Todos tenemos o hemos tenido miedo y no hay peor momento en la mente y en el organismo que la sensación de que se va a tener miedo o de que si tiene miedo a algo, a lo que sea.
Desde el recién nacido, que representa con fidelidad la descripción facial del miedo al manifestar su llanto de recién nacido, hasta la persona más anciana que llega a experimentar incertidumbre y recelo en inesperado suceso.
Sobrellevar una aprehensión sin una causa aparente, o lo que es lo mismo sufrir de ansiedad; Suele ocurrir cuando no existe una amenaza inmediata a la seguridad o el bienestar de una persona, pero sin embargo la amenaza se siente como algo real.
La ansiedad provoca que uno quiera correr de esa situación precipitadamente. Al corazón, pequeño se le hace el espacio que ocupa en el cuerpo; de la piel empieza a emanar un sudor tan frió, que de pronto sentimos como “mariposas” en el estómago.
Dicen por ahí que, paradójicamente, un poco de ansiedad suele ayudarle a uno a mantenerse en alerta y concentrado.
Sin embargo qué ocurre cuando a alguien se le informa que tiene cáncer, benigno maligno o como usted quiera denominarlo o clasificarlo, para el caso es lo mismo;
Eh ahí, la situación cambia por completo las perspectivas del destino que se había imaginado para si mismo. Por ello demos un vistazo a lo que nos dicen los expertos en la materia:
Conocer los miedos del paciente con cáncer mejora su abordaje. El cáncer ya no es sinónimo de muerte, sino de enfermedad prevenible y evitable que puede curarse. Para apoyar a este colectivo y a los pacientes que acaban de recibir un diagnóstico oncológico la Fundación Grupo IMO ha puesto en marcha el programa Curados de Cáncer: podemos ayudarte, puedes ayudar.
La iniciativa, que incluye la creación de la página web: www.curadosdecancer.com, pretende desmitificar el cáncer, fomentar la comunicación entre los pacientes y ofrecer información y orientación complementaria a quienes han superado un cáncer.
Para ello se ofrecen contenidos específicos y avalados por especialistas relativos a cuidados médicos y atención psicológica, así como consejos y pautas útiles para afrontar los nuevos retos en su incorporación a una nueva etapa en sus vidas.
El servicio contará con un teléfono de atención al paciente y con diversas actividades.
Carmen Yélamos, psicooncóloga de la Fundación, explica que este proyecto integral también se dirige a los profesionales sanitarios y a familiares para que entiendan "cómo se sienten los pacientes, qué secuelas pueden padecer, sus emociones, cómo son sus miedos a las recaídas y por qué les cuesta tanto reincorporarse a su vida".
La página incluye testimonios de pacientes que han superado la patología. Además, los facultativos pueden aportar información que sirva de ayuda al paciente, y utilizar la que éste da para adaptar sus necesidades a la práctica clínica.
A principios del siglo XX se curaban cerca del 5 por ciento de los casos de cáncer. En los años 70 aumentó hasta el 30 por ciento y actualmente los pacientes que se recuperan superan el 50 por ciento. "La tasa de curación prácticamente se ha duplicado.
Esto se debe a que se cuenta con una cirugía más eficaz, menos invasiva, y con fármacos más desarrollados que se dirigen a dianas específicas", afirma José Samblás, presidente de la Fundación. Según Samblás, estas iniciativas fomentan entre los pacientes una actitud positiva, cuya importancia es decisiva, ya que aumenta su calidad de vida e incide en la curación. Nota de Isabel Gallardo Ponce para www.diariomedico.com/ 30/01/2008.
Lo último en cáncer de mamas. La reconstrucción mamaria es posible en la mayoría de las mastectomías. La reconstrucción mamaria es posible en la mayor parte de los casos en los que sea precisa una mastectomía y no exista interferencia de la técnica de restitución de la mama con los tratamientos posquirúrgicos.
La reconstrucción mamaria es parte integral en el tratamiento del cáncer de mama con indicación de mastectomía, según se recoge en la mayoría de los documentos, directrices y recomendaciones sobre la terapia de estas pacientes.
Hace unos meses se publicó una Guía de buena práctica en cirugía oncoplástica de la mama que recopila los diferentes aspectos de las técnicas quirúrgicas para la restitución de la mama, pero hasta septiembre del mismo año no se había celebrado ninguna reunión de consenso de todas las especialidades implicadas.
"Una de las principales conclusiones a las que se llegó en ese consenso es que la reconstrucción es posible en la mayor parte de los casos en los que sea precisa una mastectomía", según ha explicado a Diario Médico Carlos Vázquez Albadalejo, del Servicio de Cirugía del Instituto Valenciano de Oncología y presidente de la Sespm.
"No existe interferencia de la reconstrucción de la mama con los tratamientos posquirúrgicos tanto médicos como radioterápicos. Además, hay un protocolo para el control con técnicas de imagen, tras la operación quirúrgica, de los implantes que se coloquen (protésis o plastias)", ha añadido.
El 80 por ciento de las pacientes que no superan los 50 años de edad piden la reconstrucción mamaria. Sin embargo, la franja etaria en la que es recomendable esta intervención se extiende hasta los 70 años. "Evidentemente, hay que fijarse en la edad biológica de la paciente, no en la cronológica. Por tanto, se trata de una estrategia de diseño estándar pero de aplicación individual". Nota informativa de Ana Callejo Mora; para www.diariomedico.com/ ; 18/02/2008.
Miércoles, 30 de mayo
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Paul Monzón
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco