Al mito remito. San Juan "portero" del verano.
24.06.07 @ 20:30:00. Archivado en Misterios y Mitos, Lecturas de 30"

He aquí otra fiesta-mito. Otra fiesta pagana que la Iglesia trató por todos los medios de “sacralizar”. La explosión del verano, de las luminarias, del calor, el tiempo oportuno de sacar lo oscuro a la luz...
Decir lo que sigue hubiese sido hace siglos caminar directo a la hoguera y no hace muchos años motivo de persecución, de expulsión del trabajo o de ludibrio público. Algo hemos ganado, poder airear incluso en una sección religiosa lo que es simple vulgarización histórica.
Nadie pretende quitar méritos a Juan el Bautista. Quizá, caso de haber existido, el más eximio representante de aquella turba de predicadores que proliferó en tiempos de crisis nacional y en los secarrales palestinos, ese personaje extraño nacido de forma milagrosa –cuántos personajes bíblicos y no bíblicos engendrados “en la vejez”--, nuncio del verdadero sol, Cristo. Es fácil fabricar personajes. Los novelistas lo hacen a diario.
Pero, por la misma razón del "gratis afirmatur", tampoco nadie puede ocultar lo que subyace bajo su figura. Nadie puede hacernos olvidar que los fuegos de la fiesta de San Juan son testimonio patente de la tradición precristiana vinculada con el solsticio de verano.

Comencemos a dudar por el mismo nombre. La festividad de San Juan se coloca en la “puerta” del verano. Entre lo romanos Jano era el dios de las puertas (“janua”, januarius, enero). En la Edad Media, conforme se iba extendiendo la mancha de aceite del cristianismo por el solar europeo, Jano perdió, pero quedó su homónimo Juan (Johannes, John, Ivan... ), la puerta de Cristo: él, como los días, va disminuyendo hasta desaparecer cuando aparece Cristo. A partir del 24 de Junio los días tienen, más o menos, un minuto menos de sol. Hay otra “puerta” en invierno, otro Juan, Juan Evangelista (27 de diciembre) que con su evangelio mistérico, abre la suya al verdadero Sol.
Siempre han existido celebraciones del inicio del verano, pero fue durante la Edad Media cuando se produjo la colusión entre lo que se venía haciendo y lo que trataban de imponer; la quiebra entre los ritos de los antepasados que la pléyade de monjes pretendía erradicar y las nuevas celebraciones sustitutorias. Ya habían aprendido del pasado: alíate con quien no puedes vencer. Métete en su casa para echar de ella a sus inquilinos y así poder cambiar los muebles a voluntad.
Sigo y comento el libro de Philippe Walter “Mitología cristiana. Fiestas, ritos y mitos en la Edad Media”.
En varios momentos del año había celebraciones del fuego: en Carnaval se quemaba un maniquí gigante; con el fuego de Pascua simbolizado en el cirio pascual se quemaban ramas de boj, “fuego de Judas”; el fuego de Beltain, víspera del 1º de mayo, inicia la noche de Walpurgis; el fuego de Hogunna, víspera de Tosantos idem de idem. Fuego siempre purificador.
En Francia se celebraba tal fecha, 23 de junio, con una fogata alrededor de un árbol podado –el “mayo” central— adornado con coronas de flores. Entre otras cosas para propiciar la protección contra los rayos. En París, durante siglos, era tradición que dicho árbol lo encendiera el rey. Se sabe de Luis XI, Enrique II y demás hasta Luis XIV. Alrededor de él se hacían rondas, bailes, incluso se saltaba sobre las brasas. También en el resto de los países de Europa.
Había otras celebraciones más crueles cuando ciertos visionarios propalaron sus quimeras personificando en determinados animales sus miedos, aprensiones y temores. Alguien camina de noche por el bosque y “ve” al demonio en forma de gato, gato negro, por supuesto. Consecuencia: a quemar gatos metidos en un saco en la hoguera. Y así con zorros, sapos, culebras, serpientes, lobos, incluso caballos. Esta masacre de animales el día de San Juan no estaba exenta de tintes exorcistas.
Léase en la Leyenda Dorada (Jacobo de Vorágine) cómo por el rito del fuego quedan exterminados los dragones que surgen con los calores primeros del verano. Cual lagartos y demás reptiles que reviven con el calor solar.
“La fiesta de San Juan es una de las ocho fechas del año en las que aparece el salvaje”, dice Ph. Walter, sea en forma de lobo verde, gato, oso, serpiente, hombre lobo...
La “cristianización” de este periodo, es sintomático, viene de mano de un personaje bíblico también “salvaje”: vivía en el desierto, se alimentaba de langostas y miel silvestre, vestía con pieles de camello. Es el perfecto modelo de todos los “hombres salvajes” medievales. Y si lo proporciona la Biblia, mejor que mejor, aunque desconociendo que éste, a su vez, es un arquetipo indoeuropeo.
“La Iglesia combatía enérgicamente la figura del hombre salvaje porque esa figura constituía el sostén de las creencias paganas en la metempsicosis”. Los celtas veían divinidades encarnadas en determinados animales (en la Guerra de las Galias VI, 14, Julio César hace referencia al dogma fundamental de los druidas, la transmigración de las almas).
En nuestro solar patrio las celebraciones más importantes eran las de las "brujas vascas" que en la noche del 23 de junio celebraban su akelarre más importante, pues es la noche en que se manifiestan la Basa Andre (Señora del Bosque) y el Basa Jaun (Señor del Bosque o Aker), hijos ambos de Andra Mari o Ama Lur. Nótese la pervivencia de Jano en Basa Jaun.
Como lo que pretende un “blog” no pasa de manifestar la opinión de quien escribe, como mucho la vulgarización, no vamos a extendernos en más consideraciones. San Juan no es sino personificación de mitos o prácticas ancestrales anteriores a la extensión del cristianismo. ¿Precursor? Pues muy bien si a alguien le sirve. ¿Anunciador? Pues más de lo mismo. Háganse las loas que se quieran --y en Religión Digital hemos leído suficientes-- que siempre será poner pegatinas y adornos a un maniquí.
¿Conclusiones?
1) ¿Para qué sustituir un mito por otro mito? Hoy día ambos, mito pagano, mito cristiano, reducidos a escombros en los museos de la antropología histórica. Uno de ellos pervive en el rito.
2) ¿Para qué engañar a la gente dándole existencias reales como sustitución de ritos ajenos? Lo que es un cuento, quede como un cuento, piadoso si se quiere, moralizante si así se busca, pero cuento al fin y al cabo.
3) Dejemos, pues, que todo quede en celebración festiva de la llegada del verano, algo que se reduce hoy día a finalización de un curso escolar, comienzo de vacaciones, tostarse a marchas forzadas, gozar de la naturaleza, esperar la cosecha de manzanas, limpiar la piscina... y poco más.
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El arquetipo de Juan Bautista es el de profeta precursor del AT, no de hombre salvaje. Tampoco era un mito indoeuropeo, porque Juan, como la familia y todos los apóstoles de Jesús, era hebreo (semita). Me temo que cuando se escribieron los Evangelios nadie sabía lo que eran los indoeuropeos, ni los antropólogos, ni el humanismo sin credos. mala suerte.
... ya sabemos, la tentación en el desierto del capítulo que sigue fue que Jesucristo se hiciera un Primer Ministro -valía tanto- jefe de Partido hecho a la imagen de los Gobiernos de este mundo, que lo que buscan es dormir a los Ciudadanos, para ser ellos quienes GOBIERNAN, quienes dictan la LEY, siempre lo mismo.
Ay, HOMBRE, si supieras lo que te espera, si supieras a qué estás llamado para ser, todo un legislador, y todo un ser erguido y humanado..
Epílogo de la Religión, ... y comienzo de la vida en plenitud de tí, lector, eso, si tú eres HOMBRE de tu tiempo, de los últimos, y 'llevas', dentro de ti, NUNCA EN LO GRUPAL, la dignidad de ser 'mayor que los primeros'.
¿La Ley?.... ésa hay que liberarla de los esoterismos del Ateismo Doctrinario del Estado, todo ESPECTÁCULO, y todo Religión de la Política,...
de un código 'exterior' (quizás había estudiado algún tratado de Psicología): la SOLEDAD. Se puede definir a Juan como el que 'desea' la fusión, la plenitud del alma del sólo... con el Alma del 'otro', Dios, ambos Dios y HOMBRE, corredores de fondo -esto sí que es verdad- de eso que es la cosa más 'FUERA de la sociedad' que existe y se llama la búsqueda del derramamiento de la poesía, el SENTIMIENTO.
.... por eso, cuando Juan, ya hombre a sus treinta años desciende un día al rio Jordán, 'sabe' lo que es la esencia del hombre, y allí ve a otro hombre joven, que acaba de descubrir la 'cosa' mayor que el ser humano pueda imaginar, que de su psique MANE tanto sentimiento de hombre.. que llega al Dios no-hombre tanto, tanto, que éste se estremece, y le da a aquel lo que alguien que se siente tan amado no puede guardar ya para sí: toda su alma.
... de entre todos los que allí 'miraban' al Cristo, lo admiraban, lo señalab...
El resto de la Religión Política no es sólamente 'esoterismo' (hoy, futbol, Espectáculo de masas, Harry Potter, el Dinero, el winner, y la élite) sino el asunto más 'duro' de la Política: llanamente la LEY dada por la minoría selecta para someter a la mayoría, exactamente lo que hace el Poder político en la actualidad.
Jesucristo se centra en 'otra' cuestión que no tiene que ver con esos dos aspectos señalados en la Religión Política: 'masa y ley', por otro lado una cultura esencialmente grupal. Él se centra en la cuestión nuclear del ser, 'algo' que Juan sí conocía de primera mano pues vivío en los desiertos desde niño casi como uno de esparta que se prepara para hoplita y quien NO ...
Lc. 7:28.
Hay que comprender a Jesús como la anti-Religión, -fue muerto por ésta- combatió con sus hechos LO NUCLEAR de la Religión: el binomio Ley-Dios... trayendo en su lugar un mensaje de intimidad entre el Hombre-Dios, ya no es necesaria la Religión, ni el Templo, ni la Jerarquía, ni el Rito: Dios 'busca' hombres en espíritu, 'fuera de Samaria y de Jerusalem'... para que del interior de todo aquel que le a Él su sentimiento... manen rios de aguas de vida. Y, si la culpabilidad, ese 'impedimento' que anida en la psique de alguno 'era obstáculo' para la total intimidad, no os preocupéis, que yo la borro de una sola vez para siempre: daos al Dios vivo, que él os dará el Espíritu.
El artículo, racionalismo materialista un poco demodée, presidido por la idea dominante de los poderes fácticos del ateismo doctrinario, no deja de tener razón e...
De aquí a elucubrar la "austeridad de Juan" como el "modelo de hombre salvaje" me parece rizar el rizo.
Cierto que el "conjunto" de las fiestas coinciden con la mitología y los ancestrales ritos paganos.
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Asoc. Humanismo sin Credos
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