Mujer
08.03.07 @ 19:54:08. Archivado en Cultura
Magnífica ocasión la de este día para expresar la profundidad de nuestro sentimiento, para reflexionar sobre el papel de la mujer en nuestras vidas. Más allá de las gestas y de los movimientos, la mujer está sobre las palabras y el silencio, se eleva sobre los altares y los tálamos. Es naturaleza exuberante, sueño de cristales transparentes y azucenas bañadas por un rocío perfumado.
Tal vez los cánticos y los himnos abunden, quizá las voces que reclaman sean elevadas y los movimientos que reivindican marchen en tropel por las calles; sin embargo, el inmarcesible sentimiento de sabernos provenientes de esa dimensión de esplendores ha de motivar un despertar permanente que les devuelva ese espacio esquilmado por la intolerancia, la ignorancia y el miedo.
Digno momento para conmemorar una de las más sublimes manifestaciones que la naturaleza ha encontrado para demostrarnos su confianza en nosotros, efímeras criaturas hechas con la misma sustancia que el barro y las estrellas.
La mujer es firme base en la más atroz tempestad, equilibrio en las oscilaciones de la barca de la vida mientras caen los mástiles y se rasgan las velas, es un aroma secreto entre los rosales y un resplandor creciente en medio de la oscuridad más tenebrosa.
Sin ella, la vida sería un peregrinaje sobre los peñascos de un interminable desierto, un viaje sobre olas bravías y la cuenta de horas vacías en un reloj inexistente.
Más allá de los versos, su voz adorna cada sílaba, engalana las palabras; sobre la desolación del diario vivir, sobre la angustia de un mundo despiadado y frío, su regazo es cálido recinto donde nuestros temores se convierten en gasa y terciopelo.
La mujer reafirma la esperanza de una naturaleza versátil, donde materia y espíritu se fusionan para realizarse en un plano superior de consciencia. Su capacidad para enfrentar la pena y el dolor, para asumir con entereza el sacrificio y la responsabilidad de la familia, de los hijos y de los, en ocasiones, absurdos delirios de nosotros los machos, debe representar mucho más que un homenaje anual.
Recinto donde se anima la vida, donde las conmociones de la existencia se relacionan, la mujer es catedral y monasterio, es silencio y fantasía, es palabra y emoción, es proyecto y creación, es emoción y prudencia, es alba y crepúsculo.
Valor, tenacidad, inteligencia y entrega se encuentran en un vértice insondable donde la mujer es luz y mecanismo, donde su mirada es caudal y donde el tiempo se desvanece como la espuma sobre la roca caliente.
Este siglo avizora el merecido e igualitario papel de la mujer y preconiza su ascensión a posiciones antes destinadas al vigor viril y a la conspiración del género. Falsa percepción de quienes han visto en la mujer un objeto de sus apetencias y de sus miedos, será un modelo arcaico integrado en las dimensiones del recuerdo cuando sean derribados estos paradigmas.
No está lejos el momento en que la mujer ocupe el lugar donde siempre ha debido estar, junto al hombre, en equilibrio e igualdad. Pronto ha de ser guía y no seguidora, líder y no prosélito, maestra y no discípulo.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/79638
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
¡Benditas, Oh, mujeres del planeta! las privilegiadas y las olvidadas.
lectoramadura.
grité sin nombre, lloré por no tener nombre,
Y mi grito abrió la sepultura…
Y desperté un día, sin nombre y sin luz
más supe mirar de donde la voz partía y escuché
en medio del silecio la Voz que renombraba
el único nombre, que mis oídos, mis ojos
mi paladar, mi boca, mi piel y mi pulso reconocian
¿Quiés eres? Amor que al Amor Enamoras
Por y para todas las Mujeres que vivieron, perdieron,
murieron y aún siguen encerradas en vida.
Carmen
P.D: Gracias por todos los varones que no ejercen de machos y sí de hermanos y compañeros en igualdad, sin sexismo y para toodos-as que luchan de un modo u otro por vivir
Carmen
08-Marzo-2007
Nací impetuosa de la vida, sigo buscandola impetuosamente cadá segundo
hora y día
Nací clamando ver aquel sol radiante del més de Julio,
hoy mis ojos necesitan ver el crespúsculo de cada aterdecer
sobre mis rodillas…
Nací parloteando y como hablan quién aún las palabras
le son desconocidas,
hoy mis labios increpan e indagan en el diccionario
de la palabra la igualdad
y justicia.
Nací fría y buscando el calor del seno y la vida,
aún mi sed y mi alma siguen frías y ateridas
Nací sin nombre y nombrada fuí como aquel mismo día,
y como la vid, muero cada invierno, broto en mis primaveras
soy como el sol en varano… quiero ser fruto que de amor y alegría
Nací sola, sin esperar que otras manos de mí tiraran
hacía las luz y el día…
y muero sola por impedir que me arrastren
donde no hay luz ni vida.
Nací s...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Roderick Guzmán Meza








