No se necesita agua bendita para pensar.
15.05.08 @ 18:00:00. Archivado en Razón, sentido común y cerebro, Celebraciones y ritos, Credulidad

Montaillou, aldea del sur de Francia, en el centro neurálgico de las convulsiones cátaras de los siglos XIII y XIV. Edad Media. Fue durante una campaña de caza de brujas cuando detuvieron a una mujer que se había atrevido a manifestar públicamente sus dudas sobre determinados aspectos de la fe, que luego "los otros" transformaron en herejías.
La mujer era consciente del peligro que corría pero no se le ocurrió otra cosa que decir la verdad: que no las había aprendido de nadie, que se le habían ocurrido a ella misma. Fue cuando relativamente se sintió libre o estimulada para poder expresar lo que se le ocurría
Asoc. Humanismo sin Credos
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