Humanismo de Jesús

EL ROL DEL VATICANO EN AMERICA LATINA

28.12.18 | 23:35. Archivado en Acerca del autor

CARDENALES COMPLICES CON LOS OLIGARQUES

Como todos sabemos, el Vaticano es un estado que goza de todos los derechos y privilegios de los estados miembros de las Naciones Unidas. También es la referencia principal del gobierno de la Iglesia Católica en todo el mundo. En esta foto vemos al cardenal Marc Ouellet, prefecto de los obispos y al cardenal Pietro Parolin, secretario general del Estado del Vaticano.

El cardenal Ouellet, aunque sea canadiense, vivió en Colombia durante muchos años. En 2010, fue nombrado prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Comisión Pontificia para América Latina.

El cardenal Pietro Parolin, diplomático de carrera y, entre otros, fue Nuncio Apostólico del Vaticano en Venezuela, y nombrado, por el Papa Francisco, como Secretario general del Estado del Vaticano. Para decirlo así, es el Primer Ministro y el segundo, en autoridad, después del Papa Francisco.

Estos dos personajes tienen una gran influencia, especialmente en América Latina, considerada por Washington como su patio trasero. Ambos tienen el perfil necesario para luchar en contra los movimientos sociales y políticos , cuyos objetivos son la reconquista de su independencia y la renovación de políticas, adaptadas para que haya mas justicia social.

La presencia de estos dos personajes explica muchas cosas. Lo primero que me viene a la mente es el porque de las intervenciones reaccionarias de todos los episcopados latinoamericanos en contra de los gobiernos que luchan por su independencia, su soberanía y una mejor redistribución de la riqueza. Lo vemos, en los casos de Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Cuba. Fue también los casos de Ecuador, bajo el gobierno de Rafael Correa, de Brasil, bajo los gobiernos de Lula y Dilma Russeff y , de Argentina, con los Kirchner. Todos esos Presidentes encabezaban gobiernos soberanos e independientes de las directivas de Washington.

Mientras que los episcopados, en los países emergentes, se transforman en fuerzas políticas, utilizando todos los medios a su alcance para acusar y desacreditar los gobiernos de formato socialista, anti-imperialista y cristiano, los episcopados, en los países sometidos a Washington y a las oligarquías nacionales, se quedan bien silenciosos tanto sobre los crímenes que se cometen que en la corrupción y los engaños de los cuales son testigos. Conocemos el caso de los asesinatos de los lideres sociales en Columbia. Conocemos también los casos de los asesinatos de periodistas y lideres sociales en Honduras. De esas cosas no se habla.

Todo eso es posible gracias a la selección de los candidatos al episcopado. Con el cardenal Ouellet, uno se encuentra con el pensamiento del Opus Dei que conduce directamente a candidatos que comparten la convicción de que el neoliberalismo de formato capitalista es lo que hay de mejor para los pueblos y que se acerca mas a la fe cristiana. En eso, el cardenal Ouellet tiene un buen apoyo de parte del Cardenal Parolin que recibió su carta de nobleza al participar al encuentro del Club Bilderberg. Con esta participación, el Vaticano se junta a los que obran para un gobierno mundial ,dirigido por las elites del mundo económico, financiero, político, religioso etc., todos al servicio del neoliberalismo de formato capitalista.

Estamos muy lejos del Espíritu de los Evangelios. Los pueblos se quedan siempre muy lejos de una Iglesia así.

Para salir de esta situación, los pueblos cristianos tienen que volver a elegir sus obispos y la Iglesia tiene que renunciar a ser un Estado político.

Oscar Fortín

El 28 de diciembre 2018


UNA IGLESIA A LA ORDEN DE WASHINGTON

24.12.18 | 02:43. Archivado en Acerca del autor


El panorama de la Iglesia católica, tal como se presenta en América latina, nos revela su alianza política, económica y social, con Washington, centro de los poderes que dominan la gran mayoría de los estados y pueblos del mundo. Así la catolicidad de que se reclama la Iglesia se confunde con la mundialización de que se reclama el Estado profundo de É.U.

Por supuesto que las cosas no se dicen así y que muchos escritos oficiales de la Iglesia contradicen el hecho que una tal alianza pudiera existir. Basta recordar la recién Exhortación apostólica Evangelio gaudium que denuncia con fuerza el capitalismo salvaje que genera tanta miseria y pobreza en el mundo. Hay, también, todas las encíclicas sociales de los papas anteriores denunciando las distintas formas del individualismo, fuentes de tantas injusticias, de mucha corrupción y mas… Uno no puede pensar que la Iglesia, la que se alimenta de los Evangelios y del Espíritu de Jesús, pudiera sostener una Alianza con el “Poder” que vive del capitalismo salvaje y que valoriza, ante todo el individualismo. Que el mas fuerte gane.

El problema, como lo vemos, no se ubica en “lo dicho” sino en “lo hecho”. Lo que cuenta no es tanto lo que se dice, sino lo que se hace.

En este sentido, la Iglesia católica de América latina ilustra de manera clara ese contraste entre “lo dicho” y “lo hecho”. Los episcopados hablan, en términos generales, de las injusticias, de la corrupción, de la pobreza, de la violencia y mas… En los anos sesenta y setenta, frente a los movimientos revolucionarios que se levantaban para cambiar los sistemas políticos dominantes de las oligarquías, los obispos y el Vaticano habían elaborado directivas adaptadas a esas circunstancias: “Juan Pablo II: No se puede cambiar la sociedad sin cambiar los corazones”

Esas directivas estaban dirigidas a los militantes de los movimientos revolucionarios de aquel tiempo. Ya sabemos que el papa Juan-Pablo II, aliado incondicional del Presidente Reagan en su lucha. contra lo que llamaban comunismo, fue un actor de primer plano para condenar todo movimiento, dedicado a recuperar y a poner a la disposición de los pueblos los poderes del Estado.. Todos esos movimientos revolucionarios , poco importaba sus contenidos, eran “comunistas. Así fue, entre otros, el caso de los sandinistas en Nicaragua, del FMLN en el Salvador etc..

Por otro lado, esas mismas directivas de la Iglesia (cambiar los corazones) no han sido utilizadas para detener los golpes de Estado en Brasil, en Chile, en Argentina, en Panamá, en Honduras, entre otros. No se les utiliza tampoco en los tiempos que vivimos. Por ejemplo, en Venezuela, los obispos, lejos de llamar al cambio de los corazones, llaman, mas bien, a la desobediencia civil, al intervencionismo militar de E.U. se hacen, por sus silencios, cómplices de las tentativas de asesinatos de dirigentes. El mismo episcopado sostuvo las guarimbas que hicieron centenares de muertos y danos materiales por centenares de miles dólares. En abril 2002, cuando se produjo el golpe de Estado en contra de Chávez y de la Revolución bolivariana, el cardenal de aquel tiempo ha sido uno de los primeros a llegar para felicitar al golpista Carmona. En Nicaragua, el comportamiento del episcopado responde a los mismos criterios de los de Venezuela. En abril ultimo, hubo manifestaciones violentas con el propósito de lograr la renuncia del presidente Ortega. Resultaron muertos cerca de 200 personas y los danos materiales superaron mas de centenares de miles de dólares. Por supuesto que el responsable de todo eso, según lo que dicen los obispos, es el gobierno, único responsable de todos los muertos y de todas perdidas materiales. Los mismos obispos hacen procesiones religiosas en las calles, utilizando todo lo religioso posible como para dar mas credibilidad a sus acusaciones en contra del gobierno. Utilizan todo de la simbólica religiosa para conseguir sus metas políticas de devolver los poderes del Estado a personas reconocidas por Washington.

Es curioso que, ahora, como pastores, no se reclaman del cambio de los corazones como vía para cambiar la sociedad. Al contrario, se comportan como verdaderos políticos al servicio del Imperio en su lucha contra todo lo que no esta bajo su control, lo que es el caso de los países emergentes de A.L. que se declaran “socialistas” y “anti-imperialistas”.

Que nos guste o no, el Vaticano y Washington firmaron dos Pactos de cooperación, el primero, en 2002, entre el papa Juan-Pablo II y Ronald Reagan, el secundo, en 2014, por el papa Francisco y Barack Obama. Les invito a leer la referencia que sigue para saber mas al respecto de estos “Pactos”.

http://blogs.periodistadigital.com/humanismo-de-jesus.php/2018/06/18/dos-pactos-secretos-entre-el-vaticano-y-

Estoy consciente de que se trata de un punto de vista duro en contra del rol que juegan los episcopados latino-americanos en la geopolítica del Continente. Se trata de un punto de vista que les quita toda credibilidad como pastores y mediadores entre las partes en conflictos.

Los episcopados y el Vaticano: siguen a la orden de Washington.

Estamos lejos del misterio del nacimiento de Jesús de Nazaret cuyo reino no es de este mundo pero, cuya presencia, es de lo que hay de mas humano con los pobres, los humildes, los sin defensa. Las tres tentaciones a las cuales fue confrontado Jesus no son sin recordar que las ambiciones del “tener”, del “poder”, del “parecer” no son el camino a seguir si uno quiere nacer de la humanidad renovada en el Jesús del pesebre que lleva con él lo bonito, lo bueno, lo verdadero, lo transparente.

Feliz Navidad a todos y todas y Buen Ano nuevo con paz y fraternidad.

Oscar Fortín

El 24 de diciembre 2018


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