El blog de Hilari Raguer

¿Por “todos” o por “muchos”?

23.05.17 | 19:53. Archivado en Iglesia católica

Ha causado estupor, por no decir escándalo, el cambio de las palabras de la consagración eucarística, ordenado por la Congregación del Culto y asumido por nuestros obispos, imponiendo el “entregado por vosotros y por muchos” en vez del “por todos” pacíficamente arraigado. Si desde el principio se hubieran traducido así las palabras de Jesús en la institución de la Eucaristía, ya sería discutible, pero el cambio tardío no puede dejar de producir la impresión de que el “muchos” deroga el “todos”, y de que Jesucristo no murió por todos los hombres. ¿Habrán nacido algunos predestinados a la condenación eterna?

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80 años de la Pascua de las tres encíclicas

03.04.17 | 17:02. Archivado en Iglesia católica, Historia, Política

En marzo de 1937, hace ahora 80 años, Pío XI promulgó, casi simultáneamente, tres importantes encíclicas que definían el triángulo de su compleja política condenando tres formas de totalitarismo. Un periodista italiano dedicó al triple acontecimiento un reportaje con el título, que haría fortuna, de “la Pascua de las tres encíclicas”.

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Cristo Rey, ¿una fiesta política?

18.11.16 | 10:02. Archivado en Iglesia católica, Política

La solemnidad de Cristo Rey fue instituida modernamente, en 1925, por Pío XI, el Papa de la Acción Católica, el de la lucha contra el comunismo a la izquierda y el fascismo a la derecha, y el de los años de la Segunda República y de la guerra civil española.

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Fernández Díaz y Puente Ojea

20.07.16 | 18:27. Archivado en Iglesia católica

Don Gonzalo Puente Ojea, ateo militante, fue embajador de España ante la Santa Sede de 1985 a 1987. El Vaticano le retiró el placet cuando, de acuerdo con su conciencia y con la legislación española, se divorció y contrajo nuevo matrimonio civil.

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Cristo Rey

22.11.15 | 17:49. Archivado en Iglesia católica

Leían a Carlomagno el relato de la Pasión del Señor, y el emperador interrumpió la lectura diciendo: “¡Si hubiera estado yo allí con mis valientes soldados francos, Jesús no habría muerto!” El clérigo lector le contestó: “Entonces no estaríamos aún redimidos…”. Jesús recibió una doble sentencia de muerte: un tribunal judío lo condenó por considerarse Hijo de Dios y un tribunal romano por proclamarse rey.

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Juan Pablo II y Óscar Romero

06.02.15 | 19:29. Archivado en Iglesia católica

El obispo Óscar Romero, en los dos últimos años de su vida, consciente de la importancia histórica del momento y del peligro que corría, tomó la costumbre de, cada noche, antes de acostarse, grabar en cinta un resumen de lo más importante de la jornada. En 1990, a los diez años de su asesinato, la Curia arzobispal de San Salvador publicó la transcripción íntegra y fiel de aquellas cintas, sin introducción ni notas o comentarios, en un libro que no se ha divulgado en España. Lo que cuenta de Juan Pablo II puede ilustrar lo que fue su pontificado de cara a la teología de la liberación y el compromiso por la justicia y los derechos humanos: unas encíclicas bellísimas y a la vez una política realista.

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Religión y política

12.01.15 | 06:59. Archivado en Iglesia católica, Política

San Hilario, obispo de Poitiers (Francia, s. IV) es interesante por muchos conceptos. Defendió la doctrina de Nicea sobre la divinidad del Verbo, y por tanto de Jesucristo, y por eso sufrió exilio. Pero, como obispo, era sobre todo pastor. Comentaba, al alcance del pueblo simple, los evangelios y los salmos, compuso himnos, al estilo oriental, para mejor inculcar la recta fe a los fieles, y por medio de san Martín de Tours fomentó la vida monástica. Pero quisiera recordar aquí un aspecto suyo muy actual: su defensa de la independencia de la Iglesia ante las intromisiones de los emperadores.

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Rovirosa y la crítica del sistema capitalista

03.03.14 | 20:07. Archivado en Iglesia católica, Francisco

El pasado 20 de febrero se hizo memoria de Guillermo Rovirosa, el fundador de la HOAC, con motivo del 50º aniversario de su fallecimiento. Una de las idees más originales de Guillermo Rovirosa es su crítica radical al sistema capitalista, según el cual alguien, sin trabajar, solo porque aporta un capital, percibe la parte del león de la riqueza producida.

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Una fe histórica y realista

13.08.13 | 11:07. Archivado en Iglesia católica

El único mortal mencionado por su nombre en el Símbolo de los Apóstoles no es ni la Virgen ni un apóstol, sino Poncio Pilatos. ¿De dónde le viene semejante honor a un personaje tan poco recomendable? El núcleo fundamental del mensaje cristiano es que Jesucristo fue crucificado, murió, fue sepultado y después resucitó. Proclamamos la muerte y resurrección de nuestro Salvador, pero para dejar claro que esto no es un mito (o sea, un relato meramente simbólico) sino un acontecimiento histórico que se inserta en la historia de la humanidad, afirmamos que sucedió “bajo el poder de Poncio Pilatos”.

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A vueltas con la nueva evangelización

27.06.12 | 13:33. Archivado en Iglesia católica

¿Se puede esconder un peligro en la campaña por la nueva evangelización, tal como se está llevando? Me temo que sí, en un doble aspecto. Ante todo, temo que esa llamada nueva evangelización esconda una nostalgia medievalizante.

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Mujeres en el Concilio

23.05.12 | 18:27. Archivado en Iglesia católica

Para la tercera sesión del Concilio, Pablo VI elevó el número de auditores laicos de 8 a 21 y, cosa más significativa, designó a algunas mujeres. En el período antepreparatorio se habían consultado, entre los religiosos, sólo a miembros de congregaciones clericales, y por tanto varones. Ninguna religiosa, y menos mujer seglar. En el período preparatorio no había ninguna mujer en las comisiones. Iniciado el Vaticano II, tampoco había ninguna mujer en las comisiones conciliares. A lo largo de todo el Concilio, ninguna mujer fue nombrada “perita” o experta.

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La evangelización de Europa

12.05.12 | 18:43. Archivado en Iglesia católica, Etica

En Hechos de los Apóstoles 16,10, que leíamos el pasado sábado, se cuenta un acontecimiento de gran importancia para la historia de la Iglesia: la llegada de san Pablo a Europa. No era éste el plan del apóstol de las gentes, y le costó mucho al Espíritu Santo conducirlo en esta dirección. Fue en su segundo viaje misionero. Se había separado de Bernab, había tomado por compañero a Silas y se le añadiría Lucas.

Partiendo de Antioquía de Siria, Recorrieron Siria y Cilicia, pasaron por Derbe y Listra y entrando en Asia Menor (la actual Turquía) querían ir a evangelizar la región que entonces era la provincia de Asia (al oeste de la península, donde se fundarían más tarde las siete iglesias del Apocalipsis, presididas por Éfeso) pero “el Espíritu Santo se lo impidió” (16,6); Lucas no dice cómo, pero les quedó muy claro que no podía ir por allí. Entonces quisieron dirigirse a la provincia de Bitinia, al norte de la península, “pero no se lo consintió el Espíritu de Jesús” (16,6); tampoco dice cómo. No les quedó entonces otro camino libre que hacia el oeste, por la región de la Misia, que atravesaron hasta llegar al puerto de Tróade. Fue allí donde el Espíritu Santo les dijo finalmente qué esperaba de ellos: “Por la noche Pablo tuvo una visión: un macedonio (debió identificarlo por el modo de vestir) estaba de pie suplicándole: Ven a Macedonia y ayúdanos”. Entonces, convencidos de que tal era la voluntad de Dios, se embarcaron, atravesaron el Mar Egeo y desembarcaron en Neápolis, y de allí a Filipos. Así empezó la evangelización de Europa.

El continente europeo tardaría aún varios siglos en ser totalmente evangelizado, pero el centro de gravedad del cristianismo se fue desplazando poco a poco de este a oeste. El primer centro había sido primero Jerusalén, después fue Antioquía de Siria, donde por primera vez los discípulos se llamaron cristianos, más tarde sería Efeso, donde según la tradición vivieron la Virgen María y el apóstol y evangelista san Juan, y finalmente sería Roma, regada por la sangre de los príncipes de los apóstoles Pedro y Pablo. Al principio la comunidad de Roma era de lengua griega, porque el cristianismo se había difundido sobre todo entre la colonia oriental. Más tarde fue bilingüe y finalmente prevalecería el latín, pero aun actualmente en las misas papales el evangelio se canta en griego y en latín.

Europa estaba providencialmente destinada a jugar un papel primordial en la Iglesia. Más allá del ámbito estrictamente religioso, llegaría a ser, en la Edad Media, la realización social más plena del evangelio, con una cultura, arte, leyes, costumbres y fiestas cristianas y una compenetración entre la Iglesia y el Estado, lo que se ha llamado la alianza del trono y el altar.

Fue la “cristiandad”, inculturación del cristianismo, aunque con los inconvenientes que posteriormente se han señalado. En la creación de esta sociedad cristiana jugaron un papel primordial los monasterios, que forjaron la cultura de la divisa benedictina del ora et labora, “ora y trabaja”, síntesis de la fe cristiana y la dignidad del trabajo. A aquellos pueblos bárbaros, guerreros, que encontraban normal vivir de la guerra y el botín, los monjes les inculcaron el sentido de la paz y el orden y también la dignidad del trabajo.

Cuando a partir del siglo XVI se descubren nuevos mundos, de Europa saldrán los misioneros que los evangelizarán. Pero en los últimos siglos, con la Ilustración, la Revolución francesa y la industrialización, Europa se descristianiza y se descubre como “país de misión”. Últimamente Juan Pablo II, al convocar la “nueva evangelización”, ha venido a ser como otra aparición de aquel macedonio que se apareció a san Pablo y que hoy clama de nuevo: “¡Ven y ayúdanos!”. Solo que ahora han de venir a evangelizar Europa sacerdotes, religiosos y religiosas de aquellos continentes y países que siglos atrás habían evangelizado los europeos.

La Europa medieval, la cristiandad, tenía una sólida unidad basada en la común fe cristiana. Más tarde la dividirían las guerras, a menudo guerras de religión, o más bien guerras con el pretexto de la religión. Después de la segunda guerra mundial, en 1945, tratando de evitar que se repitiera aquella matanza, se vivió el momento más dulce del movimiento por la unidad europea. Rivalizaban entonces dos grandes proyectos europeístas: el democratacristiano, ya que en aquellos años los partidos democratacristianos eran muy potentes en la Alemania de Adenauer, la Italia de De Gasperi y la Francia de Schuman; y el proyecto socialista, con el belga Spaak, que propugnaba la Europa de los obreros.

Pío XII apoyó con todas sus fuerzas el proyecto democratacristiano y, apelando a las raíces cristianas de nuestro continente, proclamó a san Benito “padre de Europa”. Un relieve esculpido en la fachada del monasterio de Montserrat lo recuerda. Más tarde, Pablo VI declararía el patronazgo litúrgico. Pero la comunidad europea que finalmente salió no ha sido ni la cristiana ni la socialista, sino la de las multinacionales y los mercados financieros.

El macedonio sigue gritando: “Ven y ayúdanos!” Si la dignidad del trabajo ha sido una característica de la civilización europea (a diferencia de la dignidad de no tener que trabajar, propia de otras culturas), somos muy poco europeos si toleramos que haya una parte tan importante de la población que no encuentra trabajo. Europa ha de recibir de nuevo el evangelio, con su mensaje social, hasta lograr que la economía sea reflejo de aquel designio divino de salvación universal que san Pablo llamaba oikonomia, presidido no ya por el interés egoísta sino por la solidaridad y el amor al prójimo.


Miércoles, 13 de diciembre

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