¿Padezco algo grave, doctor?
26.06.07 @ 20:00:00. Archivado en EMÉRITOAGUSTO
por EMÉRITOAGUSTO
¿Quién no conoce a alguna persona hipocondríaca? ¿Quién no ha disfrutado con “El enfermo imaginario” de Moliere? Basta tomar contacto con la medicina en cualquiera de sus ramas para encontrarse gente con la angustiosa obsesión de miedo (y a veces, convicción) a padecer una enfermedad grave.
Dicen las estadísticas que la hipocondria es un síndrome que afecta en algún momento de su vida al 70% de la población de los países desarrollados.

Yo he de reconocer sinceramente que en mi adolescencia padecí este síndrome. Era tal la presión obsesiva a la que estábamos sometidos en el colegio por la cuestión del “sexto y noveno”, que llegué a verme afectado por algo así como una paranoia hipocondríaca.
Yo era un “enfermo imaginario”. Con angustioso sentimiento de culpa. Y, además, condenado al infierno eterno. Y en mi interior gritaba, como pecador moribundo: “¡¡Confesión, confesión!!”.
Pero la angustia aumentaba, porque ¿cómo iba yo a ir diariamente al confesionario a contar mis “pecaminosas intimidades”? Hasta el saludo inicial me resultaba violento: “Bendígame padre, porque he pecado”. Sospechaba la respuesta: “¡¡¿Cómo te voy a bendecir, empedernido pecador?!!”
Menos mal que se cambió por ese otro más tierno: “¡Ave María Purísima!” Ya esto me animó. Y tuve suerte; porque, tras recorrer diversos confesores (como hacen los “enfermos imaginarios” con los doctores), encontré uno que me daba ideas.
En el afán de escrutar lo más profundo de mi conciencia, me bombardeaba con una serie de preguntas reveladoras, sobradamente concretas. Y aunque algunas no estaban al “alcance de mi mano”, a mí me servían como sugerencias para fingir lujuriosos deslices en mi siguiente confesión...
Y lógicamente, cada vez aumentaba más mi desazón, y me vi atormentado por una compulsiva obsesión patológica... Hasta que disparé la angustiosa hipocondríaca frase: “¡¡Padre, ¿lo mío es grave?!!”...

El sentimiento de culpa pertenece a la idiosincrasia del creyente. La doctrina de la Iglesia ha inducido a esta percepción. El hombre es pecador. Desde su nacimiento. No sólo, sino que es concebido con la marca del pecado. “En pecado nací y en pecado me concibió mi madre”. Algo así como un “tatuaje invisible”. “La ley propicia el pecado”. Y por tanto, la trasgresión produce remordimientos de conciencia o, al menos, cierta desazón enojosa. Y no digamos nada si nos comparamos con el “tres-veces-santo”, el “santísimo”...
Hay gente que esto se lo toma como algo “normal”. Todos somos limitados. ¿Cómo voy a ser yo “perfecto como nuestro padre celestial”?. Cada uno en su lugar. Tampoco soy ingeniero de la NASA, ni magistrado del Tribunal Supremo... Me conformo con ser “lo que soy”. ¿Por qué me voy a angustiar?
Pero otros, no pocos, los más “convencidos”, no piensan lo mismo. “Reconozco mi culpa, mi pecado está siempre ante mí; cometí la maldad que aborreces”. Y con esta obsesión viven en continua ansiedad y remordimiento de conciencia. Se trata de un remordimiento amargo, que hunde muchas veces a la persona en estados auténticamente depresivos.
En realidad, podemos encontrar aquí lo que algunos llaman "hipermoralismo", es decir, la exacerbación de los sentimientos morales del deber, de la culpabilidad y del remordimiento. Dicho de otra forma, hipocondria espiritual.
El sentimiento de culpabilidad se manifiesta por dos motivos: uno, la sumisión a la ley: mandamientos de Dios y de la Iglesia.; otro, el miedo: miedo a Dios, miedo al infierno, (o en su eufemismo, la “condenación eterna”). Tal sentimiento frustrante provoca una neurosis obsesiva, en forma de autorreproches, autoacusaciones, autodesprecio y tendencia al autocastigo.
La Iglesia, en sus ritos y oraciones, propicia este reconocimiento de culpabilidad. No hay más que observar, por ejemplo, el desarrollo de una misa. Desde el comienzo: “Reconozcamos nuestros pecados”, “Yo pecador... por mi culpa, por mi grandísima culpa”, “Señor ten piedad...”, “Sangre derramada para el perdón de los pecados”, “Te pedimos también por nosotros, pecadores...”, “Padre nuestro, perdona nuestras ofensas...”, “Señor, no soy digno...” Lo cual desemboca en psicosis.
El sentimiento de culpabilidad tiene su origen en el dogmático diseño del arquetipo “Superyo”, el paradigma de la personalidad religiosa perfecta (hay que intentar ser “santo”), en contraposición con el Yo, pecador, prosaica realidad que nos abruma.
Por lo que los hipocondríacos se sienten impulsados a realizar una y otra vez una serie de rituales específicos (compulsiones): penitencias, privaciones, mortificaciones, disciplinas, promesas, sacrificios,... y ¡¡confesión!! para adormecer los clamores de su conciencia.
Como corolario de la esterilidad e ineptitud para superar por sí mismo tal “depresión endógena”, se hace necesario echar mano del “director espiritual”. Esa persona a quien Dios, su fe y su “santidad” de vida le hacen apto para conducir, orientar, dirigir, y adiestrar las almas (la psique).
Porque el “confesor” es como el médico de cabecera. Y el director espiritual es el especialista en psiquiatría...
¿Y yo de qué me quejo?
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I love you too muchooooooo
a Gob, de su comentario 23 6 07 als 13.13.
Nada es pecado Gobolino, mi querido gatito maullador, soy tu mami que te acaricia el lomo. Eres el gato con botas más guapo de la Red.
seguiré leyéndoos hasta que sepa de que vais.agur.
Pero me preocupa tu situación: ¿Y si no lo consigues? ¿Será que tu oración no tiene lo que tiene que tener? ¿O que tú a Dios le importas un carajo?
Jesucristo visita este blog, y nunca hubiera hecho 'eso': ¿no se da cuenta de que él ama a la altura que ha llegado cada uno, al ateo por ateo, al ciudadano por ciudadano, al ingeniero por ingeniero, al legislador por legislador, y a quien lo ama, por su alma. Él 'pasa' de iglesias, y de partidos... él ama al hombre. O sea, un Humanista. Sin Credos.
Él lo ha amado a usted, lo ha sacado como dice de sus cosas; a otros también, y ahora le da... más. Sin tener que ser 'santo', sino HOMBRE.
En cuando a Dios, eso es cosa del INDIVIDUO, es decir, de quien se quiere llenar con el Alma suya, lo cual ciertamente Él da gratis... basta que reciba todo su sentimiento, y que no se le venga con muchos temores, angustias, promesas, esperanzas, méritos, y cosas así, porque si lo hace, huye. Dios tiene miedo del hombre cuando éste toma del árbol del conocimiento del Bien y del M., ¿no lo recuerda?, y ... se esconde. A Él le gusta el hombre cuando no tiene vergüenza de ser lo que es, es decir, desnudo. Esto es teología.
El árbol de la Vida no se puede tener si se llega a Dios 'vestido' con hojas de higuera, hojas de la Religión. Pues el fruto del árbol de la Vida es ... el sentimiento. Pura presencia, el ruah, pneuma, fuego, amor, nada que ver con la imaginación o con las palabras, sino con Él y la fusión con el alma suya.
Venga Sr. Nachet, usted en el fondo es gran persona, aprenda esto que se le dice sin animadversión alguna: acusa de "Soberbios" a to...
Jesucristo sale al paso, con su espectacular conocimiento de las cosas, y dice: ¿son muchos los que encuentran a Dios?,... -no POCOS. El que busca, halla.
Ah, pues si son 'pocos' ya No es la humanidad. Ni puede ésta ser 'verdaderamente santa'; ni son 'todos hermanos'; ni son 'todos hijos suyos'; ni nada de eso.
Aquí lo que hay que hacer es fundamentar una sociedad humana con lo que hay: la Ley en Democracia, la tecnología, la coherencia, la psicología, la ciencia. Poner buena enseñanza a tanto gaznápiro para que sean buenos ciudadanos, que todos tengan posibilidad de acometer una actividad productiva, que quien no quiera trabajar que tampoco coma, como dice la Palabra, estructurar una buena Policía, desmontar los 200 ejércitos y arsenales si es posible, domesticar la Economía para sustituir el dinero por un medio de pago que no se pueda acumular ilimitadamente, y cosas así...
Pues no, lo que escribo es para que otros que son 'buscadores' se beneficien GRATIS de todas las grandes cosas que cada uno va descubriendo a lo largo de una vida entera, incluida su experiencia con Dios. Todo es Evolución. Y si para aumentar la autoestima se ha de rechazar la Moral Inalterable, se hace; y si para que el hombre sienta al Espíritu y la presencia de Dios es necesario señalar cosas obsoletas, como la 'Ley de Dios', que no es de Dios,... pues se hace, aún a riesgo de ver cómo esto irrita a los ortodoxos, que son los que nunca cambian. Lo que suele ocurrir es que mientras más fieles son (a su iglesia), menos leales son (al hombre).
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"que todo tiene un sentido, que se puede construir una humanidad verdaderamente santa, porque el Señor nos hizo hijos suyos y hermanos entre sí".
Esto desgraciadamente en la realidad no ocurre, y en la Psic...
Así podríes dormir tranquilos.
Rezaré por vosotros para que el Señor os muestre su rostro, y podáis algún día alcanzar la misma dicha que tengo yo.
Que Dios os bendiga y no mire vuestras obras malas.
Al fin lo comprendo. No escribís este blog para hacer apostatar a los cristianos, sino para vostros mismos, para retroalimentar vuestra propia ficción vital: "No hay nada más allá de donde alcanza nuestra vista". Un verdadero agnóstico pasa completamente de estos temas.
A mí me gustaría poder hablaros de lo que Jesucristo hizo por mí, de cómo Dios me amó a pesar de mis pecados y mis debilidades, de lo verdaderamente maravilloso que es saber que todo tiene un sentido, que se puede construir una humanidad verdaderamente santa, porque el Señor nos hizo hijos suyos y hermanos entre sí. Que en cada hombre hay un soplo de Dios que nos hace verdaderamente algo más que barro, carne y ADN.
Pero probablemente os taparéis los oídos y gritaréis: "¡¡oscurantismo medieval!!" y me hablaréis de los Borgia, de la Inquisición o de cualquier chorrada. Y os repetiréis a vosotros...
Vais de devotos del racionalismo y la ciencia, de objetivos disectores de las mentiras de la irracionalidad, pero en cuanto se rasca un poco sale lo de siempre: unos rebotados de colegio de curas.
No se trata más que de exorcizar vuestras pendencias personales y vuestros demonios infantiles.
Vuestro principal rasgo es la soberbia (el pecado capital) con la que tratáis a los que tienen fe. Sencillamente porque vosotros la perdistéis, y no podéis comprenderla. Por eso necesitáis pintaros una Iglesia de cartón piedra llena de personajes malvados o ignorantes, para despreciarla: los cristianos somos incapaces de razonar.
Naturalmente, os da igual que el cristianismo real, el que yo vivo cada día, no tenga nada que ver con toda esa entelequia. Necesitáis autoconvenceros así, porque os angustia tremendamente la idea de que ...
Acepto, cómo no, tu saludo en Cristo; pero no como "Rey del mundo". Lo siento. Cuestión de mentalidad, no por rechazo a los cumplimientos. Jesús vivió en la República romana; y yo soy republicano; por eso, en MIS barajas con las que juego al mus, no existen los reyes; son todos ases.
De nuevo saludos.
Claro, claro, ya se ve. No hay más que leerte.
Un cordial saludo... en Cristo Rey del mundo
En lo de la profesión a lo mejor tienes razón. Por eso me explico tu especialidad: para "hacer oídos sordos" a ciertas personas y "oler a incienso", ¿no?
¿Te das cuenta de que a estas alturas, todos estamos un mucho psicóticos?
Un incordial saludo.
Un saludote.
BLOGUERO. ¡¡Qué suerte tienes, c...!! Eso de ser "funcionario" siempre fue un chollo. Ten en cuenta que somos nosotros, los impositores que no sabemos imponernos, quienes te pagamos el viajecito ese, ¿eh?. Esperemos que a la vuelta nos sigas "cantando" las cuarenta. Yo por mi parte me uno al "coro" de los participantes en el blog y te deseo ¡FELIZ PERIPLO!
Al final es todo un trauma infantil, con reacción de aversión hacia las sotanas.
Bueno, ya te dije una vez que los médicos nos especializamos en aquello de lo que cojeamos.
Felices vacaciones a todos, también al que se tira dos meses viajando a costa de los contribuyentes, incluyendo a los cristianos supersticiosos-psicóticos como yo, que tengo dos pares de quincenas perdidas por ahí y el resto del tiempo chaparé para sacar adelante a España.
...como eres hombre de conciencia, y tienes el coraje de pocos, en que no solamente has detectado la falsedad de la norma, y del edificio de la Religión, sino también la falsedad de la norma de Partido, por lo tanto cada día eres más ateo puro, o sea: libre de dueños, sepas que Dios es el ateo por excelencia, pues siente exactamente eso y no gusta estar bajo auctoritas, así que... eres tú, a sus ojos, más que ellos... por lo tanto, de verdad, hecho a la imagen y semejanza de Dios... y vivirás con él por los siglos de los siglos amén.
ah, y si tu conciencia dudare, no hay porqué, no temas, porque yo he derramado mi vida por tí, remacha Jesucristo, de manera que no te escapas.
Así, quien se somete a normas de Código Inalterable que atiborra el Superyo para constituirlo en el Gendarme del Yo, hace que éste se sujete a la 'aprobación exterior', a la ansiedad, y anda inmovilizado para todo lo demás. Como timorato. Un Comunista puro, un Católico puro.
Y, quien sujeta -él- todas esas reglas bajo su propio dominio como un estudioso de la inteligencia emocional... para ser diestro en su campo de trabajo, de profesión, de familia, de investigación, de pensamiento, y deja su YO libre para el sentimiento... podrá liberar éste.
Así, Dios, que es ateo puro (no tiene un dios a quien obedecer)... no es un 'sumiso' a Reglas, ojo, Partido, Normas, Leyes, ni Religión (todo es lo mismo)... sólo se dedica a la cosa más anti tristeza que existe, que es,... SENTIR... con al...
Y aunque todavía rondaré unos días por aquí, también yo deseo a todos los nominados y los anónimos que visitan el blog pero no están "identificados" unas felices vacaciones.
O sea, como dice Wilburg, reunirnos en ese cielo atiborrado de "ateos y de gente cojonuda" (¿Oye, a los ateos no los consideras cojonudos? Pues por haberlos haylos, ¿eh?)
Jn. 11:35... y Jesús lloró.
...porque sabe que, aunque los demás te tengan como 'fuera', para él estás viva, y aún si estuvieras en la propia tumba, de ahí te sacaría.
... sólo que (y esto es mío)...él desea que 'desates las vendas' de las utilísimas manos tuyas, y de los pies, o sea, que ya que tanto amas a Dios de verdad, no necesitas andar con los rudimentos INALTERABLES: la norma, la 'ley', el rito y la jerarquía. Pues tu eres más que la Religión.
Somos resucitados por un golpe de mano, para espanto de nuestros queridos ateos. (yo creo que se vienen con nosotros al final, tanto Blogger como Emérito, pues no van a saber vivir con los demás ateos, son aburridos). Y Dios, que es muy fullero, inventa un cielo especial para nosotros lleno de ateos y de gente cojonuda.
Bueno, respecto a tu comentario. Comprenderás que una afirmación por muy rotunda que parezca, siempre admite "matices". También date cuenta de que la afirmación no va sola, la acompaño con una motivación que a mí me parece que avala mi asentimiento.
Yo diría, a partir de tu reflexión, que no es lo mismo "religosidad" que "espiritualidad". Y creo que ahí puede estar la diferencia entre quién y cómo se crea. ¿Me captas?
Muxu bat.
Así, la naturaleza se encarga de parar a los imbéciles, y la ley, a los otros.
Dios, mientras tanto, al haber decidido que NO quiere llevar esa responsabilidad, por otra parte incoherente, de 'dictar' una ley o norma de moral INALTERABLE... está libre de infiernos.
Nosotros tenemos que, simplemente, aplicar la inteligencia tanto emocional como la práctica para disfrutar la vida y también el sentimiento.
Emérito, al fin y al cabo lo tuyo no fue tan grave. He visto con mis ojos cómo una persona de cincuenta y muchos, a la que consideraba con un nivel cultural alto, ha llegado a ver pecado, no sólo en el sexo (que sería normal en un/a beatillo/a cualquiera), sino también una comida copiosa, el alcohol y hasta la risa. ¿Cuántas habrá como ella? ¡Y encima se atreven a rezar por la salvación de los demás!
Pues que Dios me perdone, pero prefiero arder en el fuego eterno.
Pues él pasa, de ser el Legislador antiguo y cumplidor condenador de la norma,... a amante del ser sin condiciones. Una belleza como la del Cristo liberado ya de toda la ansiedad de la humanidad.
Así también es la relación de dos seres humanos, cuando han separado la norma, el deber, el cumplimiento, a otras esferas que le son propias, y dejan el sentimiento entre ellos fluir como un rio de bellezas.
Cada uno es responsable de su propio aburrimiento.
La felicidad se puede 'crear' por cada uno. Para ello, primero hay que deshebrar el tutum revolutum que nos han presentado cuando nacimos y con el cual vivimos y somos. La moral es cosa de la sociedad, cómo mejorar su salud tanto en la relación humana, como en la ley, y sólo se puede elaborar con el concurso de nuestra colaboración constante y sin prejuicios. La Ley es evolución, cosa humana.
Y el espíritu, para quien sea creyente, queda como la joya de su sentimiento íntimo, aquel lugar sancta sanctorum del ser,... donde él se da con tanta ternura a Dios, que éste comparece ya sin 'temor' alguno, sin la ansiedad que produce, sí, -también a él-, la norma y la l...
Seamos gente inteligente, la sociedad tiene que servirse de los descubrimientos que va ella misma adquiriendo a través de enormes esfuerzos invertidos por valiosos componentes del grupo en cada terreno de la ciencia. La psicología es valiosísima, y bien harían los creyentes en interesarse, después de todo es la ciencia del alma (psique), y al igual que un predicador no domina la enfermedad como un investigador médico en su rama, así tampoco un director espiritual puede a estas alturas de la historia de la Psicología, pretender 'saber' más que el profesional. Avancemos todos. Para eso no hay tanto que derrumbar los antiguos edificios de Catolicismo, sino mejorar el contenido de la mente de personas con mucho tesón que quieren la salud de la sociedad.
Es necesario que los ciudadanos creyentes y no creyentes abiertamente se interesen en un estudio y auto-ayuda de principios elementales de psicologí...
El superyo se fragua a base de normas de moral en el neo-cortex, el yo 'obedece' a ese dominante que es la norma, y el cerebro emocional vive, o sufre a tenor del mismo. Es cierto lo que dice el artículo: si impongo a mi ser una norma de Moral inalterable, de santidad... tengo la ansiedad servida.
La moral por otra parte es necesaria para la sociedad, y lo que debe hacer un grupo evolucionado es dedicar más energías a perfeccionar ese entremado de moral mediante la reflexión continua y el acuerdo de nuevos protocolos y respetos entre todos nosotros. Pero hasta ahora se detectan posicionamientos estrictos o anclados en doctrinas inalterables, como puede ser el catolicismo inamovible, o el socialismo inamovible, tanto monta monta tanto. Esto 'produce un tipo de hombre de la calle bajo neurosis latente, que en sus picks puede revelar la enfermedad, y sobre todo una inmovilización para asuntos ...
El temperamento influye, pero en Psicología se sabe que se puede reconducir al paciente, para ello éste ha de 'aprender' un mecanismo de la psique que no falla: que un pensamiento negativo (como en el hipocondríaco) produce emoción negativa. Y viceversa. Por esta razón, cuando el paciente llega a 'saber' que ... si cambia sus pensamientos a positivos, también sus emociones virarán hacia positivas.. puede sanar por sí mismo.
Además hay que añadir que en el hipocondríaco por la culpa (tu exposición recuerda, Emérito, nada menos que a Lutero en sus sufrimientos que lo dirigieron a la crisis) se puede producir una enfermedad real a partir de 'aquella' que imagina y teme.
Una vez que se conoce este mecanismo de pensamiento-produce-emoción, algo que funciona con independencia de la fe o no fe del individuo, ... podemos reconducir toda nuestra estructura psiquica hacia ...
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