Roberto Durán, el Más Grande
27.02.07 @ 19:16:11. Archivado en Cultura
Hoy quisiéramos alejarnos de los asuntos políticos, de las sutilezas del arte, del panorama de la literatura, para acercarnos con respeto a uno de los deportistas más representativos de nuestro país y una de las figuras más sobresalientes del boxeo mundial, por su excelencia, su carisma y su valentía. Nos referimos a Roberto Durán.
Roberto Durán, conocido como Manos de Piedra, fue un boxeador nacido en el barrio de El Chorrillo en la República de Panamá, el 16 de junio de 1951, que logró cuatro títulos mundiales en diferentes categorías y que peleó durante cinco décadas.
El Cholo, como también es conocido Durán, logró su primera corona universal en los pesos ligeros, 135 libras, al derrotar al escocés Ken Buchanan, quien con anterioridad había arrebatado esa misma presea a otro panameño, Ismael Laguna, el Tigre de Santa Isabel.
Durán se consolidó en esa categoría y por más de siete años, en los que realizó doce defensas, demostró el poder de sus puños, su capacidad para el tórrido combate y la gresca ruda y feroz, saliendo airoso ante rivales de difícil factura.
Consagrado como el mejor peso liviano de todos los tiempos, Durán debió emprender otros derroteros para consagrarse como uno de los más importantes peleadores de la historia.
Esto no fue un asunto fácil. Su desarrollo físico lo llevó a instalarse en la categoría welter, doce libras sobre su peso original y en esa división, retó al entonces imbatible campeón estadounidense, Ray Leonard, a quien vence por decisión en 15 asaltos.
A pesar de su innegable nivel, de su resistencia, de su fuerza e inteligencia sobre el entarimado, el Cholo adolece de algunos defectos, entre ellos, el más destacado es su gusto por las viandas y el consecuente aumento de peso que esto ocasiona. Precisamente esto es lo que le hace perder la revancha ante Sugar Ray, cinco meses después de haberse ceñido los laureles del triunfo en la batalla de Montreal, aquel 20 de junio de 1980.
Después volvió al gimnasio en busca de condiciones, de fuerza, de seguridad y de voluntad para erguirse sobre esa adversidad pasajera. Salió de allí para retar a otros boxeadores de prestigio como Carlos Palomino, Pipino Cuevas y otros de la categoría superwelter y a todos los sometió el poder de los puños de pedernal.
Resonantes triunfos en esta división le permitieron entrar en las clasificaciones y un 16 de junio de 1983, se enfrentó al joven monarca de la categoría, Davey Moore a quien despachó en ocho asaltos, logrando así su tercera corona universal.
El cuarto campeonato llegó con la pelea ante Iran Barkley, un poderoso monarca que había llegado a la cima con fuerza vapuleando a quien le pusieron por delante; Durán lo venció por puntos. Después de esta pelea, Mano de Piedra, realizó combates sin mucha trascendencia hasta que por fin se retiró en el 2002, luego de haber sufrido un accidente de tránsito en Argentina.
El récord de Roberto Durán durante más de treinta años de carrera pugilística fue de 116 combates, 103 victorias, 16 derrotas, 70 ganadas por la vía del nócaut y cero empates.
A grandes rasgos, este es Roberto Durán, el más grande peleador latinoamericano de todos los tiempos, el primero en lograr cuatro coronas en igual número de categorías, el grandioso guerrero que llenaba los coliseos de los Estados Unidos y el más apasionante gladiador desde los tiempos de Marciano, Robinson, La Motta y otros.
Hoy, el gobierno panameño ha designado a Durán como embajador deportivo de la República. Con esta distinción se reconocen los méritos de uno de los mejores atletas del mundo quien con humildad y valentía supo llegar hasta el más alto sitial, donde tan solo brillan los grandes, donde sólo aspiran a llegar los héroes.
Roberto Durán tiene hoy 55 años de edad. De él se ha escrito mucho. Esta sección apenas recoge un esbozo de lo que ha sido El Cholo a lo largo de su carrera deportiva. Este hombre nacido en las entrañas humildes de la ciudad de Panamá, que limpió zapatos, vendió periódicos, que bailó en las calles por unas monedas, es hoy un ejemplo de la tenacidad y el esfuerzo por alcanzar una meta. Muchos son los que siguen sus pasos, ojala puedan acercársele.
Para finalizar debemos decir que Durán ocupa el puesto número cinco en la lista de los diez mejores boxeadores de todos los tiempos, de acuerdo al criterio de los expertos. Por delante de él se encuentran nombres como Joe Louis, Muhamad Ali, Sugar Ray Robinson y Rocky Marciano, todos estadounidenses; quizás esa es la mayor evidencia de su grandeza.
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El CHOLO (de cariño le llamamos lo que apreciamos) es una muestra de perseverancia y humildad.
No habra otro como él...Felicidades
Pues yo lo único que siento, y lamento de veras, es el 'mensajito' que está abajo, el que se refiere a ETA y ZP. En cuanto a lo del boxeador Durán, tienes toda la razón, el boxeo no es un deporte sino una manera "reglamentada" de pasearse en la vida del otro a sopapo limpio, una auténtica salvajada. Debo confesar que en mis años mozos miraba (por televisión) los últimos "rounds" de aquellas "peleas de gallos" que en los famosos "palenques" de EE.UU. protagonozaban Mohamed Ali y sus contrincantes. Ojalá que Roberto Durán aproveche su distinción de "Embajador Deportivo" (que la merece, creo yo) para apoyar causas deportivas superiores entre los chicos y chicas de las barriadas de tantas ciudades del mundo.
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Roderick Guzmán Meza








