México 68: ‘Operación Galeana’, el eje de la matanza
Sin más preámbulo cedemos el espacio a los documentados textos del reconocido periodista Juan Arvizu, que el día de hoy publica en el periódico El Universal, relacionados con el 2 de octubre de 1968,hechos ocurridos hace cuarenta años:
México 68: ‘Operación Galeana’, el eje de la matanza
La muerte llegó a las 18:10 horas, precedida por luces de bengala. Miles corrieron para salvar sus vidas, pero muchos se toparon con el filo de las bayonetas
El asalto definitivo contra el movimiento estudiantil de 1968 lo planeó durante días el entonces secretario de la Defensa, Marcelino García Barragán. Para tal fin, la tropa fue armada como para enfrentar a un ejército invasor. El general Crisóforo Mazón Pineda encabezó la acometida en el campo de batalla.
La muerte llegó a las 18:10 horas, precedida por luces de bengala. Miles corrieron para salvar sus vidas, pero muchos se toparon con el filo de las bayonetas.
La ofensiva, bautizada como Operación Galeana, la dirigió el general García Barragán desde su despacho, por lo cual no pudo ver la sangre derramada en la explanada, pasillos, jardines y escaleras, ni dentro de las viviendas de los edificios cercanos. Información y texto de Juan Arvizu, juan.arvizu@eluniversal.com.mx, para el periódico El Universal. http://www.eluniversal.com.mx/notas/542966.html
Y la alevosía rindió su amargo fruto. En la Plaza de las Tres Culturas en Tlaltelolco, ametralladoras, rifles, pistolas cruzaron un fuego tan intenso y ensordecedor, que ahogó los lamentos de quienes caían heridos, las órdenes entre militares y agentes de civil, así como el llanto de ver morir ese 2 de octubre a hermanos, padres, abuelos, niños, en el asalto más brutal que haya conocido el movimiento estudiantil de 1968.
Hubo francotiradores en nueve edificios. Apuntaron hacia la multitud, los departamentos, y envueltos en la confusión, entre ellos mismos se tirotearon con armas de alto poder, en un traqueteo de balas sin pausa, de más de 90 minutos, que demuestra la capacidad de parque con que fueron abastecidas sus madrigueras.
En la explanada, entre las ruinas aztecas, miles de personas corrieron para salvar su vida, presas del terror. Muchos se toparon con pelotones que los atacaron con el filo de las bayonetas; otros soldados apuntaron hacia otro enemigo, el parapetado en algunos puntos estratégicos, en ventanas y azoteas, que se movía como en terreno propio.
Militares armados como para enfrentarse a todo un ejército invasor, encabezaron la Operación Galeana, como el secretario de la Defensa Nacional, Marcelino García Barragán, nombró al asalto definitivo contra el movimiento estudiantil, planeado por él durante varios días, de acuerdo con sus testimonios póstumos. Desde su despacho dirigió toda la ofensiva, que ejecutó en el “campo de batalla” el general de brigada Crisóforo Mazón Pineda.
Lo que no vio el general García Barragán fue la sangre derramada en la gran explanada, en pasillos, jardines, escaleras, en las viviendas de edificios cercanos y distantes. No percibió la angustia de miles de indefensos, tampoco la tensión previa a la masacre.
El Consejo Nacional de Huelga (CNH) llegó desorganizado al mitin, sin calcular lo que significaba la presencia de agentes vestidos de civil, pertenecientes a la Dirección Federal de Seguridad (DFS), a la Policía Secreta o de un Batallón Olimpia, que allí se dio a conocer matando a sangre fría y con aquél coro apagado por el fuego amigo, que ejemplifica la confusión del asalto a Tlaltelolco:
—¡Batallón Olimpia!... ¡Batallón Olimpia!... ¡No disparen!...
Diversos testimonios hablan de varios hombres que entre la muchedumbre sacaron pistolas y “sin ton ni son” dispararon a la gente, a corta distancia. Desencadenaron el miedo en la explanada.
Mientras, en el tercer piso del edificio Chihuahua —fue el espacio central de la operación militar y paramilitar—, desde la terraza, agentes de DFS dispararon hacia la gente abajo, y con armas en ambas manos sometieron a los líderes del CNH. Eran la presa para acabar el movimiento, esa tarde, a 10 días de la inauguración de los Juegos Olímpicos.
“No vayas, dicen que se va a poner feo, que van a detener a todos los líderes”, fue el rumor del día. Y se acentuó ante el cerco de las hienas. Hubo marcaje personal a los líderes estudiantiles, desde antes del fuego de las armas.
El movimiento había caído en una trampa montada con habilidad.
Áyax Segura Garrrido, un agente de la DFS, infiltrado en el CNH como estudiante de la Escuela Normal Oral, actuó con resolución, en el momento preciso: “Debemos ir” (a la plaza), e impuso la idea, relata Ángel Verdugo, integrante del consejo estudiantil.
De manera simultánea, se dieron los primeros contactos, ahora sí, de pre-diálogo.
Dos días antes, el 30 de septiembre, la Ciudad Universitaria fue devuelta; el 1 y 2 de octubre, comisiones estudiantiles tantearon a un duro Jorge de la Vega y un pasivo Andrés Caso. La tarde misma de la masacre, ambos charlaban con Marcelino Perelló.
El CNH no vio la trampa, el engaño.
Y a las 18:10 horas, con luces de bengala irrumpió la muerte. Texto de Juan Arvizu juan.arvizu@eluniversal.com.mx; http://www.eluniversal.com.mx/nacion/162722.html
Evoca la lucha del 68 en 73 minutos de danza
No hay palomas blancas que sangran apuñaladas; no hay frases como “2 de octubre no se olvida” ni “juntos venceremos”; sin embargo, forman parte de los elementos que nutren el guión escrito por Mauricio Nava para su espectáculo coreográfico 73 días (primerainvasiónescénica) sobre el movimiento estudiantil de 1968.
Cuatro hombres jóvenes que viven en un departamento del cuarto piso del edificio Chihuahua en el conjunto habitacional Tlatelolco, son los protagonistas del montaje con el que Mauricio Nava aborda el movimiento desde la danza escénica contemporánea con su compañía SteicH Danza Multidisciplinaria.
“Todos esos elementos están pero no están. Hay frases que no quise repetir, le he dado una lectura nueva porque no lo quise leer igual. Desde luego que todo eso está presente, es la primera información que le llega a uno: la paz, la paloma, los aros de las Olimpiadas, el ‘2 de octubre no se olvida’, ‘Juntos venceremos’, pero se aborda de otra manera. Lo mejor que me puede pasar es que así como preguntan ‘¿viste Rojo amanecer?’, haya alguien que diga: ‘¿viste 73 días?”.
El bailarín y coreógrafo que ha renovado la escena nacional con sus propuestas coreográficas escritas y montadas a manera de guión cinematográfico, aseguró que 73 días, espectáculo que transcurre en 73 minutos, planteará las emociones, reflexiones y estados de ánimo por los que atraviesan un grupo de jóvenes durante los 73 días que van desde el 22 de julio hasta el 2 de octubre de 1968, que los historiadores marcan como el periodo de la lucha estudiantil.
Sus cuatro personajes interpretados por Luis Villanueva, Ulises Martínez, Manuel Vázquez y Juan Martín Jáuregui, representan Sociedad, Estudiantes, Universidad y Gobierno; ellos reflexionan sobre el movimiento pero sobre todo buscan conquistar la libertad, que él considera es el asunto que estuvo en juego en 1968.
“No quería hacer una obra políticamente panfletaria, no porque no se deba de hacer sino porque yo no sentía la necesidad de hacerlo. No quería que se viera sobre el escenario lo que comúnmente se ha visto; no quería que mientras se pone una imagen del 68 hay una secuencia dancística. Quiero que los espectadores hagan su lectura del 68 a partir de lo que ven”.
Para llegar al espectáculo que representa el primer montaje escénico de gran formato de SteicH Danza Multidisciplinaria, Mauricio Nava hizo una reflexión de lo que quería, luego una amplia investigación sobre los hechos y finalmente el guión de 73 minutos para cuatro actores. Con información y texto de Yanet Aguilar Sosa, para el periódico El universal, 1 DE OCTUBRE DE 2008; yanet.aguilar@eluniversal.com.mx. http://www.eluniversal.com.mx/cultura/57574.html
Miércoles, 30 de mayo
Paul Monzón
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Efrén Mayorga
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco