Para decirlo en términos de temporada, pareciera que a algunos funcionarios del gobierno del estado se les congelo las neuronas por el frío aire que emiten sus costosos aparatos de refrigeración que tienen instalados en sus cómodas oficinas.
Aparatos e instalaciones que son sostenidos con los impuestos que pagan los padres de los hijos a los que dichos funcionarios les niegan el privilegio que ellos gozan:poder disfrutar un aire acondicionado en el salón de clase.
¿Qué pasaría si los padres de familia exigen que los mismos sistemas de refrigeración que se encuentran instalados en las oficinas de gobierno, se retiraran e instalaran en las escuelas públicas?.
Pero en fin, parece que la secretaría de salud retomo sus funciones y se puso a hacer lo que mejor sabe; preservar y promover la salud de la ciudadanía sonorense.
Y ello hoy lo vemos en este reportaje realizado por el periodista Alejandro Meza para el periódico El Imparcial.
Ponen adolescentes en riesgo su vida. Las mujeres que se embarazan en la adolescencia aumentan su riesgo de sufrir preclampsia y otras complicaciones que ponen en riesgo su vida y la del bebé, indicó Silvia Acedo Cubillas, encargada del programa de Equidad de género y salud reproductiva.
Explicó que por ser de riesgo, estos embarazos son sometidos a una vigilancia estrecha, no en los centros de salud, sino en hospitales de segundo nivel de atención.
“La chica generalmente no ha terminado de desarrollarse y hay más posibilidad de ser una cesárea y de que el bebé sea prematuro, tenga alguna malformación, defectos del tubo neural, que sea prematuro, de bajo peso, etcétera”, detalló.
Tan sólo durante el 2004, citó, el 40% de las muertes maternas registradas en hospitales del Sector Salud ocurrieron en adolescentes, informó
Otro riesgo, añadió, es la muerte del bebé, pues se sabe que un 6% de los niños nacidos en estas condiciones o prematuros fallecen durante su primer año de vida, por complicaciones de salud o inexperiencia de la madre.
Acedo Cubillas destacó que gracias a estrategias como los programas “En mi futuro yo decido” y “Familias saludables” se ha logrado reducir la cantidad de embarazos y la mortalidad materna.
Pero a pesar de esto, cerca del 32% de los partos que atiende la Secretaría de Salud en Sonora siguen ocurriendo en menores de 19 años.
El embarazo en la adolescencia es una situación que debe ser atendida no sólo por el Sector Salud, sino por las familias, los Ayuntamientos, los medios y todas las instancias, que le ofrezcan a la juventud alternativas para desarrollar un proyecto de vida acorde a su edad, enfatizó.
“Necesitamos sumar esfuerzos, sobre todo en las casas, necesitamos prepararnos nosotros los padres para platicar de sexualidad con nuestros hijos porque todavía es un tabú que no imaginamos en el 2008”, expresó.
A las jovencitas les pidió, en caso de que se les presente un embarazo no planeado, que no cancelen sus proyectos de vida, sino solamente postergarlos por un tiempo considerable para criar a sus hijos. Reportaje de Alejandro Meza, amezan@elimparcial.com
Sufren abandono jóvenes encintas.- Abandono de sus parejas, el rechazo de sus familias y el truncamiento de sus estudios, son algunas de las dificultades que refieren haber sufrido algunas adolescentes embarazadas.
Cada mes, alrededor de 40 jóvenes de entre 13 y 19 años se unen al Club de la Embarazada del Centro de Salud Emiliano Zapata, uno de los casi 10 que hay en la ciudad, mencionó María Guadalupe Ruiz Aquino, trabajadora social de la clínica.
“Hay niñas que vienen a su consulta de primera vez y no le han contado a sus papás que
están embarazadas, entonces nosotras las animamos y orientamos para que hablen con sus padres y no tengan temor”, detalló.
La trabajadora social comentó que a veces se logra con éxito que los padres y la pareja apoyen a la futura madre de familia, pero hay casos en que la mujer se queda sola.
“Normalmente la parejas las abandonan, tuvieron relaciones, se dan cuenta que está embarazada y se alejan, a veces los mismos padres ven la manera de separarlos porque le van a truncar la vida al muchacho, y normalmente las muchachas quedan solas con la responsabilidad”, dijo.
Silvia Acedo Cubillas, encargada del programa de Equidad de Género y Salud Reproductiva, de la Secretaría de Salud, señaló que los embarazos a temprana edad son un problema no sólo de salud pública, sino multifactorial.
“La chica por lo general no ha terminado de desarrollarse, para empezar no sabe quién es ella y ahora tiene que preguntarse quién es ella y quién es el bebé”.
A los 17, mamá 3 veces. A los 13 años, “Lupita” quedó embarazada por primera vez, todavía cursaba la escuela primaria, pero desde entonces su vida cambió para siempre.
Hoy tiene 17 años y aún el rostro de una niña, pero por tercera ocasión va a ser madre.
“A mí se me cerraron muchas puertas, mi papá se enojó mucho, todos me voltearon la cara, en mi familia no me dejaban ni ir a visitarlos, sufrí mucho, y al final fue mi mamá la que terminó por apoyarme”, recordó.
La necesidad de sentirse querida, narró, la llevó a empezar su vida sexual a temprana edad, con un hombre mayor que ella y quien, al enterarse del embarazo, negó su paternidad.
“En mi caso yo no tuve nunca un cariño de padre, tuve a mi padre y mi madre conmigo, pero nunca supe lo que era un beso, un abrazo, una caricia de un padre y me refugié en el sexo”, expresó la joven.
Los meses de espera fueron para ella algo traumático, ya que además de sufrir rechazo de su familia y pareja, era el centro de las miradas y comentarios de sus vecinos, conocidos y mucha gente, sorprendida de ver a una “niña embarazada”.
Ni preparar mamila. El apoyo emocional y la asesoría que se le brindó en el Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES) fue uno de los factores que la ayudaron a salir adelante, relató.
“A mí me ayudaron mucho ahí porque no sabía yo ni preparar una mamila, cómo dar pecho, cómo curar el ombligo, cómo cargar al bebé sin lastimarlo, muchas cosas me sirvieron de mucho, fueron muchas pláticas las que fui ahí”, manifestó.
Actualmente vive con su pareja y lleva una vida estable, aseguró, aunque aún resiente en su cuerpo algunos malestares físicos debido a los cambios provocados por el embarazo durante sus años de crecimiento.
“Yo que tuve relaciones de muy chiquita ahorita batallo mucho con mi salud, cuando no traigo anemia me ando quejando de la espalda, me duele un pecho o se me descontrola mucho la menstruación, muchas enfermedades”, explicó.
Miércoles, 30 de mayo
Paul Monzón
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Efrén Mayorga
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco