El 30.09.07, a las 03:49:47, archivado en Crónica regional, en este mismo espacio, se publico una crónica sobre los principales hechos conocidos hasta ese entonces; este mes, a los 40 años de esa fecha histórica, dicho texto se reproduce a continuación con la Data actualizada:
Este año se cumplen 40 años de los sucesos del 2 de octubre de 1968, un día substancialmente comprometido para la historia moderna de México. La matanza de estudiantes llevada a cabo en esa jornada cambió para siempre la historia del país.
He aquí una breve cronología de los principales acontecimientos previos a esa singular fecha tan significativa, tanto para las instituciones como para la sociedad y los seres humanos que la integramos:
El 2 de octubre de 1968, Un grupo armado, vestido de civil, dispara contra una multitud en Tlatelolco. Al mismo tiempo que cinco mil soldados entran por todos los accesos a la misma. Se entabla un intenso tiroteo entre ese grupo y los soldados; la masa de estudiantes recibe el fuego cruzado y según la prensa internacional caen cientos de muertos, en realidad nuca se supo cuántos murieron fiísicamente ahí y cuántos anímicamente en todo el país.
A principios de julio de 1968, por motivos baladíes, se enfrentaron estudiantes de las vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional, con los de la preparatoria particular "Isaac Ochoterena"; fueron reprimidos con gases lacrimógenos y ocupadas las vocacionales por granaderos el 24 de julio de 1968, lo que hizo que hubiera más protestas estudiantiles. El Departamento del Distrito Federal, dio permiso para dos manifestaciones que se realizaran el 26 de julio: una organizada por la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos para protestar por la agresión a los estudiantes y otra para conmemorar el aniversario de la revolución cubana, promovida por jóvenes del Partido Comunista Mexicano.
El punto de reunión fue el Hemiciclo a Juárez, en la Alameda Central; ambas manifestaciones se unieron y se dirigieron hacia la Plaza de la Constitución; pero ocurrió un largo y violento encuentro entre los manifestantes y la policía; el edificio del Partido Comunista fue allanado y aprehendidos algunos de sus miembros.
El 22 de julio se registró una pelea entre estudiantes de la Vocacional 2 y de la preparatoria particular Isaac Ochoterena, en la Ciudadela. Al día siguiente, en represalia, los estudiantes de preparatoria apedrearon la Vocacional 2. En este enfrentamiento se ponía de manifiesto la antigua rivalidad que existe entre las vocacionales, pertenecientes al Instituto Politécnico Nacional (IPN), y las preparatorias incorporadas a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El 26 de julio una manifestación de estudiantes que conmemoraba la Revolución Cubana, se encontró con otra organizada por la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), que protestaban por la intervención policíaca durante la pelea entre alumnos de la Vocacional 2 y los estudiantes de preparatoria. La manifestación fue reprimida duramente por la policía.
El 27 de julio, los estudiantes tomaron las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM, como una manifestación de protesta ante los enfrentamientos ocurridos entre granaderos y estudiantes.; los granaderos no pudieron contener a los estudiantes e intervino el ejército.
Al amanecer del 30 de julio, una de las puertas de la Prepa 1 (San Ildefonso) fue destruida con un bazucazo y los militares la ocuparon, junto con las preparatorias 2, 3 y 5 de la UNAM; y la vocacional del IPN. Tras cientos de heridos y un millar detenidos, el movimiento comenzó a crecer hasta que las escuelas del IPN, de la UNAM, de Chapingo y varias Universidades de los estados de la República, se declararon en huelga; se les unieron la Coalición de Profesores de Enseñanza Media Superior y algunas universidades particulares. En la Ciudad Universitaria, el rector Barros Sierra izó la bandera nacional a media asta, declaró que se había violado la autonomía universitaria y las transmisiones de Radio UNAM concluyeron temprano, en señal de luto por los hechos de los días anteriores. La policía abandonó las instalaciones de la Preparatoria 5.
El 1 de agosto el rector encabezó una manifestación que, desde CU, recorrió la avenida Insurgentes hasta Félix Cuevas, dobló por ésta hacia avenida Coyoacán y regresó por la avenida de la Universidad al punto de partida, concluyendo con un mensaje del ingeniero Barros Sierra. El presidente Gustavo Díaz Ordaz, en un discurso pronunciado en Guadalajara, ofreció su "mano tendida" a quien quisiera estrecharla. Al día siguiente fue creado el Consejo Nacional de Huelga (CNH), formado por estudiantes y maestros de la UNAM, el IPN, las escuelas normales, El Colegio de México, Chapingo, la universidad Iberoamericana, el colegio La Salle, y algunas universidades estatales.
El 4 de agosto, el movimiento estudiantil presentó un pliego petitorio que invalidó el de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), controlada por el gobierno, que había aceptado Corona del Rosal, regente capitalino:
1. Libertad a los presos políticos
2. Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal. (Instituían el delito de disolución social y sirvieron de instrumento jurídico para la agresión sufrida por los estudiantes)
3. Desaparición del Cuerpo de Granaderos
4. Destitución de los jefes policíacos
5. Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos desde el inicio del conflicto
6. Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.
Las marchas continuaron y la organización del Consejo Nacional de Huelga creció.
El 13 de agosto, se realizó una gran manifestación -de alrededor de 150,000 participantes- al Zócalo, que partió del Museo Nacional de Antropología. Se sumaron al movimiento estudiantes del Conservatorio Nacional y de la Normal Superior. El CNH declaró que la FNET no representaba al estudiantado.
El 15 de agosto, el Consejo Universitario de la UNAM hizo suyas las demandas estudiantiles. Siguieron las marchas y aumentaron los apoyos. Las autoridades convocaron al diálogo, pero el Consejo Nacional de Huelga, insistió en el diálogo público.
El 22 de agosto el gobierno declaró que tenía la mejor voluntad de dialogar con representantes estudiantiles. Profesores y estudiantes respondieron afirmativamente, siempre y cuando el diálogo se realizara en presencia de la prensa, la radio y la televisión.
El 27 de agosto hubo un mitin en el Zócalo de alrededor de 300,000 participantes y se izó la bandera rojo y negra; ante el inminente informe presidencial, los manifestantes decidieron permanecer ahí, pero fueron desalojados violentamente por el ejército. Al día siguiente hubo un acto de desagravio a la bandera nacional, al que asistieron trabajadores al servicio del Estado. Nuevo enfrentamiento con fuerzas públicas; comandos del ejército se apostaron en las cercanías de la Ciudad Universitaria y de Zacatenco. Comenzaron a unirse al movimiento otros grupos médicos y obreros. Díaz Ordaz, en su informe, denunció la ingerencia de grupos ajenos que intentaban sabotear los Juegos Olímpicos que se inaugurarían el 12 de octubre y amenazó con hacer uso de la fuerza pública para mantener el orden.
El 1 de septiembre, el presidente rindió su cuarto informe de gobierno.
El día 7 de septiembre se celebró un mitin en Tlatelolco.
El 9 de septiembre, Barros Sierra rector de la UNAM, declaró: "nuestras demandas institucionales han quedado satisfechas" y llamó a levantar la huelga.
El 13 de septiembre tiene lugar la "marcha del silencio", una manifestación de más de 250,000 personas, en donde todos iban en silencio para evitar que la policía pusiera como pretexto la provocación por parte de los estudiantes.
El 18 de septiembre, el ejército tomó Ciudad Universitaria con diez mil efectivos y detuvo a centenares de estudiantes y algunos maestros. Cabe señalar que las actividades de investigación y administrativas no habían entrado a la huelga, así como algunas de difusión cultural. Sólo la actividad docente permanecía interrumpida.
El 19 de septiembre, el rector protestó por la ocupación militar y encabezó una manifestación, la primera en la que la rectoría de la UNAM apoyó explícitamente al movimiento, la ocupación duró 12 días. La Cámara de Diputados, en voz de su líder Luis Farías, atacó al rector Barros Sierra, quien presentó su renuncia, sin que le fuera aceptada. La Junta de Gobierno le pidió expresamente que permaneciera al frente de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El 27 de septiembre, ante la negativa del Consejo Universitario, Barros Sierra retiró su renuncia. Se realiza un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, ahí se invita a otro mitin que se llevará a cabo el 2 de octubre, en ese mismo lugar a las cinco de la tarde.
El día 30 de septiembre el ejército se retiró de Ciudad Universitaria.
El 1 de octubre se reanudaron las labores de investigación, administración y, parcialmente, las de difusión cultural en la UNAM. El CNH decidió mantener la huelga escolar.
El día 2 de octubre se había planeado una marcha estudiantil que partiría de la Plaza de las Tres Culturas al Casco de Santo Tomás del IPN, pero ante el cerco policíaco, se había optado por sólo realizar un mitin. DCD.
La tarde del 2 de octubre, cuando la ciudad guardaba silencio, miles de estudiantes salieron a la calle a protestar contra el autoritarismo.
Con información y texto del portal del Instituto Nacional de Estudios Políticos, a. c. INEP: http://www.inep.org/content/view/113/108/. (Acerca del INEP; es una asociación civil, sin fines de lucro, integrada por profesionales de las ciencias políticas y de la administración pública, así como de otras disciplinas afines)
2 de octubre de 2008, Luis Echeverría Álvarez, dice a Rogelio Cárdenas Estándia, del periódico El Financiero- 2 -10-2008:
Entonces, el Presidente —que es el único que puede decidir cosas de esa magnitud excepcional— ordenó que fuera el Ejército. Hubo una balacera; murieron soldados, oficiales. Del otro lado, estudiantes.
Rogelio Cárdenas (RCE): ¿En ese contexto cuáles fueron las instrucciones que usted recibió del Presidente?
Luis Echeverría Álvarez (LEA): No, la orden fue al Ejército. En realidad todo lo manejó el Presidente.
RCE: Pero usted era secretario de Gobernación.
LEA: Sí, pero las grandes determinaciones, que fueron muy graves, nunca eran cosa del subsecretario, ni del secretario, eran del Presidente. Entonces y ahora las grandes determinaciones al Ejército vienen del Presidente, que es el comandante general del Ejército.
RCE: ¿Usted tenía comunicación con el secretario de la Defensa?
LEA: No como secretario de Gobernación; él trataba directamente con el Presidente. Además, el secretario de Defensa (Marcelino García Barragán) tenía sus simpatías para la Presidencia siguiente, porque, después del contacto con el Presidente, con quien más tenía comunicación era con el secretario de la Presidencia, el doctor Emilio Martínez Manautou, que trabajaba muy cerca del Presidente, entonces le vio posibilidades para que fuera candidato.
RCE: Pero, en aras de la precisión, ¿cuál fue el papel del secretario de Gobernación en todo este asunto?
LEA: La observación y evitar las pugnas políticas de todo género, el contacto directo para algunas cosas, sin ninguna intervención; así fue concretamente.
RCE: (...)¿De qué manera, según su versión, los soviéticos apoyaron a los estudiantes?
LEA: Hay que recordar que todo comenzó con un enfrentamiento muy local en la Ciudadela, entre dos escuelas, la prevocacional 6 y la Escuela Preparatoria Isaac Ochoterena; hubo pedradas, entonces entró la policía que mandó el gobierno del Distrito Federal y ésta, ante la magnitud del enfrentamiento, envió a los granaderos, unos policías armados con fusiles que entraron a apaciguar los ánimos a una de los dos escuelas. Inmediatamente comenzó el problema juvenil, mucho muy serio, porque estaban listos para eso.
RCE: ¿Quiénes eran los que estaban listos y para qué?
LEA: El pleito juvenil de la Ciudadela fue inspirado y organizado por los Comités de Huelga, cuyos líderes tenían mucha influencia soviética; fueron armados por la embajada soviética para causarle un problema a los Estados Unidos.
RCE: Dice usted que Cuba participaba también.
LEA: Sí, en parte porque Cuba ya tenía una enorme influencia de la Unión Soviética. Después de que la Revolución Cubana triunfó, comenzó a proyectarse hacia Latinoamérica y aquí también. Este movimiento del 2 de octubre del 68 recibió una gran ayuda de los cubanos que habían hecho su revolución y la querían en toda América Latina.
Las cosas no son simples. Algunos muchachos mexicanos, los que estuvieron en los Comités de Huelga, tenían contacto con la embajada soviética, donde les daban sus centavos. Todo ello hizo crecer ese movimiento.
RCE: ¿Realmente nuestro país corría riesgos si el Ejército no hubiera intervenido?
LEA: Ese movimiento fue creciendo y llegó a una manifestación que llamaron “Del silencio”, de 140 a 170 mil jóvenes en contra del Presidente, que querían que saliera, con caricaturas, con ofensas, de la forma más agresiva. Lo caricaturizaban con la boca abierta y “la trompa bien parada, Díaz Ordaz”, y en la manifestación gritaban “¡Que baje el bocón a discutir con nosotros!” Decían:
“El día del Informe, ¿qué le va a informar al Congreso? Que nos informe a nosotros”, todo esto en la manifestación. Pero, además, repito, el 2 de octubre sucedió diez días antes de las Olimpiadas. Esto que te estoy diciendo no se ha hablado mucho.
Hasta ahora se me ocurre ya con reflexión. Muy importante, muy importante históricamente.
Entonces, diez días después hubo una concentración de 60 o 50 mil gentes en el estadio para que el Presidente de la República inaugurara el gran acontecimiento internacional de la Olimpiada. ¿Qué hubiera pasado? Si no hubiera habido Olimpiada quizá hubieran invadido el Palacio y hubieran tirado al Presidente.
¿Usted cree que realmente hubiera podido suceder eso?
LEA: Yo creo muy probable que sí. En una de las manifestaciones comenzaron a quemar la puerta de Palacio; si se hubieran metido, probablemente hubieran intentado asesinar al Presidente y entonces el Ejército hubiera intervenido. Yo creo que de no actuar sí hubieran quitado al Presidente. Incluso en ese entonces había grupos especializados en guerra de guerrillas.
Era gente que había ido a la Unión Soviética y luego hasta Corea del Norte, donde los soviéticos los mandaron a aprender guerra de guerrillas.
Era un movimiento político juvenil, pero político. Este movimiento del 2 de octubre del 68 recibió una gran ayuda de los cubanos que habían hecho su revolución y la querían en toda América Latina.
¿Quisiera pedir perdón?
LEA: ¿A quién?
Al pueblo de México.
LEA: No, de nada. He trabajado intensamente siempre, ni pido perdón a nadie ni me lo doy.
http://blogs.periodistadigital.com/hermosillo.php
/2007/09/30/p118751#more118751
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2 de octubre de 2008, Luis Echeverría Álvarez, dice a Rogelio Cárdenas Estándia, del periódico El Financiero- 2 -10-2008: por estetrabajo ayer mi{errcoles 27 de mayo de 2009 Rogelio C{ardenas Est{andia ricibio El Premio Nacional de Periodismo 2008..felicidades al novel periodista y en especial al periódico EL Financiero.
www.elfinanciero.com.mx..saludos Efrén Mayorga
2 de octubre de 2008, Luis Echeverría Álvarez, dice a Rogelio Cárdenas Estándia, del periódico El Financiero- 2 -10-2008: por estetrabajo ayer mi{errcoles 27 de mayo de 2009 Rogelio C{ardenas Est{andia ricibio El Premio Nacional de Periodismo 2008..felicidades al novel periodista y en especial al periódico EL Financiero.
www.elfinanciero.com.mx..saludos Efrén Mayorga
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