Entre el credo como historia y el creer historias.
21.05.07 @ 18:00:00. Archivado en Lecturas para 1 minuto

La diferencia del cristianismo primigenio respecto a las mitologías coetáneas estriba en proponer y difundir un Jesús-Cristo-Mesías-Hijo de Dios... "¡histórico!".
Quieren que el credo sea historia, pero ambas cosas son irreconciliables si el objeto de la ¿verdad/engaño? es el hombre. O el credo o el hombre. O la admisión del cuento o la capacidad de entender, pero no ambas a la vez.
Que Jesús fuera crucificado entra dentro de la lógica justiciera romana, al fin y al cabo predicaba un “reino” y sus propios compinches religiosos le acusaron de soliviantar a las masas. Esto es historia. Se entiende.
Pero que su Señor Padre Dios consintiera que fuera crucificado para salvar así a los hombres, es algo que no se tiene en pie, por más que los crédulos saquen a relucir el infinito amor de Dios a las criaturas. ¡Ya, ya, ya... la lógica de los hombres... los sabios de la tierra... los designios de Dios...!
Sé que no es comparable, pero ¿qué tiene que ver el amor que yo tenga a los obreros de esta fábrica para que haga culpable del robo de la caja a mi propio hijo, sabiendo que es inocente, y sabiendo quién ha cometido el desfalco?
Puestos a ser irracionales, es más irracional pensar eso que imaginar a Dios provocando una mutación en la genética de las neuronas de modo que la agresividad pecadora de los hombres se trocara en un desmedido afán de concordia y amor: hombre salvado. Esto último se entendería mejor.
Y visto el devenir del mundo en dos mil años de redención ¿quién puede admitir que Dios entregue a su Hijo para que los hombres continúen igual de perversos que antes...? Justo los dos mil años de cristianismo han coincido con el final de un siglo el más sangriento de toda la historia de la humanidad.
Lo que “no cabe en la razón”... ¡no cabe! Y entre ser creyente dimisionario o buscar la razón de los hechos por mí mismo , la elección es clara.
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La Religión establece una relación sadomasoquista (de poder) con el ser humano, Jesucristo lo libera de ése vinculo, y además, otorga al individuo su libertad para tomar a Dios, quien se da INCONDICIONALMENTE. Pues el Espíritu, para quien lo siente, no es otra cosa que la presencia de Dios, él se otorga ya sin miedo a un ser que hasta ahora lo único que ha hecho es acusar y acusarse con el 'obsesivo moralista', que es el mecanismo lógico según nos confirma la Psicología.
De manera que, y éste es el escándalo, lo que hace Jesucristo es restituir las cosas a su estado NATURAL: la ley es evolución, cosa exclusiva del HOMBRE: éste está LIBRE de toda culpabilidad: levántese para acometer la belleza de su vida y la construcción de la Ley.
En cuanto al 'pecado', hagamos un esfuerzo humanista e interesémonos por el fenómeno HOMBRE dejando por un momento de lado el asunto de la infracción, y concentrémonos en la psique humana: ¿hay ansiedad en ella?; y, debido a la adaptación a la norma social, ¿sufre neurosis el animal racional? La respuesta es sí. Hemos construido una sociedad basada en el 'deber', ergo, la ansiedad, y en algunos, la angustia.
Jesucristo NO se centra, ni sublima, el dolor, sino que se trata de un ser eminentemente vitalista: ama la vida. Y por esta razón, la única lectura de aquel que busca VIDA para el ser humano a la acción de Jesucristo no es otra que BORRAR del interior del ser todo vestigio de angustia.
La psique es maleable, y aceptado este 'pago' por el individuo, acepta ella como un ave alada perfecta, que ya NO TIENE BASE PARA EL SENTIMI...
En realidad, siguiendo el mito de Adan, Dios dice: 'te doy todos los árboles, de todos puedes comer, menos del árbol del CONOCIMIENTO DEL BIEN y del mal.
Esto no es la ciencia, ni la inteligencia, ni el discernimiento, sino la DEFINICIÓN DEL 'BIEN', es decir, el insertar en la psique a un obsesivo dominante que se llama el superego MORAL,... con el cual a partir de ése momento se 'sabe' quien es malo desde un apriori,... y se va a acusar a todos los demás e incluso uno a sí mismo.
Dios No tiene designios, -LEYES-, por ello no culpa de 'pecado', sino que todo en la naturaleza sugiere al hombre que se ESFUERCE, que vaya aumentando su conocimiento y evolucione en su sociedad, en sus leyes, por otra parte, arte necesario para ...
Sólo un Dios que es capaz de sufrir como nosotros puede ser amado por nosotros.
Y sólo así podemos estar seguros de ser amados por El.
El sacrificio doloroso de Jesús era un requisito para demostrar su com-padecimiento.
Pero, ¿es que el dolor es necesario?
Tal vez, tan "necesario" como la propia Ley de la gravedad.
La inteligencia y la libertad llevan aparejadas siempre conciencia y consciencia del dolor físico y moral.
Es un escalón imprescindible en nuestra escala evolutiva.
Jesús, restituyendo el añorado Arbol de la Vida en su cruz, nos indica que NO es el último.
Dijimos adiós al Arbol de la Vida, aunque de todos modos no podíamos probarlo (También teniamos prohibido como animales, ser inmortales).
¿Y qué pinta aquí Jesús?
Puede verse a Jesús como la manifestación del amor divino.
El hombre se hace consciente, ya no es un simple animal y Dios comparte su naturaleza (la del sufrimiento que lleva aparejada esa lucidez) de forma radical.
Jesús padece y com-padece con nosotros.
Yo también me lo planteo: el del aparente absurdo del sacrificio del Hijo de Dios.
Pensando sobre ello, quizás habría que remitirse al principio del todo.
Si el Hijo de Dios viene al mundo a redimirnos del pecado y dar vida eterna. ¿Cuándo empezó ese pecado? ¿En qué consistió?
Las parábolas del Génesis parecen indicar que el "pecado" supuso comer del Arbol de la ciencia del bien y del mal.
Traduciendo: adquirir inteligencia, discernimiento, por tanto, libertad, y en función de ella ser capaz incluso de rechazar los designios de la divinidad.
Así, nos elevamos del resto de los animales (pisando la cabeza de la serpiente), tuvo la contrapartida de la consciencia del dolor (físico y sobre todo moral).
La Intuición es lo contrario del Concepto.
Pero ésto no tiene que ver con la sociedad, o con la iglesia, sino con el SER.
Ahora, lo que tenemos es un contexto DEPAUPERADO de información, donde los poderes han instaurado la INCOHERENCIA, donde las masas se autocalifican de 'apolíticas', ...cumpliendo con ello el designio de los gobernantes: fijáos siguen dormidos, antes lo conseguimos con el 'Credo', y ahora, con el 'Racionalismo', esa forma de monoteísmo igual de crédulo e igual de represor que aquel, como dice Fco. Javier, cosa de masas, que dice Ortega.
Queda abierto el horizonte lleno de intuición, pero para entrar allí hay que erguirse.
La Intuición es lo contrar...
Hoy, sociológicamente, está agotado.
En lo tocante a sociedad humana, el hombre ha de interesarse en su propio bienestar, y debe abandonar las ilusorias esperanzas de que 'esto' se va a arreglar, bien sea por intervención divina (iglesias), o por intervención política (partidos). Como siempre, es el HOMBRE quien tiene que tomar las riendas de su destino. ¿Miedo a la libertad?
Y, en lo tocante al individuo, queda en Dios, sí, 'algo' que la Sociedad NO puede manufacturar aunque llegara a extenderse la alta tecnología y la eficacia: la 'presencia de Dios', un sublime sentir de sí, que da él al 'yo', al punto en que éste quiera verter en aquel su sentimiento.
El humanista, eminentemente pragmático, toma en Cristo a alguien ...
hombre (Cristo) se haga Dios. Un Reino Universal: ésta versión es la que fue heredada por el comunismo, y sigue 'latente' en el subconsciente colectivo.
Luego, entre los doscientos y trescientos años siguientes, cierta clase elevada se fue penetrando de aquel mensaje, y ésta segunda versión es, esta vez, que Dios se hace hombre. Ésta versión es la del Imperio, la Edad Media y el Papado.
En cualquier caso, el mensaje del Evangelio de masas ha servido para un ensayo de SOCIEDAD durante mil quinientos años. Cuando se vio que el anunciado Reino d...
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Asoc. Humanismo sin Credos
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