De unos meses a la fecha, ha venido creciendo la versión de que el incendio ocurrido en la Guardería ABC fue provocado.
Obvio que fue provocado: por la estupidez, la ambición, la mezquindad y la omisión
Primero así nomás se filtro y días después se amplió la versión ejemplificando que durante los últimos sexenios ha sido costumbre que meses previos a la finalización del sexenio gubernamental, “por accidente” se queman bodegas con papelería de la secretaría de Hacienda de cada gabinete en función.
Cualquier origen es importante saberlo;
pero más significativo resulta castigar a los culpables. Autoridades, empleados, subordinados o propietarios del inmueble deben ser castigados por la justicia por la estupidez de no tomar las medidas de prevención necesarias para evitar la muerte de 49 niños y que causaron heridas, físicas y mentales, a más de 70 infantes de menos de cuatro años de edad e insertaron traumas por lo que les resta de vida, a cientos de confiados padres que llevaron a sus hijos a que se los cuidaran en una guardería para niños; en un ejercicio pleno de su derecho de trabajador o trabajadora.
Los dueños que por ambición y mezquindad no invirtieron en la seguridad para proteger la integridad física de quienes a diario acudían a dichas instalaciones; a los funcionarios del IMSS por no ejercer su función de revisar y supervisar las medidas de seguridad elemental(por cierto dicen los medios que desde las oficinas de exdirectores y directores han salido tremendas críticas contra el Ministro ponente de la Suprema Corte de Justicia con el fin de desprestigiar su trabajo) de los titulares del ejecutivo de la entidad y del municipio por la omisión cometida al permiir que operaran esas instalaciones en tales condiciones,
pero principal y directamente como los responsables a las autoridades de protección civil del gobierno del estado y del municipio por la estupidez de firmar papeles o acatar instrucciones a sabiendas de no estar en lo correcto.
Lo que también es muy claro es que ahora algunos políticos sin duda cuentan con tan buen manejo de prensa que incluso ya no aparecen en las notas no obstante que sus nombres y responsabilidades se encuentran acentadas en la averiguación oficial tanto del ministerio público como en la investigación realizada por la Suprema Corte de Justica de la Nación; en fin, tal vez sean los primeros efectos de la Iniciativa México, recien puesta en marcha por algunos medios de comunicación: proteger u ocultar información que pueda perjudicar la imagen de aquellos que les favorezcan con sus recursos.
Leamos las notas publicadas
Los peritajes de la PGR y la SCJN contrastan. HERMOSILLO, Son.— El 10 de junio de 2009 el entonces procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, afirmó que las investigaciones acerca del incendio ocurrido en la nave industrial que albergaba dos bodegas de la Secretaría de Finanzas del estado y la guardería ABC, que provocó la muerte de 49 menores, revelaron que se trató de un hecho “no intencional” generado por el sobrecalentamiento de un aparato de enfriamiento de aire.
La semana pasada, el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Arturo Zaldívar, dio a conocer los resultados de peritajes de la empresa estadounidense McMullen, —que fue contratada por recomendación de algunos de los padres de los niños que fallecieron en la guardería—, en el que se determina que el incendio fue accidental, provocado por el sobrecalentamiento de un enfriador colocado en la bodega contigua a la guardería, propiedad del gobierno de Sonora.
Ante la falta de credibilidad de la teoría de la PGR y de la Procuraduría General de Justicia del Estado de que el incendio de la guardería ABC tuvo su origen en el enfriador de aire, uno de los grupos de deudos, denominado Manos Unidas por Nuestros Niños, pidió al despacho Associated Fire Consultants la realización de otro peritaje sobre el caso.
El abogado de Manos Unidas por Nuestros Niños, Gabriel Alvarado Serrano, explicó que como parte coadyuvante en las investigaciones, sus representados contrataron los servicios de los expertos estadounidense, que el pasado mes de enero llevaron a cabo el estudio en las siniestradas instalaciones de la Secretaría de Hacienda del estado y en la estancia infantil.
Mencionó que este peritaje se levantó después que el de The McMullen Company, tomado en cuenta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y que confirma el resultado oficial de la PGR y PGJE.
Indicó que el dictamen pericial en mención se encuentra enmarcado en la averiguación previa que se encuentra ante la Quinta mesa de Procedimientos Penales y en la que aparecen como indiciados el ex gobernador, Eduardo Bours; el ex secretario de Hacienda, Ernesto Vargas Gaytán; el ex director de la Unidad Estatal de Protección Civil, Willebaldo Alatriste Candiani, y el actual procurador de Justicia del Estado, Abel Murrieta.
El grupo de padres de niños fallecidos en la tragedia de la guardería ABC, de Hermosillo, conocido como Movimiento por la Justicia 5 de Junio, ha desestimado el resultado del peritaje dado a conocer por la organización Manos Unidas por Nuestros Niños, cuyos integrantes han estado en dos ocasiones reunidos con el presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. Con información de la nota publicada de Marcelo BeylissCorresponsal | El Universal, politica@eluniversal.com.mx http://www.eluniversal.com.mx/nacion/178252.html
Incendio en ABC, provocado: perito. Los días 4 y 5 de enero de este 2010, David Smith —con permiso oficial de la PGR— realizó un exhaustivo estudio en el edificio industrial localizado en la esquina noreste de la avenida Ferrocarrileros y la calle Mecánicos en la colonia Y Griega de Hermosillo, Sonora.
En ese lugar, el 5 de junio de 2009 aproximadamente a las 15:00 horas se produjo un incendio que comenzó en el lado este ocupado por una bodega del gobierno de Sonora y se extendió al lado oeste —separado por una barda— donde operaba la guardería de niños denominada ABC.
El incendio no produjo daños a los trabajadores de la bodega que recién habían salido a comer. Pero en la guardería provocó la muerte de 49 niños y daños severos a otros 70 menores.
A petición de Gabriel Alvarado, representante del grupo de padres Manos Unidas, Smith [quien es presidente de la firma Associated Fire Consultants] elaboró un diagnóstico técnico científico para determinar origen, causa y responsabilidades del incendio utilizando la metodología y principios reconocidos por la Asociación Internacional de Protección del Fuego (NFPA) Documento 921 y del Protocolo para Investigar la Escena del Fuego, del cual es coautor y que es aceptado universalmente como un estándar para los investigadores profesionales de incendios.
El documento, de una treintena de páginas, contiene gráficas y fotografías, donde, para empezar, establece cuatro tipos de incendios: accidental, natural, provocado (o incendiario) e indeterminado; señalando además que rara vez se puede determinar la causa de un incendio a menos que el origen sea localizado plenamente, con excepción de los que implican gas o vapor por sus límites variables de inflamabilidad que implican. Luego el informe Smith hace un análisis exhaustivo y en cierto modo fascinante sobre todos y cada uno de los detalles que conforman el escenario del fuego:
Las estructuras metálicas, las paredes de blocks de concreto y sus alturas, los conductos de metal, la distribución de la energía eléctrica, cómo era “ruteada” y sus paneles de control; el factor del techo metálico común suspendido de rejilla metálica “T” con injertos de panel acústico por toda la guardería cubriendo la parte interna del techo de metal, el cual había sido forrado con aislamiento de espuma de poliuretano; las corrientes de aire y los portones que las provocaban, los componentes de la bodega en que inició el fuego, toneladas de papel amontonadas en el piso o colocadas en numerosas filas de repisas de metal, un gran número de placas de automóviles y cuatro llantas sin rines.
*Aceleradores de la conflagración. Luego se establecen una serie de patrones del movimiento interior del fuego (es decir de la bodega a la guardería) así como el comportamiento del humo y el hollín negro y denso también hacia la guardería.
También se destaca el goteo inmediato del poliuretano en forma de fuego desde el techo que incendió ipso facto todo lo que encontró abajo.
Hacia el final, se especifica que, mediante una técnica de “capas” y análisis de desprendimientos, el incendio “no mostró ninguna fuente de electricidad” (se ha hablado del sobrecalentamiento de un enfriador o cooler, de uso muy común en Sonora) como causa del inicio del fuego. Ni ésta ni otras con las que se ha especulado.
En cambio, lo que sí encontró el informe Smith es la evidencia de cajas de cartón consumidas en lo que se llama patentes irregulares, esto debido a que no es tan sencillo quemar cajas con papel compactado por la falta de oxígeno en ellas. En cambio, se encontraron evidencias de líquidos de ignición (probablemente gasolina) comúnmente referidos como aceleradores.
Y algo muy importante, no se encontró señal alguna de la proveniencia accidental de líquidos de ignición en toda el área. Tampoco de fuente de ignición accidental.
En resumen, el informe de Smith establece que: el incendio en la guardería ABC se produjo por la incineración de cajas de archivo al otro lado de la barda, en la bodega de la Secretaría de Hacienda del gobierno del e stado de Sonora.
La fuente de ignición es una llama abierta (cerillos o encendedor).
La responsabilidad de este incendio es de la persona o personas que estuvieron en la bodega en esos momentos en el área de origen del fuego.
Por todo ello y por la hora en que se produjo se refuerza la tesis de que el incendio en la guardería comenzó unos minutos antes o unos minutos después de que los empleados de la bodega salieron.
Las únicas dudas son si él o los incendiarios sabían lo que ocurriría o simplemente perdieron el control y huyeron. Cuando todo empezó. Ricardo Rocha | El Universal. Cuando todo acabó. http://www.eluniversal.com.mx/nacion/178240.html
Miércoles, 30 de mayo
Paul Monzón
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Efrén Mayorga
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco