La teología católica no está atada a ninguna escuela filosófica, pero con ninguna se ha sentido tan naturalmente, como en su casa, como con la escolástica, con la que acuñó una terminología y con la que formuló con la mayor precisión sus dogmas. Y de la escolástica, el príncipe es santo Tomás de Aquino. Y de Tomás de Aquino, la obra que se ha considerado más importante es la Suma Teológica. Pero si le pudiésemos preguntar, nos diría que para él lo más importante son sus comentarios bíblicos.
El cardenal Lercaro, que durante el Vaticano II había sido uno de los más decididos propulsores del proyecto renovador de Juan XXIII, poco después de la muerte de éste pronunció una conferencia en la que se atrevió a hablar de la “soledad institucional” con la que había tenido que luchar para poner en marcha el Concilio, es decir, la oposición que encontró en el entorno vaticano.
Miércoles, 30 de mayo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas
José Manuel Bernal
Sor Gemma Morató
José Alegre
José Arregi
Jose Gallardo Alberni
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya