Editado por

Roderick Guzmán MezaRoderick Guzmán Meza

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Noviembre 2009
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS




Romeo y Julieta en la India

Permalink 23.06.09 @ 22:43:39. Archivado en Cultura, Historia, Relatos

Lokesh es un hombre como cualquier otro en la India. Trabaja como todos y se enfrenta a los avatares de la existencia diaria. Vive en un barrio pobre de casas aplastadas por la pobreza, una junto a otra, separadas por estrechas veredas, húmedas, sucias y con olores característicos.

Amreen es una hermosa joven con el color de la canela y los ojos como un fuego oscuro que flamea bajo dos cejas que parecen alas de pájaros. Ella vive con sus padres y trabaja en el negocio familiar, una tienda de abarrotes.

El hombre es hindú, es politeísta, reza a muchas entidades y deja ofrendas en diversos altares. Rizos de incienso ascienden con su olor a frutas secas, como cobras vaporizadas que se deslizan entre las raídas cortinas.

Ella es monoteísta. Dios es único e indivisible. Habló alguna vez a través de su profeta Mahoma y desde lo alto de los minaretes, llega la voz que llama a su padre y sus hermanos a la hora de la oración.

Cierta tarde, Lokesh llega a casa. Ha trabajado en el campo, segado arroz, sembrado tubérculos o regado las hortalizas o acaso ha estado en el mercado vendiendo baratijas, alfombras o sábanas.

Se da cuenta de que hace falta algo de sal y levadura. Introduce la mano en el bolsillo y extrae algunas monedas, suficientes para comprar lo que hace falta. Sale de casa con su siempre serio semblante de nocturnidad.

Llega hasta la abarrotería. Hay varias personas ante el mostrador. Del otro lado tres personas atienden. Un hombre viejo y dos mujeres. Una es muy joven, tal vez dieciocho años, la otra es de una edad imprecisa. Lleva la joven un vestido color rosa viejo, un anillo en el dedo anular de la mano izquierda y en la frente una cinta.

Lokesh está detrás de un grupo de personas. No es muy alto por lo que no puede todavía ser visto en propiedad. Amree se inclina para recoger una moneda que ha rodado por el piso y a través del vidrio del aparador, logra ver a Lokesh ensimismado en la contemplación de una menudencia.

De pronto sus miradas se cruzan. Amree intenta endurecer el rostro y Lokesh mira hacia la puerta en pésima actitud de simulación. Le toca el momento y hace su pedido. Dos estrellas brillan en lo alto más allá del techo, en la sombra última de la eternidad.

Ella le mira, no puede despegar sus ojos de los de Lokesh que por dentro tiembla. Extiende la mano para tomar su mercancía mientras tintinean en su concavidad un par de monedas.

Dos días después volvieron a verse en la plaza. Ella iba detrás de su shador y él caminaba en vía contraria. Reconoció el fulgor de los ojos, la textura de la mirada, el fuego de las pupilas ensombrecidas por las magníficas cejas.

Impulsados por el subconsciente, tropezó el uno con el otro. Siguieron las disculpas, los gestos de resarcimiento. Pero algo habían comenzado, una forma de encuentro se había establecido, más allá de las diferencias culturales y religiosas y de las restricciones familiares.

Ahora, Lokesh va más seguido a la tienda y a veces permanece en la parte exterior como parroquiano descuidado que espera de nada. Cierta tarde, ella le dirige la palabra, le consulta cualquier cosa, tal vez el calor que abrasa, la proverbial pregunta sobre la hora o el precio del arroz.

Él le dice cualquier cosa y la mira, la convierte en una imagen en sus pupilas y la instala en el pabellón de su memoria. Lo que sigue es exceso narrativo. Se han enamorado y se citan para un encuentro furtivo.

Pero alguien ha comenzado a sospechar. “Es inadmisible. No es posible. Es una ofensa”, dice la familia de Amree, musulmana, monoteísta, conservadora e intolerante.

“¿Cómo se le ocurre a Lokesh fijarse en una mujer como esa, flor inaccesible, mar profundo, ciudad de corales? De un lado los dioses, del otro el Dios. Frente a frente, se miran con creciente tensión y las aristas de fuego saltan.

Pero Amree y Lokesh se han olvidado de los credos y de los dogmas. No hay templo que pueda suscribir sus sentimientos porque son libres. No existe fórmula teológica capaz de explicar el trepidante pulso de sus emociones.

Ante la desfachatez de los enamorados se reúne el panchayat o consejo de ancianos de la localidad y declara la ofensa. Ejerce presión para que se separen, exigen distancia. Más allá del amor humano se encuentra el divino.

Les han dicho que no pueden seguirse viendo, que son agua y aceite, que son fuego y tierra. Nada bueno ha de salir de esta unión, agregan, el mar no se funde con la roca, la horada.

Pero ellos se han casado en sus corazones. No les ha hecho falta un altar ni un templo porque sus almas se elevaron sobre los tabernáculos y las palabras y volaron hacia el mítico punto de confluencia de la eternidad y el tiempo.

Ambas familias ejercieron entonces una presión intolerable. Amree y Lekosh intentaron escapar hacia la ciudad pero fueron acorralados. No les permitirían evadir su responsabilidad ante sus respectivos grupos de parientes.

Sabían los dos que lo único que resultaría de obedecer sería la separación, no verse más, no escucharse, así que decidieron marcharse, pero no a un centro urbano sino a la república de las tinieblas.

Ambos desheredados, en una sociedad intolerante la una y en una de castas insuperables el otro, estaban inmersos en un laberinto.

Él compró el veneno y lo bebió mientras ella temblaba. Ella bebió su mientras lo veía desvanecerse como una hilacha de humo. Después se hizo el silencio.


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Hacer comentario:
Normas de etiqueta en los comentarios
Desde PERIODISTA DIGITAL les animamos a cumplir las siguientes normas de comportamiento en sus comentarios:
  • Evite los insultos, palabras soeces, alusiones sexuales, vulgaridades o groseras simplificaciones
  • No sea gratuitamente ofensivo y menos aún injurioso.
  • Los comentarios deben ser pertinentes. Respete el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
  • En Internet es habitual utilizar apodos o 'nicks' en lugar del propio nombre, pero usurpar el de otro lector es una práctica inaceptable.
  • No escriba en MAYÚSCULAS. En el lenguaje de Internet se interpretan como gritos y dificultan la lectura.
Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado y cualquier comentarista que las rompa habitualmente podrá ver cortado su acceso a los comentarios de PERIODISTA DIGITAL.
Tu email no se mostrará en la página.
etiquetas XHTML permitidas: <p, ul, ol, li, dl, dt, dd, address, blockquote, ins, del, span, bdo, br, em, strong, dfn, code, samp, kdb, var, cite, abbr, acronym, q, sub, sup, tt, i, b>
URLs, email, AIM y ICQs serán convertidos automáticamente.
Opciones:
 
(Saltos de línea se convierten en <br />)

Blogs
Cartas desde el Perú

Cartas desde el Perú

El chef peruano que conquistó New York

John Santa Cruz Manco

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Llamamiento urgente -desde Bruselas- a los españoles de Cataluña (una voz de somaten haciendose oir desde Belgica frente al chantaje separatista)

Juan Fernandez Krohn

Protestantes

Protestantes

Akiane Kramarik: una joven artista inspirada por Dios desde los 4 años

Pedro Tarquis

Cajón de sastre

Cajón de sastre

Trámites para legalizar la pena de muerte del nasciturus.

Rufino Soriano Tena

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

Cristianismo y macroeconomía

Francisco Margallo

Vilagarcía na Rede

Vilagarcía na Rede

El Pleno aprueba la RPT tras un debate plagado de reproches y acusaciones

Vilagarcía na Rede

La hora de la verdad

La hora de la verdad

¡Jódete, cabrón!

Miguel Ángel Malavia

Desde la vuelta del tiempo

Desde la vuelta del tiempo

La dignidad de Cataluña

Jorge Martín Fernández

Comunicación Institucional: desde la Academia

Comunicación Institucional: desde la Academia

Urge un cambio de estrategia de comunicación

Rolando Rodrich

Artículos Incorruptos

Artículos Incorruptos

Crimen contra la Humanidad.

José Luis Palomera Ruiz

Desde Malta Encuentros

Desde Malta Encuentros

Claves para superar la crisis

Juan Ramón Moscad Fumadó

Diálogo sin fronteras

Diálogo sin fronteras

El sátrapa de la Carlos III

Carmen Bellver

Voto en Blanco

Voto en Blanco

Cursos urgentes de democracia para Rubalcaba

Francisco Rubiales

Un país a la deriva

Un país a la deriva

Ellos quieren irse, pues que se vayan con lo puesto.

Vicente A. C. M.

El blog de Alicia Antolín de la Hoz

El blog de Alicia Antolín de la Hoz

Zapatero, La _Dirty Bom_que los Terroristas Hicieron Estallar 11_ M

Alicia Antolín de la Hoz

Tu jefe te vigila

Tu jefe te vigila

AIDO: Mañana te la cuelo

Carlos Ferrer

Punto de vista

Punto de vista

Manuel Aragón ante la Historia

Vicente Torres

El club de los amigos malos

El club de los amigos malos

¡ÚLTIMA HORA! - EFE - Una novela "on line" refleja la lucha por la libertad de prensa en Cuba

Julio San Francisco

El Púlpito

El Púlpito

Manipulando textos con titulares falsos

Reverendo

Diario nihilista de un antropólogo

Diario nihilista de un antropólogo

... de perlas

Manuel Mandianes

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias