¡Despierta, imbécil!
27.02.07 @ 00:21:39. Archivado en sociedad secreta, España, recomendaciones, conciencia
Una de las principales virtudes y al mismo tiempo defectos (todo tiene dos caras, como bien sabe usted) que siempre he admirado en los españoles es su anarquía. Conozco gente de muchos lugares del mundo pero, especialmente entre los occidentales, en ninguna otra parte he encontrado un pueblo más consciente/inconsciente del poder de su individualidad y más decidido a ejercerla en los momentos más insospechados. Cada español sería "si me dejaran" el mejor presidente del gobierno, el mejor seleccionador de fútbol, el mejor director de un departamento, el mejor cualquier cosa. Por supuesto, esta conducta esconde en la mayoría de las ocasiones una insensatez, un orgullo y una ignorancia descomunales, pero también una valentía, una capacidad de sacrificio y un coraje inusuales para enfrentarse a los grandes retos. A los grandes, sólo. Si uno tiene que hacer frente a una gran empresa, a un esfuerzo único, heroico, exclusivo..., le vendrá bien tener las espaldas cubiertas por españoles. Ahora bien, los retos pequeños, que son los más comunes, los retos del día a día a escala humana, parecen aburrirles, y ante ellos fracasan la mayor parte de las veces por pura desidia.
Así que, de un español (siempre hay excepciones, naturalmente; me refiero al término medio), me he acostumbrado a esperar lo inesperado. Es decir, no sé cuándo me va a ofrecer lo mejor y cuándo lo peor, porque en todo momento me puedo encontrar una cosa u otra. O primero una, y un momento después, la otra. Esa anarquía, esa imprevisibilidad, esa ausencia de orden y hasta de lógica es la que a veces pienso que puede llegar a salvar al mundo, si es que fueran capaces de exportar su actitud un tanto mística ante la vida. Porque sabemos que existen grandes planes en marcha, destinados a convertir nuestro mundo en un termitero gigantesco dividido en dos tipos de insectos, que deberán turnarse en su puesto, ora como trabajadores productores, ora como consumidores. Pero para que esos planes se cumplan, ingentes masas humanas han de ser normalizadas al estilo industrial. Deben ser cortadas por el mismo patrón, medidas y recortadas y remodeladas para que encajen en las estadísticas y en los patrones prediseñados. Deben obedecer sin rechistar a los mismos líderes, fánaticamente, sin preguntar, desfilando todos al paso de la oca.
¿Puede hacer eso un pueblo como el español, cuyo carácter encarnó de manera tan bravía ese caballero medieval de cuyo recuerdo literario se cumplen 800 años por estas fechas, que se permitió el lujo de tomar juramento a su propio rey delante de toda la corte para que negara que había tenido algo que ver con la muerte de su hermano? Por desgracia, la mayoría de los españoles de hoy no son como aquel caballero. La (mala) educación recibida -sobre todo durante el siglo XX- y el hipnotismo medioambiental generalizado ha desactivado a muchos de ellos pero yo creo que, en el fondo, su extraordinario y anarquista espíritu combativo no está muerto realmente sino dormido. Es el espíritu de Retógenes, de Hernán Cortés y María Pita, que yace en el fondo de sus genes y que sólo espera, como Arturo en Avalon, el momento de ser revivido para la batalla. Incluso en aquellos ignorantes que hoy recelan de su identidad profunda y vieja como la península ibérica, para abrazar los fantasmas creados por locos vanidosos o a sueldo.
Por eso no me extraña que sea un español el que está detrás de una curiosa iniciativa que se puede hallar en Internet bajo el título de "¡Despierta, imbécil!" en la página punto com del mismo nombre. Sé perfectamente lo que hay detrás de ello, pero aún así me parece un medio válido de poner sobre la mesa cuestiones que sólo un español se atrevería a plantear de esa manera. La verdad es que algunas de las cosas que dice su Manifiesto Fundacional las podría haber redactado también el que firma aquí arriba a su izquierda. Por ejemplo, aquello de que vivimos "tiempos oscuros, tiempos de sueño e inconsciencia, tiempos de hipnosis colectiva (...) nos entregamos en manos de un becerro que ni siquiera es de oro sino de barro y mentiras -con un baño de oro encima, para que parezca de oro, pero es de barro- (...)"
O la misma descripción del movimiento, no exenta de un humor característico, significando qué es y qué no es: "Despierta, imbécil (...) es un puñetazo en la cara de los que duermen y los que quieren que durmamos (...) no es un movimiento 'antisistema', no llevamos jerseys gruesos de lana, ni lanzamos adoquines, ni nos embozamos con pañuelos palestinos para asaltar las hamburgueserías en que acabamos de comer (...) denuncia la gran y global estafa del sistema bancario mundial, denuncia que las reglas están amañadas (...) no cree en la igualdad automática entre los seres humanos porque no son iguales el moral y el ladrón, el esforzado y el perezoso, el mentiroso y el honesto. Cree en el mérito personal, el esfuerzo, la conciencia (...) se ríe de quienes quieren cambiar el mundo pero no quieren cambiarse a sí mismos (...) denuncia que estamos en manos de seres dormidos y reclama una reacción personal e inmediata de quienes estén dispuestos a pagar el precio de la vigilia (...) estamos diezmados, es una pelea desequilibrada pero no renunciaremos al único de nuestros derechos: DESPERTAR."
Ach! Ideas como éstas deberían desencadenar al menos un puñado de debates interesantes, ¿no le parece? Empezando por el hecho de que para que una persona se fije en algo que debería llamarle la atención por sí mismo haya que llamarle "imbécil", a ver si se da por aludida. Los despertadores tienen eso: resultan tan incómodos y antipáticos, como necesarios y de hecho vitales para nuestra propia supervivencia. La misma página web se abre con unas preguntas curiosas: "¿Es posible que sólo el 10 por 100 del dinero que circula en el mundo sea real? ¿Es posible que la mitad de la riqueza del planeta esté en manos de únicamente 400 familias? ¿Sabes que con todo el dinero que pagas por tu hipoteca el banco podría comprarse dos casas?" Todos podríamos añadir nuestras propias cuestiones. Ahí va la mía: ¿cómo es posible que las entidades financieras españolas anunciaran en 2006 numerosas campañas de rebajas e incluso desaparición de comisiones y a la hora de la verdad, según el análisis de una prestigiosa agencia informativa recientemente publicado, todas ellas aumentaron sus ingresos por este concepto? Hasta en un 8 por 100, en el caso de las principales entidades: las llamadas Cinco Grandes (Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid y Popular).
Estamos dormidos, sí. La estrategia es la misma que la del Panem et circenses que popularizó esa casta corrupta, sanguinaria y oculta que ya intentó apoderarse del mundo en su día a través del Imperio Romano y que hoy, una vez más, vuelve a la carga. Así que la palabra clave es despertar. La secuencia que más me impactó cuando vi Matrix por vez primera (y las tres o cuatro veces que he vuelto a ver esa película: la primera parte, la que merece la pena) es cuando Neo despierta del mundo virtual y se encuentra en ese nicho, similar a millones de nichos a su lado, por encima y por debajo de él. Y despierta cableado y conectado al Monstruo Mecánico que extrae su energía y la del resto de seres humanos como si fueran simples pilas desechables. Como de hecho lo son. Sentí un escalofrío auténtico, me incorporé sobre mi asiento mientras contemplaba aquella escena porque yo he vivido eso y puedo atestiguar que funciona exactamente así: ésa es la triste realidad de la Humanidad.
Por supuesto, no tiene por qué creer en ello. Es más, le recomiendo que no lo haga. Una experiencia semejante no se puede creer, no se puede describir: si uno desea comprenderla, sólo se puede vivir en primera persona. Ahora bien, cuando se experimenta algo así, le aseguro que la vida cambia para siempre. Tiene el inconveniente de que, aunque uno sabe que la hamburguesa virtual no existe, sí que es más sabrosa que la maloliente y lechosa sopa real. Pero a cambio tiene la ventaja de que uno también conoce por vez primera lo que significa la palabra Libertad, más allá de definiciones, teorías, dogmas o entelequias. Y el sabor de esa Libertad es cien mil veces más estimulante que cualquier hamburguesa.
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En cuanto a lo del P2P, si la peli es buena yo mismo te ayudaré desde mi ordenador a distribuirla gratuitamente. Si es realmente buena, seguramente me compraré además el DVD.
En cualquier caso, iré a verla al cine (llámame imbécil abovinado por los sátrapas cineastas, los perfidos dueños de salas de cine y los malvados químicos de los laboratorios de revelado, que quieren "forrarse a mi costa"), que es como más me gusta ver una peli que me interese.
Si me gusta, volveré aquí a recomendártela.
(Por cierto, lo del Máx. de 1000 caracteres es un auténtico coñazo :D)
... no sé qué debe resultarte más desalentador, el hecho de que TÚ te atrevas a llamar a alguien progre trasnochado (!!), o el hecho de que seas capaz de demostrar públicamente, sin apenas sonrojarte, tu más absoluto desconocimiento acerca de lo que es el cine en España.
Yo, hasta que lo he leído, no lo conocía, o sea que me abstuve de hacer cmentarios acerca del mismo. Obviamente, paumiau nos demuestra que no todo el mundo deja que la ignorancia se interponga en su derecho a opinar.
Tras ver cómo llamas progre trasnochado al autor de DI, obviamente no te has has molestado en conocer el decálogo (a lo meor una lectura en diagonal te sobra para juzgarlo, o a lo peor eres incapaz de entender algo que se sale de tus limitados esquemas mentales de progre-facha), y obviamente no te importa lo más mínimo siempre que te dejen hacerte el guay despotricando contra él.
En fins...
¿Sabes cuánto cuesta hacer una peli baratita en España? Varios cientos de millones de pesetas.
El guión de la peli no lo ha escrito ni el productor ni, desde luego, ningún banquero.
Ya veremos, pero yo voy a ir a verla porque me fascina que haya una película, en España, que trate el lado oscuro de la banca.
Durante casi una hora creí que se estaba gestando algo gordo en nuestra zoociedad.
Pero no era mas que un juego de publicistas y marketineros.
Lo peor de todo es si estamos dormidos, que la maquinaria nos permite ver que estamos dormidos, pero somos incapaces de despertar.
Ningún banquero se ofenderá por la peli. Después de su estreno no sucederá nada anormal.
Ah! Solo la entidad bancaria que prestó algo de pasta para la producción de la película se llevará su tajada.
Seguimos dormidos.
http://cine.eol.us/noticias.php?newsid=4697
la pinta es, sin duda, excelente...
Por cierto. Gran blog, señor Koch, prometo asarme a menudo. Todo un descubrimiento.
Al principio también reaccioné mal, pero luego me acordé de una peli de Costa-Gavras: "Desaparecido". Y pensé: si, para darla a conocer, para conseguir que más gente la viera, hubieran hecho una página web previa (entonces no era posible, claro) denunciando determinadas cosas que sucedieron en Chile, ¿me habría parecido mal? ¡¡NOOO!! Los libros que nos han impactado, nos los hemos comprado, ¿no? Y hemos pensado: qué pena que no se publiciten más, qué pena que no puedan pagarse publicidad, qué pena que la gente no sepa que existen...
Si la peli está ala altura del decálogo, perfecto, ¡YA TENÉIS UNA ESPECTADORA! (no muy imbécil, espero)
Personalmente, iré a ver la película. Con miedo y poca fe, como siempre que voy a ver una española, eso sí.
Yo no leo nada de eso.Pero somos tan “imbéciles” que necesitamos colocar las cosas en casillas preestablecidas para no tener la necesidad de leer de verdad o pensar de verdad: “«¡Despierta, imbécil!» es un movimiento para los que piensan, no para los que reclaman manuales de instrucciones.”
No parece un movimiento de derechas, ya que habla de reglas amañadas, estafa global bancaria y, en cierto modo, rebelión (espero que interna) cívica. No parece un moviemiento de izquierdas porque niega la igualdad automática entre los seres humanos (este punto merecería, como mínimo, una reflexión…)
Si la película está a la altura, enhorabuena por...
No detecto en el dichoso decálogo nada en contra de tener un BMW, una casa, o dos. En el aspecto bancario, habla de una estafa global BANCARIA según la cual casi todo el supuesto dinero del planeta es falso. Es un dato que no comprendo, que nunca había oído y que me asusta, aunque en realidad no sé qué quiere decir. Lo admito. Y eso es cierto. Pero también es cierto que ahí no se dice nada de los ricos, ni contra los ricos, ni a favor de los ricos, ni de los pobres, ni de Bruce Lee ni del BMW. Y habla del esfuerzo personal y el mérito para lograr las cosas… Habla del “moral” y el “ladrón”, no del rico y el pobre. Se desmarca de consignas políticas y grupos antisistema (supongo que tb pro sistema, no lo sé) o pretendidamente solidarios. En todo caso dice cosas que yo no suelo oír. No me extraña que nos llame imbéciles, aunque ...
pero eso de q es sólo publicidad...
habrá q ver la peli, pero eso no le quita una coma al manifiesto. como la película sea igual... por cierto: parece que se llama "Concursante", no "El concursante"
http://www.laopiniondelanzarote.com/?p=1569
...aunque queremos más.
Un saludo"
Lo que seguía era algo así:
"responsabilidad personales, provenga de una pluma española.
No puedo dejar de preguntarme si es posible que algo esté empezando a nivel global. Primero Aaron Russo (¿O primero otras cosas de más difícil contextualización?) y ahora esto. ¿Es posible que algo esté cambiando? ¿Realmente podemos atrevernos a creer que ha llegado la hora?
Quizá, como ya he leído en algún otro foro buscando información acerca de esta iniciativa, la hora llega en el momento en que la única alternativa es la disolución definitiva del individuo...
No puedo dejar de preguntarme si me habría enterado de todo esto si no hubiera estado en una determinada calle a una determinada hora hace hoy un par de semanas... De momento he podido conocer una página tan interesante como esta, a la qe sin duda seguiré a partir de ahora con especial aten...
Tiene usted un oído enormemente afinado, está sin duda atento al mundo, señor Koch. Enhorabuena por ello.
Entré a ver la página por curiosidad, esperando encontrarme la típica basura pseudoprogre de instituto, escrita por un niño de papá de Pedralbes que es que estudia teatro.
Al leer el manifiesto me quedé frío. Yo también sé qué es lo que hay detrás (y por eso no le corrijo diciéndole que el creador del manifiesto es argentino, porque ciertamente parece que es español), pero nunca me importó. Alguien que escribe ese manifiesto claramente sabe cosas. Y lo mejor es que las quiere compartir.
Lo cierto es que estoy más que desencantado con la sociedad española, al menos la contemporánea, así que me es difícil compartir su visión sobre la actitud de los españoles ante los grandes retos. De hecho me sorprende que una doctrina de denuncia valiente y necesaria adornada no de exigencias y autocompasión, sino de esfuerzo y responsabilidad personales, provenga de un...
Ánimo con su blog, que leo con frecuencia, aunque nunca me había animado a escribir en él.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Paul H. Koch
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