Béisbol y esteroides
11.02.09 @ 22:12:33. Archivado en Ciencia, Medicina, Tecnología, Deportes
El rendimiento de los atletas de elevado nivel de competición debería ser el resultado del entrenamiento físico, del talento natural y no del consumo de sustancias consideradas ilegales, como los esteroides, los anabólicos u otros.
Al parecer, la capacidad humana de romper marcas, de superar barreras, se aproxima a un momento de consumación o al menos de prolongada inmovilidad. Será cada vez más difícil trascender ciertos registros en el tiempo y en el espacio, a menos que la biología descubra un modelo de desarrollo portentoso, basado en la genética y en la manipulación del aparato orgánico todavía desconocido.
En los últimos años se han desvelado casos que han llegado a los tribunales, sobre todo en el deporte profesional. Uno de los más sonados ha sido el del mayor jonronero de la historia Barry Bonds, que enfrenta un proceso legal por haber consumido estas sustancias.
Bonds, de los Gigantes de San Francisco destronó al anterior plusmarquista, Hank Aron, quien a su vez había desbancado del sitial de honor al legendario Babe Ruth. Pero Aron era un golpeador natural de la pelota, una fuerza devastadora cada vez que estaba ante un lanzador.
Ahora se ha descubierto que uno de los más cotizados jugadores de las ligas mayores, un hombre que cobra sumas astronómicas por su trabajo en el campo, Alex Rodríguez, consumió esteroides para mejorar su rendimiento cuando jugaba para los Vigilantes de Texas, entre los años 2001 y 2002.
El asunto no solo es cuestión de capacidad física, sino también ética y económica, porque un jugador como A-Rod, como también es conocido, tiene un contrato multianual por un monto de 275 millones de dólares, el más jugoso de este deporte en los Estados Unidos.
Rodríguez aseguró que ya no utiliza estos procedimientos ilícitos para mejorar su desenvolvimiento en el campo de juegos. Sin embargo, los más de 500 cuadrangulares, las carreras impulsadas y anotadas, así como su capacidad defensiva en la tercera base han de haberse visto potencializadas por las sustancias en mención.
Debemos también recordar que el béisbol profesional es el pasatiempo favorito de la mayor parte de la población de los Estados Unidos y sus jugadores representan una especie de héroes para la juventud que viste franelas con sus nombres y números zurcidos.
Otro personaje que es investigado por supuestamente haber mentido al afirmar que no consumió sustancias prohibidas es el siete veces ganador del premio Cy Young, Roger Clemens.
Para los estadounidenses, el béisbol es su deporte insignia y esperan mucho de sus estrellas, no solo en el campo de juegos, sino también en su vida personal.
En muchos países, como Panamá, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y otros, también le consideran la actividad deportiva más importante y de mayor atractivo para las masas.
Estos atletas que ganan cantidades estratosféricas de dinero y son ejemplo para miles de jóvenes, envían un mensaje negativo con estas acciones, porque sus logros no solo dependen de su preparación física, de tu talento y esfuerzos personales, sino también de elementos artificiales que le dan un aire de inalcanzable artificialidad a sus proezas. Con eso logran contratos multimillonarios que otros no consiguen a pesar de que tengan talento.
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Roderick Guzmán Meza


