Garganta Profunda
19.12.08 @ 22:34:14. Archivado en Política, Biografías
Garganta Profunda fue el nombre de una película pornográfica, pero antes identificó a un misterioso personaje que fue el punto de pivote en la caída del presidente de Estados Unidos, Richard Nixon.
Fue él quien suministró información a los periodistas del Washington Post. Fue él quien sembró de cristales rotos el antes alfombrado camino del hombre más poderoso del mundo.
Su nombre era Mark Felt y fue hecho público hace varios años, cuando él mismo reconoció ser el delator de las trampas republicanas puestas contra los demócratas.
Era agente del FBI y a principios de la pasada década de los setenta era el número dos de esta agencia. Su ubicación jerárquica le permitía tener acceso a muchos informes considerados clasificados.
Tenía 95 años y dio su último suspiro en la localidad de Santa Rosa en el estado de California.
Tan solo hasta el 2005 se atrevió a revelar su identidad y acabó con el misterio que durante tres décadas hizo volar la imaginación de escritores y cineastas.
Todos los hombres del presidente fue la película más famosa sobre el tema y fue protagonizada por Robert Redford y Dustin Hoffman.
La historia consigna que el 17 de junio de 1972, un grupo de hombres fue capturado en las oficinas del Comité Demócrata ubicadas en el edificio Watergate de Washington.
Los sujetos descubiertos intentaban sustraer material secreto de los demócratas e instalaban equipo de espionaje, grabadoras, micrófonos; además fotografiaban documentos.
Las publicaciones en el Washington desataron el escándalo. Varias personas fueron a prisión, entre ellas el jefe de personal de la Casa Blanca y el consejero presidencial.
Ellos fueron los primeros. Cuando todo parecía que se trataba de un delito menor, comenzaron a ver la luz las informaciones proporcionadas por Felt.
Fue un movimiento sísmico de envergadura. Todos los cimientos de la sociedad estadounidense fueron remecidos. Las especulaciones comenzaron a surgir. ¿De dónde surgía la información que amenazaba la marmórea estabilidad de la Casa Blanca?
Nixon se vio arrinconado por haber ordenado personalmente, la comisión del acto. Intentaba recabar información de sus rivales políticos para ejercer control y presión sobre los personeros con poder de decisión que entorpecían su gestión, sobre todo lo relacionado con la guerra de Vietnam y otros asuntos.
Felt había nacido en el estado de Idaho y cursó estudios universitarios en el centro superior de su ciudad natal. Aprobó una maestría en Leyes en la Universidad de Georgetown y en 1942 ingresó al FBI.
Fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando entró en contacto con las labores de espionaje. Allí aprendió también a delinear estrategias para deslizarse por los salones y los pasillos de cualquier entidad del gobierno sin ser visto ni escuchado.
Conoció el arte de hacerse invisible en situaciones de conflicto para poder ejercer control. Era hábil para pasar entre los tumultos de funcionarios sin dejar rastro. Era capaz de ni siquiera dejar el olor de su perfume y de reconocer a distancia la presencia de quien pudiera entorpecer su misión.
Cuando quería reunirse con los periodistas, colocaba un macetero con girasoles en su balcón y cuando le era necesario establecer contacto con agentes con quienes mantenía afinidad, encendía una luz roja en su habitación durante la noche.
Alguna vez confesó a uno de sus antiguos camaradas que la oficina le había desilusionado. Se había tornado vacía, banal, sin rumbo. No eran los viejos tiempos cuando la adrenalina subía por las arterias mientras en el bolsillo del gabán se encendía una grabadora para captar voces en reuniones, por ejemplo.
Al parecer, a la muerte de su mentor J. Edgar Hoover, la situación fue distorsionada. Toda la mística del espía, el sigilo del confidente se había ido con el mítico director de la organización.
Felt no estaba de acuerdo a la relación tan profunda con la Casa Blanca. Según él esto le restaba capacidad de movilización por ser el presidente quien prácticamente movía los hilos.
Quiso ser el reemplazo de Hoover, pero Nixon nombró a un antiguo comandante de submarinos, un abogado sin brillo, un funcionario obediente sin malicia ni aspiraciones. Este nombramiento contuvo el ascenso de Felt y lo relegó al no muy amable papel de segundón.
Tal vez eso hizo que creciera un poderoso resentimiento en Felt y decidiera filtrar la información sobre este escándalo. Algunos alegan que Felt fue un patriota que actuó en bien el país otros los consideran un villano delator. De todas formas, Garganta Profunda será una figura de leyenda en la historia moderna de Estados Unidos.
Comentarios:
Que sigan buscando articulos a la altura de su incultura porque los trabajos realizados por nuestro amigo Roderick son para paladares selectos que no muchos pueden asimilar y entender por la grandeza de su talento.
Saludos
Tabucchi
A usted, mis respetos y consideraciones por tal halago.
Roderick Guzmàn Meza, por cierto de origen panameño-centroamericano honesto- en la actualidad es una de las plumas más leídas y respetadas en el continente americano y allende la frontera; por ello causa extrañeza el intento de mofa en contra de su persona, que desde el anonimato se disfraza de un tiro dirigido a Periodista Digital. Efren Mayorga
Ya nadie le lee. amigo necesitamos otros temas. seguire buscando
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Roderick Guzmán Meza


