A sangre fría, de Truman Capote
11.06.09 @ 16:00:24. Archivado en Artículos publicados en otros medios, Mi engolada Biblioteca
Texto del miniprograma radiofónico "La Biblioteca", de 98.3 Radio. En este programa hablo sobre libros y otras cosas inútiles y anticuadas. Si quieres escuchar cómo lo perpetro (engolando la voz, entregándome al asianismo retórico y patinando, todo ello al mismo tiempo) puedes hacerlo a través de esta web. Es el programa con fecha de 30.03.09.
Cuando Truman Capote escribió a Sangre fría, ya era un autor consagrado. Había pegado un importante pelotazo editorial con “Desayuno en Tiffany’s”, historia que luego llevó al cine Blake Edwards, con la irresistible Audrey Hepburn en el papel protagonista. Otras novelas de Capote (como “El arpa de hierba” y “Se oyen las musas”) habían tenido también una buena acogida entre el público. Pero todo esto hubiera sido en vano, si el autor estadounidense no hubiera decidido realizar un experimento periodístico-novelesco con la familia Clutter.
Truman Streckfus Persons, verdadero nombre de Capote, nació en Nueva Orleans el 30 de septiembre de 1924 y murió en Los Ángeles el 25 de agosto de 1984. Fue sobre todo un periodista, un periodista con todas las letras, y no pudo ni supo desprenderse nunca de esa escasa imaginación que caracteriza a los que se dedican profesionalmente a consignar los hechos relevantes. Así pues, como buen periodista, era incapaz de ver más allá de lo obvio, su capacidad para la poesía, para la mística en definitiva, era muy limitada. No nos engañemos: Truman Capote no puede ofrecernos más que los trazos rápidos y secos de un lapicero romo sobre una libreta mugrienta.
Bien, ¿y qué? Ésa es precisamente su mayor virtud. Nosce te ipsum, que decían los clásicos. ¿Se imaginan a Capote intentando trascender, intentando cargar de lirismo lo que no es más que polvo seco y carretera? ¿Hay algo más desagradable que la retórica forzada de un notario o de un leguleyo? A cada cual hay que pedirle solo lo que es capaz de dar. Un periodista, para ser bueno en su oficio, no debe intentar ser Onetti o Pablo Neruda. Y además, nadie se lo pide.
Truman Capote consigue, en “A sangre fría”, elevar el periodismo a categoría de arte. Es lo mismo que hicieron con la Historia Heródoto, Tácito o Jenofonte. Después de cinco años de investigación, Capote se acerca a los hechos que rodearon el asesinato de la familia Clutter con precisión periodística, recreando la gran red de rumores, de bulos, de informaciones, de datos, de impresiones… Capote Hace lo que todo periodista querría hacer si tuviera un tiempo que el día a día no le concede.
Por otra parte, la historia es escalofriante. Su sequedad y su dureza, no exenta de cierta compasión, la hacen retumbar durante mucho tiempo en los cristales de tu conciencia. Es un libro muy recomendable, eso sí, para estómagos resistentes.
Truman Caporte. A sangre fría. Un escalofriante y valioso reportaje de 200 páginas.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/237064
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Aún no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Gabriel de Pablo
autor
Contacto





