Adiós Mercedes Sosa: La Negra.
05.10.09 @ 17:26:00. Archivado en Cultura, Música
Mercedes Sosa, la Negra, nos ha dejado, se ha ido en silencio, su voz se convirtió en un susurro aquella madrugada y nos dejó solos. Por la ventana de la habitación del hospital donde su último aliento era exhalado todavía no asomaba el primer rayo del sol.
Había nacido en Tucumán el 9 de julio de 1935. Cantó como nadie, primero sus motivos folklóricos y después, su espíritu, ávido de experiencia y de espacio, le inspiró las más emblemáticas canciones dedicadas a la libertad, el amor y la esperanza.
Trabajó en géneros tan disímiles como el tanto, el rock y el pop. Ella se reconocía como cantora y no cantante porque, tal como ha afirmado otro cantautor genial, Facundo Cabral, “cantante es el que puede, cantor el que debe”.
Son iconos de la canción hispanoamericana temas como Canción de Todos, Alfonsina y el Mar, Gracias a la Vida, Como la Cigarra, La Maza y Duerme Negrito.
Entre sus más recordados discos se mencionan Canciones con Fundamento, Yo no canto por cantar, Mujeres argentinas, Homenaje a Violeta Parra, Cantata Sudamericana, Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui, Alta Fidelidad y su último título: Cantora, salido a la luz pública poco antes de su fallecimiento.
No fue causal que “La Negra” viera la luz primera el día de la independencia de Argentina. En ese momento recibió de las fuerzas universales, toda la sensibilidad de un pueblo que ha llevado a cabo importantes luchas por su dignidad y libertad.
Mercedes Sosa no está ya entre nosotros, ahora ingresa en la dimensión de los inmortales. Su voz siempre estará en el espacio, esperando la activación de un mecanismo para ser escuchada, pero en la mente de cada uno de los que la escuchamos, será cuestión de solo pensarla para revivir el deleite de su arte.
Ella dio “gracias a la vida” y nosotros le damos gracias a ella, por coexistir en la misma región del planeta, en el mismo período de tiempo, por ser siempre el aire de la esperanza.
Mostró afinidad con las causas de los desposeídos y criticó el abuso de las dictaduras. Sus discos fueron prohibidos y fue detenida mientras cantaba, ante el público que mostró su furia contra los gendarmes que, de forma avasalladora, irrumpieron en el escenario para aprehender a “la negra”.
Debió marcharse de su patria hacia el exilio en París. En el país europeo, siguió lanzando su voz al viento que llevó sus acentos a través del Atlántico para recordar a los argentinos que desde la distancia, ella seguía siendo la cantora por la libertad.
Regresó al país cuando la dictadura se vio en la obligación de traspasar el poder a un gobierno civil, luego del estruendoso fracaso de la Guerra de Las Malvinas. Dio una serie de conciertos con la sala llena a reventar en el Teatro de Ópera de Buenos Aires, que la volvieron a enfrentar contra el señorío de los militares.
Este espacio no nos permitiría enumerar toda la trayectoria de Mercedes Sosa. No será necesario tampoco, porque pocos se podrán declarar desconocedores de la grandiosidad de esta mujer.
Pero como todo lo que existe debe dejar de hacerlo, como la regla universal es que toda vida debe una muerte a la creación, La Negra, comenzó su recorrido de regreso al misterioso origen donde se han acunado los miedos, las religiones y las filosofías.
Ingresó al Sanatorio de la Trinidad el 18 de septiembre de este año. Algo no funcionaba bien en sus riñones, la muerte hacía su trabajo con meticulosidad y eficiencia, buscaba el alojamiento definitivo para culminar su empresa.
Deteriorado, su organismo no pudo resistir ya el golpe frío de la guadaña fantasmal. Las horas comenzaron a correr con rapidez hasta que llegó el colapso definitivo y se nos llevó a “la negra”. Eran las 5 y 15 de la mañana en Argentina. Ese día el sol irradiaba una luz opaca y un aire frío se levantaba en Bueno Aires.
¡Adiós, Negra! Le damos gracias a la vida por ti. También te damos gracias por darnos tu arte y tu sensibilidad. ¡Hasta siempre!
"Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo"... MERCEDES SOSA.
Comentarios:
La ternura moldeó tu voz y su llama aún calienta nuestras almas para evitar que se congelen definitivamente en el pozo de la desesperanza.
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Roderick Guzmán Meza


