Ante la explosión conceptual que provoca el E.S. poco puede decir la Gnoseología.
26.05.07 @ 20:00:00. Archivado en Psicología

Algarabía gnoseológica, epistemológica e incluso psicológica ante los efluvios de Dios en el alma. Desaparece el hombre, incapaz de acceder a lo sublime.
El texto que sigue es un resumen maravilloso hecho por “ellos” mismos de varios aspectos de la actual encrucijada teológico vivencial de la Iglesia, de la “labor” proselitista eclesial, de la relación no racional con lo santo y, también, de la gracia que espera a quienes estrechamente le siguen:
Lo que al principio existe en todos los creyentes abocados a la renovación es el sentimiento, o el deseo, de una relación personal con Dios, que se expresa, por la mediación del Espíritu Santo, bajo la forma de un choque emocional que el entendimiento humano no sabe explicar.
El Espíritu Santo “desciende” sobre los elegidos, sin hacer distinciones de condición laica o clerical, de nivel de instrucción o clase social.
Los recompensa con “dones del Espíritu” –o carismas--, los más espectaculares de los cuales son la capacidad de “hablar en lenguas” o la de la cura milagrosa.
[El texto es de un tratadillo teológico de cuyo nombre no quiero acordarme]
Si es cuestión de creer, se puede creer cualquier cosa. Después de dicho lo dicho, uno debe concluir que o todo lo da Dios gratuitamente, sin pensar en quién, sin hacer acepción de personas –con lo que se hace responsable de lo que sucede--, o en la Iglesia la carencia de fe es absoluta, dado que los carismas más importantes brillan por su ausencia.
Pero la misma fe que todo lo otorga, por igual motivo todo lo supera.
Dejemos a un lado ese lenguaje especial, raro, viscoso y edulcorado que todo lo envuelve y quedémonos con lo que importa, el mensaje: si para definir la esencia de Dios tienen la palabra “trinidad”, no existe ninguna para la algarabía conceptual con que funden y confunden todas las facultades humanas que hacen relación a la fe:
sentimiento, deseo, choque emocional, instrucción, cultura, entendimiento obtuso, lenguaje, capacidad milagrera...
¿Algo más? Nunca la Psicología como ciencia se quedó tan corta en sus extensos tratados científicos sobre el conocimiento y las facultades cognoscitivas.
Pues mañana, con las elecciones, llega el Espíritu Santo: ¿tendrá algo que ver lo uno con lo otro? En todo caso, que el mismo palomino celestial reparta sus dones... o suerte.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/95762
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Sentir o no sentir, esta es la cuestión.
... Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas: doblan por ti.
J. Donne, 1624.
Es por ello que Jesucristo dice ... a partir de que vísteis a Juan erguido en un desierto ... a Dios se hace 'violencia' y sólo los violentos lo arrebatan.
Al Espíritu, ya en el mismo comienzo del relato de Génesis -un mito-, lo vemos presente...
"..la tierra estaba salvaje y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, ...
.. el Espíritu de Dios se movia sobre la faz de las aguas",
Existe la fórmula para 'enseñar' al ciudadano a ser un gran legislador, para que desde joven se haga de disciplina desde dentro, como un militar de excepción en su campo... y ésto es, decirle llanamente que allí arriba NO hay otro que acometa la misión, y que él, si estudia, si se invierte en ello, si se esfuerza... será el que podrá arrebatarlo.
Juan en el desierto sí se había percatado: esto que ves, se decía, parece amistad y cohesión entre los hombres de la sociedad, y por mucho que prediquen, en realidad es SOLEDAD, como decía Hemin...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Asoc. Humanismo sin Credos
autor
Contacto








