Jemeres Rojos a juicio
23.11.09 @ 20:09:29. Archivado en Política, Guerras, Invasiones
Han pasado treinta años desde que los Jemeres Rojos pisotearan y mancharan de sangre la tierra de Camboya. Eran tiempos de terror y de persecución. La gente del país asiático consumía dolor y exilio, prisión y muerte. Más de dos millones de nombres dejaron de estar escritos en el libro de la vida.
Algunos de los líderes del diabólico grupo han muerto ya. Su principal dirigente, el malvado Pol Pot, según dicen, sucumbió a un ataque cardíaco en medio de la selva camboyana zarandeado por el calor y acribillado por los mosquitos.
Se dice que Pot no tuvo una muerte tan tranquila y que fue asesinado por sus seguidores mientras dormía en una tienda de lona, eso sí, zarandeado por el calor y acribillado por los mosquitos.
Ahora se encuentra ante el tribunal de justicia uno de los más feroces carceleros, uno de los más brillantes y atroces verdugos: el camarada Duch.
Su nombre real es Kaing Guek Eay y enfrenta cargos de crímenes contra la humanidad. Este aparentemente inofensivo anciano, tembloroso y de ojos acuosos, que se sienta en un rincón del recinto con la mirada perdida en las vastas paredes sin adornos fue un torturador eficaz y se dice que responsable del asesinato de unas 14 mil personas en el centro de tortura Tuol Sleng, conocido también como S-21 que estuvo a su cargo hace tres décadas.
En una de las pocas palabras que ha utilizado para defenderse, ha alegado que temía por su vida y por eso obedecía plenamente las órdenes impartidas por sus superiores.
Los familiares de las víctimas que acuden a los tribunales han señalado a los medios de prensa de Camboya que no buscan venganza. “Sería muy fácil, han dicho, meterle un balazo en la cabeza a uno de estos sujetos. Es mejor que la justicia se encargue de ellos y les otorgue su merecido de una manera racional, justa, pero fría e implacable”.
En un resumen de las atrocidades atribuidas al camarada Duch, se menciona la tortura y muerte de miles de personas que estuvieron a su cargo en el presidio Tuol Sleng durante tres años y medio.
Los colaboradores de Duch eran torturadores maléficos, según los testigos que les obligaban a confesar sus “crímenes” contra el régimen para luego ser ejecutados en los que fue conocido como los Campos de la Muerte.
Kaing Guek Eay ha pedido perdón por haber participado en el horror desatado por los jemeres, pero ha insistido en que tan solo fue una muy pequeña pieza de un engranaje gigantesco.
Se espera que al menos otros cuatro líderes del movimiento sean llevados a juicios en el año 2011 para enfrentar acusaciones similares o peores.
El Jemer Rojo fue un régimen de corte maoísta que gobernó Camboya entre los años 1975 y 1979. Fue fundado y liderado por el fallecido Pol Pot.
Esta organización eliminó la religión, las escuelas, la moneda y las propiedades e intentó implantar una utopía agraria. Al menos dos millones de personas fueron asesinadas por atreverse a disentir o cuestionar los métodos utilizados por los personeros del Jemer.
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Roderick Guzmán Meza


