La manifestación del sábado en Pamplona fue partidista
20.03.07 @ 14:56:49. Archivado en Crónica provinciana, Análisis de actualidad
Resulta curioso ver el brote de indignación que ha causado en los diversos estamentos políticos y mediáticos la manifestación que convocó con gran éxito el Gobierno de Navarra el pasado sábado 17 de marzo.
El aparato mediático progubernamental ha acusado al Gobierno de Navarra y a UPN de vil electoralismo y de orquestar una manifestación para conseguir la movilización de los votantes y desacreditar al Partido Socialista de Navarra. Según su punto de vista, UPN y CDN han pretendido con la manifestación crear (o aprovechar) un clima de miedo o incertidumbre en la ciudadanía para asegurarse una victoria electoral en las próximas elecciones municipales y autonómicas.
¿Saben que les digo? Que los medios progubernamentales tienen su parte de razón. Sería ingenuo por nuestra parte, como ciudadanos, no ver los jugosos frutos políticos, favorables a UPN y CDN, que con toda probabilidad va a producir la manifestación que estos mismos partidos convocaron. Es indudable que la masiva adhesión de la ciudadanía Navarra a la convocatoria ya es un signo de los beneficios que van a cosechar los partidos que sustentan el Gobierno de Navarra. Creer, pues, que la manifestación no ha sido “política” (en el sentido de partidaria) es una brutal estupidez.
Sin embargo, que haya sido una manifestación “política” no le resta un átomo de legitimidad. ¿Conocen acaso ustedes alguna manifestación que no sea “política” o “partidista”, es decir, en la que no salga beneficiado o perjudicado algún partido político? ¿No fueron partidistas las manifestaciones contra la guerra de iraq? ¿No lo han sido, inclusive, las diversas manifestaciones que se han venido celebrando tradicionalmente para condenar los atentados de ETA?
En síntesis, toda manifestación es partidista, en el sentido que defiende (o ataca) una política en detrimento de otras. Aquellas (desgraciadamente antiguas) manifestaciones de “todos unidos contra ETA” eran también “partidistas”, porque en ellas se reflejaba la posición común de varios partidos (PP-PSOE, por ejemplo) respecto del tema del terrorismo. Dicho de otra manera, esas manifestaciones eran la expresión de una opción, de una política, frente al terrorismo, en la que varios partidos se mostraban de acuerdo, porque compartían los mismos fines y similares medios. Y al mismo tiempo, eran expresión de repulsa ante la "política" impositiva y criminal que estaba llevando a cabo ETA y Batasuna.
Si la legitimidad de una manifestación se sostiene en que no sea partidista entonces resulta que ninguna manifestación es legítima. Porque, como ya he dicho, las manifestaciones por definición son adhesiones (o repulsas) voluntarias y masivas a una determinada política. Así que el argumento que utiliza la prensa gubernamental para desacreditar la manifestación del sábado es una redomada falacia. Responde simplemente al natural escozor causado por la presencia, en las calles de Pamplona, de miles de personas enfurecidas con el rumbo de la política antiterrorista y territorial del gobierno de Zapatero.
[ En otro artículo trataré por qué la manifestación ha sido un éxito y otras cuestiones no menos importantes ]
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Gabriel de Pablo
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