Volvamos a la realidad y enterémonos de lo que La Organización Transparencia Mexicana informa: que en 2007 se registraron 197 millones de actos de corrupción.
Hechos que representan un costo de unos 27 mil millones de pesos para los hogares a nivel nacional.
Al presentar el informe denominado “Indice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno 2007″, el presidente del organismo, Jesús Reyes Heroles, señaló que esos actos fueron principalmente en el uso de servicios públicos, a través del pago de mordidas.
En conferencia de prensa, comentó que los trámites con mayor uso de corrupción fueron evadir infracciones de los agentes de tránsito, que registró 56.2 por ciento, y evitar que se lleven el automóvil al corralón y sacarlo de ahí alcanzó 50.1 por ciento.
Pasar cosas por la aduana o algún puerto fronterizo llegó a 28.8 por ciento de corrupción, estacionar el vehículo en vía pública y pagar a los franeleros 28.2 por ciento y pedir al camión de la delegación o municipio que se lleve la basura 27.1 por ciento.
En tanto, los trámites que registraron menor índice de corrupción fueron: pago de impuesto predial 0.3 por ciento, solicitar una beca para algún tipo de estudios 0.7 por ciento y recibir correspondencia 1.5 por ciento.
Mientras que obtener la Cartilla Militar y/o exentar el Servicio Militar llegó a 2.0 por ciento de corrupción y solicitar la conexión de teléfono, 2.1 por ciento.
El informe ubica entre las entidades con mayor nivel de corrupción al estado de México, con 18.8 por ciento; el Distrito Federal, 12.7; Tlaxcala, 11.7; Puebla, 11, y Morelos, con 9.8 por ciento.
Mientras que las entidades con menor nivel de corrupción son Colima, con 3.1 por ciento; Aguascalientes, 4.7; Guanajuato, 5.1; Nayarit, 5.2, y Michoacán, con 6.7 por ciento.
Reyes Heroles lamentó que las personas que más se prestan a dar mordida son los jóvenes con alto nivel socioeconómico y de estudios. Con información de Notimex
Sigilosa huida por la puerta de atrás (El Universal). Con la figura erguida, sin pestañear y chocando los talones como lo hacen los militares, Patricia Muñoz se plantó en medio de la sala de espera para decir a los presentes en tono solemne, pero como si trajera integrado un altavoz: “El director Ernesto Prieto se acaba de ir por la puerta trasera”.
Así, la secretaria del director del Registro Público de la Propiedad daba por terminada la espera, que sumaba ya 45 minutos, para conocer su versión de la denuncia de fraude que investiga la PGJDF en la institución a su cargo desde la semana pasada.
Su secretaria afirmó que el director llegó a los elevadores sin que nadie lo viera, para perderse después entre decenas de personas que hacen trámites en los pisos que están debajo de su oficina del sexto piso.
En la ventanilla 22, ubicada en el pasillo principal, la vida o los trámites siguen su curso frente a una mujer amable de unos 35 años de edad, que siempre está ocupada porque cuando la fila se acaba, alguno de los gestores se acerca para hablar del clima o de que “los lunes siempre hay más gente”.
Afuera y dentro del inmueble todo es papeleo, todo es duda de dónde, en qué departamento o qué ventanilla se resuelve algún trámite, pero casi siempre ante la cara de interrogación surge el gestor, o el coyote dispuesto a ayudar, como el señor de unos 55 años de edad, vestido en tono beige que por 50 pesos ayuda a llenar los datos de una papeleta a una mujer que sonríe aliviada, como si le ayudaran a cargar la pesada cruz.
A un lado está José, hombre que suma su tercera visita porque en su casa se ha presentado un matrimonio con un título de propiedad que él no vendió. Solicitó copias que confirmen que sigue como dueño de la vivienda con un ladrillo de papeles apilados desde 1971.
Frente a la ventanilla 22, y de hecho cerca de cualquier oficina concurrida, se encuentran los coyotes. Todos se conocen, todos se saludan, hasta mandan por los refrescos al uniformado “porque ahora le toca a él”, pero eso sí, cuando ven los flashes de la cámara salen seis de ellos que piden desalojar al fotógrafo, porque “de arriba nos ordenan que no se tomen fotos”, comentó Jesús Chavarría Lara.
—¿Y por qué no sacan a los coyotes?
—Bueno, ahí no nos metemos—, respondió otro uniformado.
Titular no cubría perfil: consejera jurídica. Por no cubrir el perfil que necesita la administración capitalina, Ernesto Prieto fue removido ayer como director del Registro Público de la Propiedad y Comercio (RPPC) con el aval de Marcelo Ebrard, afirmó Leticia Bonifaz, consejera jurídica del GDF.
“Prieto no se involucró, no vio su cargo como un reto, no lo hizo con gusto y por eso no cubría el perfil. Nosotros necesitábamos de ese empujón, por lo que el propio Ebrard nos había dicho que había la necesidad de moverlo”, aclaró la funcionaria.
En entrevista, Bonifaz subrayó que la remoción de Prieto es ajena al fraude cometido con sellos falsos por parte de un grupo, cuya mayoría de sus integrantes fue detenido el 8 de abril pasado por autoridades judiciales, quienes cobraban por hacer trámites de derechos. Nota del periódico El Universal
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Verdaderamente escalofriantes estas cifras generales de actos de corrupción. La justicia debe llegar a un nivel en el que la población tenga certeza del castigo. Las normas judiciales no deben pertenecer a un catálogo de inutilidad. Saludos.
Miércoles, 30 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco