Los científicos utilizados (1/2)
24.07.07 @ 12:00:00. Archivado en Razón, sentido común y cerebro

CIENTÍFICOS POR PANTALLA.- Importa mucho refutar determinadas posturas prepotentes de la Credulidad Orgánica que exhiben como blasón a tantos científicos que conjugan perfectamente su rigor intelectual con la práctica de los ritos religiosos y que incluso dan testimonio de su fe en público.
Dado que posturas hay para todo, tenemos que repetir machaconamente lo que un premio Nobel decía: Los premios Nobel no somos más competentes que el hombre de la calle para opinar sobre Dios y la religión (V.Prelog).
PERO OTROS... .- Más crédito merecen las palabras, humildes palabras, del físico Steven Weinberg cuando reconoce que el esfuerzo por entender el universo es una de las muy escasas cosas que eleva la vida humana un poco por encima del nivel de la farsa y le confiere algo de la grandeza de la tragedia.
Farsa es querer apropiarse del “sentido” del universo –religiones--, y farsa es también querer elevar a categoría de tragedia tal sentimiento –el drama de la salvación--. Para quien su trabajo principal es “hacer caso a los sentidos” y “deducir con la razón”, todo aquello que se escape de tal círculo siempre será misterioso --recusable o aceptable--, dependiendo del psiquismo propio. Y hay mucho psiquismo menesteroso.
EXTRAPOLADORES.- Es importante insistir en el papel de los científicos en el rectorado de la sociedad: muchas veces extrapolan sus campos del saber, que son específicos, parciales, fraccionarios e incompletos, y deducen más de lo que están autorizados a deducir.
Por ver nuevas cumbres cuando ascienden a una de ellas, “presuponen” otras y otras y otras. Dada la resistencia de la mente a una cadena infinita de preguntas, deducen “Algo” inconmovible, último y término y explicación de todo: Dios. Falsa perspectiva.
Añadamos, además, que otros aprovechan sus aserciones para organizar tinglados crédulos: toman esa “visión del mundo”, la retuercen o deducen una nueva, organizan una “guía, una normativa, del museo de la naturaleza” y celebran “ritos” adecuados para su visión.
Es decir, crean una religión.
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Funciona como el neocortex cerebral y permite a una máquina interpretar datos sensoriales. March 2007
El afamado informático Jeff Hawkins acaba de lanzar una tecnología computacional llamada NuPIC que permitirá a los ordenadores aprender, reconocer imágenes, comprender una lengua, moverse con facilidad en un entorno complejo e interpretar los datos adquiridos de la misma forma que lo hace el cerebro humano en el proceso de pensamiento. Este programa, combinado con procesadores digitales con una potencia computacional de una velocidad jamás alcanzada, será capaz de resolver de forma masiva problemas complejos tratándolos de la misma forma que el cerebro de un niño pequeño se enfrenta al mundo, es decir, interpretando el flujo de nuevos datos sensoriales. Por Vanessa Marsh.
En tan solo el volumen correspondiente a una cabeza de alfiler de nuestra masa hereditaria (la célula humana, en ella, se encuentra la mayor densidad de información que existe) se encontra tal cantidad de información que, de traducirse en el sistema usual, el libro, podrían éstos apilarse uno encima de otro hasta alcanzar una altura quinientas veces superior a la distancia entre la Tierra y la Luna. ¿Quién es el responsable de tamaña información? se pregunta el catedrático de informática Werner Gitt. De una información que, además, posee una magnitud no material. Solo una inteligencia puede implantarla (no el Caos). Un ordenador se podría dejar en pie millones de años, nunca se daría un programa a sí mismo. Nuestras células son increíblemente más complicadas que el más complejo ordenador ¿quién las programó?
La Religión como la filosofía parten del asombro. De no dar ni el mundo, ni el hombre, ni el espacio, ni el tiempo, ni yo, ni el hoy ni el mañana dados por supuestos. De la contempalción al asombro y del asombro a la intuición. Lo hizo Platón con gran portento, lo hizo el curioso Einstein quien se maravillaba de la coincidencia, dada por supuesta por tantos, de que lo más incomprensible es que el universo sea comprensible.
La actitud auténticamente religiosa no es en sí dogmática e irracional sino abierta a enormes riquezas insondables, animada por un deseo oceánico de ahondar en el Misterio fascinans y tremens al que se siente llamado.
Y en ese juego temporal y eterno de la humanidad, aparece el encuentro, la respuesta y la ayuda: del Asombro a la Revelación.
SALMO 19
El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento,la obra de sus manos;
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra;
sin que hablen, sin que pronuncien
a toda la tierra alcanza su pregón.
Nada es azar. Todo es portador de información, la materia,la más pequeña célula, el universo, son portadores de ingentes cantidades de información que sólo pueden remitir a una Inteligencia para otra inteligencia. Nada es por casualidad. Leer e interpretar es descifrar el gran mensaje-incluso miniaturizado-que el mundo lleva dentro. Lo demás es pararse en las penúltimas preguntas. ¿Por qué es el universo como lo vemos?.Si hubiese sido diferente,nosotros no estaríamos aquí.¿Por qué hubo de tomarse incluso la molestia de existir? Alguien dispuso crear seres como nosotros. Que desde Leibnitz hasta S.Hawkings ha surcado nuestra ilustrada cultura
los matices de la moral, la ley, la costumbre, el 'deber' y los ritos de protocolo humano.
Y cuando se trata de llenar esa otra parte del ser que es el cerebro emocional, sólo se debería centrar el humano en activar su amigdala, zona de empatía en sentimiento donde dos se fusionan llenando a ambos más allá de donde la materialidad de la existencia puede alcanzar.
Porque toda mezcla de religión y Dios hacen que entre ambos se interponga la moral, el deber, el mérito y la condena, huyendo tanto Dios del hombre como el hombre, de Dios. Y la democracia, de ambos.
'alumbrado' el experimento, esa idea tardía que hace al hombre científico, dice una obrita, 'before science' que el individuo se refería al 'he' él, el que causaba el acontecimiento del rayo, o la tormenta, y no al 'it' a 'lo' que lo causaba. Y sólo cuando el hombre adoptó ésta última estrategia... es cuando surge el científico y entonces puede cambiar el entorno.
Que luego las religiones hayan intentado darse o presentar una explicación de todo, bien, esto es el totum revolutum que las ha llevado al fracaso. Pero no todo es tan sencillo como para reducirlo al racionalismo.
Analizando el cerebro y las parcelas que presenta, vemos que pueden funcionar optimamente si permitimos a cada una ser autónoma: así, cuando un investigador esté centrado en su neo-córtex en un análisis biológico no debería mezclar otros asuntos de moral; cuando un psicólogo esté centrado en el estudio de la autoestima, la a...
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Asoc. Humanismo sin Credos
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