Benito Juárez, Benemérito de las Américas
25.03.08 @ 21:08:30. Archivado en Historia, Política, Biografías
Uno de los más importantes políticos, ínclito personaje de proyecciones universales de esta incomprendida Latinoamérica ha sido Benito Juárez. Le debía un homenaje, unas sencillas frases. Unas pocas palabras para intentar resumir la magnificencia de su pensamiento y de su trabajo como presidente de México, como ciudadano y hombre. Debo la idea a mi amigo Efrén Mayorga, quien, hace unos días, en ocasión de un aniversario número 208 del natalicio del prohombre mexicano hace poco le dedicó una reseña.
Nació Don Benito Juárez García en la localidad de San Pablo Guelatao, en el estado de Oaxaca, el 21 de marzo de 1806. Allá por esos tiempos ya idos, los habitantes de esa comunidad hablaban el zapoteco. Durante casi toda su niñez, el futuro presidente de México se comunicaría en esta su lengua materna.
Con esos acentos desconocidos para nosotros, con esos giros de la voz, la palabra de Juárez fluía como expresión fidedigna de su pensamiento. Le imaginamos jugando por las polvorientas calles, debajo de un sol canicular, entretenido a veces en la persecución de los saltamontes entre las hierbas crecidas durante las primeras lluvias o acaso ensimismado en la contemplación de un rosado atardecer, intuyendo quizás que había un mayúsculo destino aguardándole.
Vivía Benito Juárez con su hermana Josefa. No nos llegan informes sobre la ausencia de los padres, su posible influencia, pero nos alentamos en pensar en la influencia de esta consanguínea en la personalidad del futuro líder. Ha de haber escuchado sus reprimendas por formar alboroto y corretear por los salones de la residencia de don Antonio Maza, donde ella formaba parte de la servidumbre.
Más tarde, Benito ingresaría al Seminario de Santa Cruz, el único centro educativo que existía en Oaxaca. De sus aulas, saldría Juárez para estudiar Derecho en el Instituto de Ciencias y Artes. Su inquietud le provenía de la desigualdad existente en la sociedad. Algunos sirven a otros, los que más tienen, quienes comen mejor y duermen en mullidas camas, mientras ellos apenas roen un mendrugo y pellizcan las delicadas exquisiteces de algunas viandas de más en la mesa.
De preclara inteligencia, Juárez destaca en sus estudios. Cuando contaba con veinticinco años, en 1831, ocupó el cargo de regidor del ayuntamiento de Oaxaca. Poco después, en 1833, se convierte en diputado local. Se había logrado instalar en un puesto desde donde podría servir a sus semejantes, pero sobre todo a quienes como él, pertenecían a masas oprimidas.
Pasó una temporada como defensor de comunidades indígenas. Su proyección no cesó de expandirse y cuando cayó de la silla presidencial el general Paredes Arrillaga, Juárez logra obtener la curul de diputado federal.
Eran tiempos difíciles. Ya se gestaba el enfrentamiento, la guerra con los Estados Unidos y a Juárez, en su calidad de asambleísta es de los que aprueban el préstamo solicitado por Gómez Farías a la Iglesia en 1847 para financiar la guerra contra el vecino país del norte.
Al llegar 1847, encontramos a Juárez al frente de la gobernación de Oaxaca. Incontenible ha sido su ascenso, pero también ha establecido un compromiso consigo mismo de lograr equilibrio en el movimiento pecuniario para que los pobres y los indígenas tuvieran acceso a una mejor calidad de vida.
Procuró desde el sillón de la gobernación poner en marcha programas de desarrollo. Realizó obras públicas, construyó caminos que permitían la integración del territorio. La quebrantada estructura del Palacio de Gobierno fue reconstruida por el hombre de San Pablo. Fundó escuelas Normales para preparar maestros que elevaran el nivel educativo de los habitantes de todo el estado.
Siempre con una visión reformadora, con la meta fijada en el crecimiento y desarrollo de la población consolida y otorga solidez a las arcas del tesoro estatal. Ha levantado una carta geográfica y del plano de la ciudad, además de reorganizar la Guardia Nacional.
Pero de pronto, el panorama fue ensombrecido. Con la ascensión de Santa Ana al poder los de tendencia liberal son enviados al destierro. La patria ha quedado atrás, escondida en la neblina de la melancolía. La tierra donde nació se convierte en tenaz recuerdo. El sonido de las campanas de la iglesia, el rumor del viento en la ventana, el grito del pájaro en la rama, el bramido del toro en el corral, la luz del amanecer sobre los tejados de las casas, todo, se torna un deseo incontenible en dolor.
Juárez debe viajar a Nueva Orleáns, donde debió realizar diversos trabajos para sostenerse. Allí vería otro tipo de convivencia y de incongruencia en las relaciones humanas. Los grandes señores latifundistas sometían a los negros a la esclavitud en sus plantaciones. Mayordomos, palafreneros y cargadores eran los oficios más preclaros a los que podían tener acceso estas personas.
Ha de haberse sentido estimulado para volver a su país observar estas injusticias que tal vez él mismo haya sufrido en carne propia debido a su condición de indígena mexicano. No descuida su actividad política y se prepara para el momento del retorno.
Pero las cosas se dan como tienen que darse. Interviene la providencia para guiar el arrojo y la valentía de un pueblo como el mexicano. A través del llamado Plan de Ayutla se desconoce la presidencia de Santa Anna.
Se reforman algunas decisiones tomadas por el anterior mandatario. Se requiere, no obstante, de una firme determinación para la aplicación de medidas. Llega a la silla del Águila, Juan Álvarez quien nombra a Benito Juárez en 1855, como ministro de Justicia e Instrucción Pública. ¿Algún otro puesto estaría en ese momento mejor ajustado al pensamiento juareziano (si se me permite el neologismo).
Desde este cargo, Juárez expide la ley sobre Administración de Justicia y Orgánica de los Tribunales de la Nación, del Distrito y Territorios, conocida como la Ley Juárez. Con esta disposición legal se borran de un plumazo todos los fueros y privilegios de los militares y el clero.
Dos de las organizaciones más cerradas y favorecidas son resquebrajadas desde sus cimientos. Soldados y sacerdotes cumplen una función, pero no pueden estar por encima de los demás ciudadanos. El hombre del fusil y el cañón debe defender a la Patria y no estar por encima de ella; en tanto al religioso no se le otorgan prebendas por ser sostén espiritual de los desfavorecidos y justificador de los poderosos.
Su capacidad para el trabajo, su preclara inteligencia le permiten prestar sus servicios a la nación desde diversas posiciones. Fue ministro de Gobernación, elegido Presidente de la Corte de Justicia durante el gobierno del presidente Comonfort, quien en 1857 fue destituido, por desconocer la Constitución y propiciar un golpe de Estado encarceló a varios ciudadanos notables, entre ellos Juárez. Esta acción provocó la llamada Guerra de la Reforma.
Esta guerra concluyó con la victoria de los liberales. Entonces, Juárez fue electo constitucionalmente para ocupar la Presidencia el 15 de junio de 1861, pero la intervención de tropas francesas tuvo que abandonar la ciudad de México para ejercer su gobierno desde lugares diferentes. Regresó a México el 15 de julio de 1867, luego del juicio y ejecución de Maximiliano, el monarca de los galos.
Fue reelecto para el cargo presidencial y la última vez fue en 1871. Como defensor de las libertades humanas, Juárez fue tomado como ejemplo por otras naciones de la órbita latinoamericana. Su palabra era sentencia, su voz proclamaba axiomas irrebatibles por su esencia inalterable en el acontecer humano. Por su prestigio en las luchas por la igualdad, fue proclamado “Benemérito de las Américas”. Benito Juárez murió el 18 de julio de 1872.
"Mexicanos: encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos a obtener y a consolidar los beneficios de la paz. Bajo sus auspicios, será eficaz la protección de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos los habitantes de la República. Que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz"… BENITO JUÁREZ…
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Roderick Guzmán Meza








