debieran. Y no por tener o no tener claro lo que la familia es o debe ser, sino por la propia condición de quienes se hacen lenguas de ella.
A la mayoría de los que allí pregonaban las excelencias de la familia cristiana --hablando por boca ajena-- se les hacía la boca agua ensalzando sus virtudes... pero sólo la boca, ya que ni han constituido una familia verdadera ni lo pretenden.
Se acercan pero huyendo. Y, lo queramos o no, lo importante es pregonar con la vida propia lo mucho o lo poco que importa lo que se dice, en este caso la familia. Es la única manera de constatar si el concepto quiere decir algo o no.
Veamos por qué.
Ante la familia de andar por casa tales panegiristas dominicales alzan un muro infranqueable e insoslayable imposible de cohonestar. Tal muro está hecho de "celibato y castidad", conceptos diametralmente opuestos a la vivencia del combustible con que funciona una familia, la auténtica sexualidad. Se quieren convencer de consuno de que el celibato, impregnado de la cacareada virtud de la castidad, es la forma “más excelsa” de vivir la dedicación a los hombres. Los demás ni lo vemos ni lo entendemos.
Digan lo que digan sobre su "status" y ensalcen su elección vital con panegíricos que ellos mismos paren, su situación vital es una aberraciónque contradice a la propia naturaleza, ésa que el Sr. Cañizares dice que es la voz de Dios.
Añadamos otras connotaciones asimismo no venerandas que casan muy mal con la loa a la familia:
a) por el celibato el hombre consagrado dimite de perpetuar la especie, con lo cual reniega de la familia;
b)renuncia por anticipado a ataduras paterno filiales y hace dejación de la responsabilidad egregia de sacar adelante una prole;
c) prescinde o se libera de algo inherente a la familia como las así denominadas por ellos, “cargas” familiares. Cargas que, paradójicamente, para el auténtico padre son motor y estímulo de vida. De ahí que la liberación de dichas cargas, es decir, la molicie en que se instalan, se transforme en la mayor parte de ellos en frustración vital.
d) edulcorar este hecho diciendo que así están libres para dedicarse a Dios y sus obras se puede entender "también" como acto de profundo egoísmo de casta o de tribu, donde desaparece el individuo para quedar la institución, que es la que medra.
e) como corolario, añádase la inconfesable verdad de que la institución se lucra, progresa y pervive gracias al beneficio generado por sus miembros, redimida asimismo de los problemas jurídicos que provienen de la propiedad privada individual, como herencias y demás gabelas.
Todo esto remite al asunto de siempre, el concepto y vivencia que la Iglesia tiene de la sexualidad en su concepción amplia.
Históricamente, ha convertido la sexualidad en moralidad, lo cual ha llevado al hombre, crédulo o consagrado, a frecuentes situaciones de angustia, especialmente en los jóvenes, muchos de los cuales han padecido la contradicción vital de “sentir” el impulso sexual en todo su esplendor coartado por la cohabitación con una moral crédula estrecha, emanada de mentes asexuadas cuando no perversas.
Su exigencia puritana normalmente se ha traducido en condena.
Causa perplejidad que la Iglesia contemple la sexualidad con tanto rigor y estrechez dentro de sus muros, cuando a su alrededor se expande la vida, generada incluso por sus propios miembros jerárquicos. Y contrasta la minuciosidad con que se juzgan los temas sexuales, por ejemplo en Alfonso María de Ligorio, frente a la “manga ancha” en cuestiones de dinero.
Quizá últimamente, acuciada por la vida, se haya dado cuenta de que sexualidad no es igual a reproducción y que en la sexualidad hay un sentido de totalidad, de fidelidad y de perpetuación.
Queda todavía un largo recorrido hasta que admita en el impulso sexual componentes normales hechos de necesidad, de furia, de arrebato, de exaltación y de apasionamiento, origen por desgracia de muchas desviaciones, perversiones y hasta crímenes de móvil sexual.
En otro orden de cosas y sin ánimo de entrar en más considerandos, ¿ha recapacitado la Iglesia, por ejemplo, en el porcentaje de homosexuales manifiestos o larvados que encuadra en sus filas?
Como no podía ser menos siempre dirá que la homosexualidad es una aberración de la naturaleza, pero... Colegios, seminarios y conventos son antros en los que necesariamente se forman hábitos homosexuales porque las tendencias naturales necesitan un desaguadero para no pudrirse. ¡Y cuánto psiquismo podrido hay entre aquellos que luego se enardecen con aquello de lo que carecen!
Pero esto ya es desviarnos demasiado del tema inicial relacionado con los presupuestos necesarios para poder hablar de "la familia".
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Ruego que también sean aplicadas a los "escritos".
Tal escrito, describe al escritor; para conocerle, huelga la "Grafología".
Es una pena; tal escrito huele demasiado a heridas "purulentas", diría un médico.
Aún así,desde Gorliz, mis respetos.
Vale.
Y, dije a aquellos cinco niños que con caras inmensas, llenas de grandeza escuchaban estas pláticas, 'La ACCIÓN lo es todo, la gloria es nada', Wolfgang Goethe.
Sí, eso decía el gran caballero don quijote de la mancha come huevo y no se mancha.
ja ja ja, se iban todos riendo, y serios, riendo, y llenos.
un hombre gustar: poder adquisitivo personal en razón a la cantidad de detritus que gestione para su reciclado. Medios: todos.
Imagináos cómo podrían esos cientos de millones de hombres que NECESITAN comer, que son jovenes, que gustan una actividad laboral -por eso vienen a Europa- emprender esa gran labor, y también la de abrir la actividad de alta tecnología para ponerse a PRODUCIR
alimentos en Africa, y en las zonas de Asia, y en Centroamérica, ya sin las maquinaciones procuradas por el Sistema
de Ganancia, la gran plaga que ha venido a la raza humana y por la que el Planeta de-sa-pa-re-ce.
Y aquellos niños, silenciosamente ento...
'formado' en el océano Pacífico entre California y Hawai, de una extensión de 3,43 millones de kilometros cuadrados, un tercio de Europa, formado
por..plásticos contaminantes arrojados a la naturaleza por... nosotros.
Montañas y montañas de detritus con el peso de 3.5 millones de toneladas.
Bien. ÚNICO causante: la existencia de DINERO, pues sin éste, todo lo que los hombres consumirían es estrictamente lo que un ser vivo quiere, alimentos, energía no contaminante, y todo aquello
que desecha se recicle, 'sirva', en vez de convertir la casa común en un estercolero. Además, la razón por la que la inmensa máquina de tecnología y medios que tiene la sociedad NO se destina a limpieza del planeta es solamente una y la misma que antes: que no da suficiente... 'dinero'. Pero nosotros hemos hecho desaparecer el dinero y lo hemos sustituido por un medio de pago que no puede acumularse ilimitadamente.
Forma de recicl...
Ayer, al caer la tarde, nos fuimos andando con cinco niños que brincaban por el campo, sus juguetes de colores, bolsas de los últimos regalos, todas vinieron con ellos, y así, como estaban
viendo todo brillar alrededor miraban a un punto con los ojos atentos de un W. Goethe, y les sugirió una joven: ¿porqué no cogéis piñas?, -para qué? preguntaron ellos- por dos cosas, porque están secas y son peligrosas por los incendios entre estos árboles tan grandes, y la segunda, porque no hay nada mejor que el fuego de la chimenea por la noche: una piña todo lo alumbra.
Así, inmediatamente dejaron todos sus juguetes de plástico en un montón, y se pusieron a coger con la avidez de un ejército de jovenes en orden: todos
'querían' servir, todos consiguieron traer con sus manos llenas para dejar el maletero rebosando.
Y cuando a la vuelta observé el montoncillo de plásticos allí dejados, me acordé de ese sexto continente que el Capita...
Pues yo supongo que en Colón habría familias felices y familias desgraciadas, como en el resto de la ciudad. Y todas dignas de alabanza y de estímulo. Lo que pasa que buscan donde no hay.
Me gustaría arañar un poco la superficie celestial de algunas "familias" que se encontraban en Colón: ejemplares de cara, pero con la misma m.... en el culo (con perdón).
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