Entre la humanidad se ejercita una profesión que poco ha cambiado a lo largo del tiempo; la política o los políticos no tienen el mismo sendero que muchas otras profesiones, modernas o tradicionales, que avanzan conforme los descubrimientos científicos.
Por mucho que se diga que la psicología de masa, la mercadotécnia, las estadísticas o encuestas han venido supliendo paulatinamente al político, la verdad es que este las utiliza para su personal provecho.
También es cierto que la historia registra la labor de algunos seres, geniales por cierto, que ejerciendo actividades muy alejadas de la acción pública han alcanzado grandes niveles de políticos de altura como expertos guías y orientadores de sus pueblos; lamentablemente trascienden como singularidades o excepción a la regla.
Existen aquellos que apremian con innegable franqueza el bien de los gobernados; hay otros que buscan sólo la gloria y el reconocimiento y para conseguirlo no dudan en sacrificar a millos de hombres.
Ahí esta la historia de los políticos guerreros que provocan luchas injustas, como inútiles enviando a sus jóvenes a “conquistar” terrenos extranjeros; los que levantan pirámides, como los faraones o los omisos que permiten la llegada de empresas extranjeras en perjuicio de las inversiones o el capital de sus propios paisanos.
Son muchos los pretextos que se utilizan cuando se busca el bien común, la democracia, o la integración comunal para ofrendar las generaciones presentes en aras de la humanidad, el progreso, o la grandeza prescindiendo de la persona en si; los ejemplos sobran.
Como bien lo señala Alfonso Francisco Ramírez en su Antología del Pensamiento Político, publicado por editorial F. Trillas, en la ciudad de México, en el año de 1962.
Así, pues, de esta obra, leamos algunos conceptos que de los políticos tienen reconocidos protagonistas en la historia de la humanidad:
Politicos.-“Hemos de advertir que el gobierno del hombre es doble: uno es espiritual, con el cual la conciencia es enseñada en la piedad y en el culto de Dios; el otro, político, con el cual el hombre es instruido para cumplir los oficios de humanidad y de cultura que entre los hombres deben observarse. Juan Calvino (1509-1564.Picardía, Francia).
El Murciélago y las Dos Comadrejas: Cayó de cabeza un murciélago en el nido de una comadreja, y está, enfadada desde mucho tiempo atrás con los ratones, corrió al instante a devorarlo. “¿Cómo te atreves-le dijo- a caer ante mis ojos, habiendo tratado tu raza o? perjudicarme tanto? ¿Eres o no un ratón? ¡Contesta, y pronto! Sí, o eres un ratón o yo no soy una comadreja” “¡Perdóname!-dijo el infeliz-¡ése no es mi oficio! ¿Ratón yo? Te han engañado unos malvados. Gracias al autor del Universo, pájaro soy; mira mis alas. ¡Viva el pueblo que surca los aires!” Plugieron a la comadreja estas razones, y el murciélago consiguió libertad para escapar con vida. Dos días después, el aturdido fue a meterse ciegamente en el nido de otra comadreja, ésta de los pájaros enemiga. Iba ya esta señora con su largo hocico a triturarlo en calidad de pájaro, cuando el murciélago protestó indignado contra tal ofensa.“¿Yo pasar por ave? ¡ Tú no ves bien! ¿Qué distingue al pájaro? ¡Es su plumaje! Yo soy un ratón. ¡Vivan las ratas! ¡Confunda Júpiter a los gatos” Gracias a la estratagema, por segunda vez, el murciélago salvo la vida. Muchos ha habido que cambiando de bandera, como el murciélago, se han burlado del peligro.¡Viva el rey!¡Viva la Liga! Juan de la Fontaine (1621-1695. Chateu Thierry Francia)
Políticos.- Arreglado a la definición de la voz política y su derivado político, veo un número de hombres que desean merecer este nombre. Son tales, que con el mismo tono dicen la verdad y la mentira: No dan sentido alguno a las palabras... José Cadalso ( 1741-1782, España).
Los políticos.- A pesar de todas las estadísticas, nunca creeré que son os descendientes de los mercaderes los que mantienen vivo al estado, sino los de los simples labradores y trabajadores. Eso en realidad lo dicen las estadísticas de la ciudad reforzadas por las del campo. El político más viejo y más sabio ni se hace por ello más humano, pues al fin no es más una rata gris de puerto…Henry David Thoreau (1917-1962. Estados Unidos)
El político.- La vocación de los intelectuales es la explotación de la política. El papel del político es muy análogo al del cortesano, y no exige actitud industrial. En vano se le hablara de destruir las formas tradicionales del estado. En esto, su ideal, por revolucionario que pueda parecer a las mentes sencillas, es reaccionario. Los intelectuales asimilan los sentimientos que corresponden a la lucha de clases lo que uno de ellos llama el podio creador…George Sorel (1847-1922. Francia)
Parásitos y Políticos.- Llamar parásitos a los explotadores de la política es una frase de dudosa exactitud, y además mortificante para muchos humildes representantes zoológicos. La mayoría de los parásitos animales tratan a sus víctimas con miramientos casi piadosos. Para no ser demasiado oneroso o harto nocivos al huésped, se han atrofiado, sacrificados abnegadamente órganos tan importantes como las mandíbulas, los ojos, el ganglio cerebroide, las patas y, a veces, hasta el intestino. En cambio, el parásito político ha conservado, cuando no fortalecido, todos sus instrumentos de nutrición, expoliación y dominio, esto es, sus garras, sus dientes, su lengua, su estómago y sus malas pasiones… Santiago ramón y Cajal. 1852-1939. España)
Los políticos perfeccionan el mundo tan lentamente, que nadie se entera de su perfeccionamiento…George Bernard Shaw (1856-1950, Irlanda)
Los Políticos.- Todos llevamos en nosotros un gran señor de altivos pensamientos, capaz de todo lo grande y de todo lo bello. Y a su lado, el servidor humilde el de las miles obras, el que ha de emplearse en las bajas acciones a que obliga la vida.
Todos el arte esta en separarlos de tal modo, que cuando caemos en alguna bajeza podamos decir siempre: No fue mía, no fui yo, fue mi criado.
En la mayor miseria de nuestra vida siempre hay algo en nosotros que quiere sentirse superior a nosotros mismos. Nos despreciaríamos demasiado si no creyéramos valer más en nuestra vida. Jacinto Benavente (1866-1954. España)
Ya en otra oportunidad habremos de continuar con algunos otros ejemplos, por hoy es todo, Gracias por su atención.
Miércoles, 30 de mayo
Paul Monzón
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Efrén Mayorga
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco