Editado por

Roderick Guzmán MezaRoderick Guzmán Meza

Buscar
Temas
Archivos
Hemeroteca
Febrero 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
272829    
Sindicación
PARTICIPACIÓN
SERVICIOS




La Última Epopeya Blanca

Permalink 02.08.07 @ 21:43:04. Archivado en Cultura, Ficción

No siempre es fácil comprender la forma en que un fenómeno, evidentemente local, ha podido expandirse a otras regiones, sobre todo cuando poco tiene en común con la historia y los valores de quienes se convierten en receptores de su mensaje abierto o implícito.

Quiero abordar en esta ocasión, sin muchas pretensiones, el sostenido éxito de las películas del llamado salvaje o lejano oeste. Las historias que sustentan su irrupción en las culturas extranjeras abundan en hostilidad, en falacias y no pocas veces sus más preclaros representantes son atroces protagonistas en un escenario de sangre y muerte.

El éxito de las películas del oeste se debe, no creo que puedan existir dudas, a su cercana parentela con una acción de similares proporciones llevada a cabo por el sistema al cual ha pertenecido desde sus orígenes: la propaganda, el control y la manipulación. Pertenece a ese mecanismo que se ha desarrollado para someter voluntades y criterios

Es un mundo donde impera la fuerza bruta del músculo y la pólvora, donde los prototipos de heroicidad no evidencian demasiadas diferencias de los marginales, criminales y facinerosos. Con equivocada simpatía los bandoleros pueden ser adalides

Los representantes de la ley desenfundan sus armas con la misma sutil celeridad que los delincuentes, mientras los proyectiles se incrustan en las carnes blandas de sus víctimas y el vibrante sol del mediodía resplandece en la metálica placa prendida sobre su pecho.

Los malhechores, por su parte, matan por placer, por hedonismo, derraman sangre por nimiedades. En la contraparte de esta conducta se vislumbra la necesidad de castigo, cuando busca pleitos con quien represente un enemigo de importancia. Vive para eso. Manchado ya por el tizne de la demencia, se lanza a la búsqueda de un redentor que le libere de las cadenas de la violencia.

Siempre se destina un espacio para las escenas de violencia de género, étnica o socioeconómica. Ser indio, negro, mujer o inmigrante es una frágil condición en estos territorios. Si no es la sumisa esposa de un granjero, la mujer es la amante del bandido o la alegre alternadora de la cantina, donde vaya usted a saber qué comportamiento han de haber observados los vaqueros ebrios hasta el copete.

Por su parte, el negro o ha evadido la férrea vigilancia de su patrón en una plantación algodonera del sur o en su afán de integrarse debe tolerar las ofensas de los bravucones blancos, que siempre en grupo, le lanzan escupitajos o le hacen zancadillas.

Dignos de alabanza han sido por años personajes al margen de la ley como Jesse y Frank James, William H. Bonny (Billy the Kid), Tim Mcoy y otros cuyos méritos han sido desenfundar el revólver con solvencia y puntería.
Pero el blanco, heredero de la sangre anglosajona, paladín de la justicia de este inhóspito territorio, ha de enfrentarse con denuedo y tenacidad a otro enemigo, sagaz, cruel y pagano.

El aborigen de las llanuras del norte de América viste ropas de pieles, tocado con un penacho de multicolor plumaje, danza para atraer la lluvia y maneja con eficiencia y elegancia el arco, el hacha y el puñal. Su lenguaje es un enigma y una amenaza; sus dioses son demonios y fantasmas que rondan en las noches.

Su religión es salvaje y propicia los sacrificios. Le habla a las nubes, al viento, al fuego y a los animales. Locura ha de ser, se dicen los colonizadores, por eso es necesario someterlo por cualquier medio con cualquier recurso.

Todo lo anterior y muchas otras variables pertenecen a una sistemática campaña de exterminio que se ha conocido como la conquista del Oeste. Esta ha sido la última proeza, la postrera epopeya de la etnia blanca. Como justificación articula las palabras progreso y desarrollo.

Cultura que se impone, pensamiento y principios que someten, tecnología que derrota y esclaviza, contra la pared se encuentran los indios, frente a ellos los fusiles y los batallones. Los clamores de los indígenas son acallados por los disparos y sus cuerpos masacrados son lanzados a fosas comunes sin identificación.

Los vaqueros son los chicos buenos, los indios son los diabólicos entes de extrema crueldad que arrancan las cabelleras de sus víctimas con un tomahawk y la cuelgan como trofeo en sus tiendas y lo que hacen es tan solo apropiarse de un ritual de muerte inventado por el blanco.

Arrinconados en zonas bajo el control del ejército se adelantan a las víctimas de los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial. Son embrutecidos por el licor, medio por el cual evaden el terrible mundo al cual lo han empujado las hordas de los nuevos bárbaros.

Estos conquistadores son en realidad racistas y xenófobos, son brutales y crueles y no dejan de expresar orgullo por su malevolencia, por su capacidad de destruir y asesinar.

Maniqueístas como son no tienen reparos para distribuir desazón y miedo entre el avasallado sioux, el místico cherokee o el disciplinado apache. Estas historias cinematográficas han de haber sido pensadas para indigentes neuronales, tan solo levemente estimuladas por la proverbial presencia de un irracional héroe solitario.

Tal vez este tipo de exhibiciones haya sido una de las más eficientes recetas para proclamar la virtud de un grupo étnico y de una cultura. No muy lejos han estado de parecerse a los nazis y los fascistas… creo que los superan.


Bookmark and Share

Comentarios:
Sr. Guzmán Meza, le noto demasiado excitado, como con ganas de desenfundar su revólver el primero. Le recomiendo (si aún no lo ha hecho) un visionado de la película "Dead man" del director Jim Jarmusch.
Enlace permanente Comentario por solariana 03.08.07 @ 20:35

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Arte

Arte

Melodía Chagall, por J.C.Deus

Periodista Digital

Punto de vista

Punto de vista

Ibahri instó a Chávez a liberar a Afiuni

Vicente Torres

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

'Probe' Marciano Vidal

José Manuel Vidal

Un país a la deriva

Un país a la deriva

¡Reforma Institucional ya!

Vicente A. C. M.

Protestantes

Protestantes

Madonna y Whitney Houston

Pedro Tarquis

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

La caída de Asas

Manuel Molares do Val

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

La picota del Jerte informa

Juan Luis Recio

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Franceses y españoles, amor y odio por los siglos de los siglos

Juan Fernandez Krohn

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Por ti mis ojos suspiran

Ángel Sáez García

Voto en Blanco

Voto en Blanco

Razones para considerar abusiva e inmoral la política fiscal de Rajoy

Francisco Rubiales

Creyentes y responsables

Creyentes y responsables

Ella no sabe quien soy yo pero yo sé quién es ella

Alejandro Córdoba

La Marea de Pérez Henares

La Marea de Pérez Henares

¿Cuando veremos a Garzón de cartel electoral y con que siglas?

Antonio Pérez Henares

Diario nihilista de un antropólogo

Diario nihilista de un antropólogo

Campeones

Manuel Mandianes

El alma del haiku

El alma del haiku

El poeta se define en su haiku

Vicente Haya

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

La destrucción del mundo antiguo a manos del cristianismo (6/6)

Asoc. Humanismo sin Credos

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Abusos de poder a cuenta del celibato

Josemari Lorenzo Amelibia

Tu jefe te vigila

Tu jefe te vigila

Feliz San Valentín 2012

Carlos Ferrer

Teología sin censura

Teología sin censura

Repartir lo que tenemos

José Mª Castillo

Voz del Sur

Voz del Sur

Primeros llamados a no votar

Julio Frank Salgado

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

Fiesta de San Valentín

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias