Hoy me voy a poner un poco transcendente, con perdón. No se si ustedes se han tumbado alguna vez en la playa o en un prado en una noche de verano para ver las estrellas, yo sí me he tumbado. No se si estando tumbados han visto una estrella fugaz, yo he visto muchas. No se si cuando la han visto han apretado la mano de su mujer o de su novia y han pedido un deseo, pero también han sentido vértigo y se han preguntado por tantas cosas que no comprendemos, que nos desbordan, yo sí. De hecho más de una vez cruzando el charco a doce mil metros de altitud en una noche de Agosto he visto lluvias de estrellas y me he tenido que contener para, ya que no estaba mi mujer, no coger de la mano a mi colega, que quizá se lo hubiera tomado mal, y después de lo de las rueditas de las maletas (ver en este blog "Estoy preocupado", el 24/01/11) tampoco es eso, ¿no?
Lo que sigue es la mejor y más alucinante explicación que he visto en mi vida sobre las estrellas fugaces y quizá también sobre el origen del universo y sobre nuestro insignificante papel de motas de polvo en él. Realmente somos muy poquita cosa, incluso los de Bilbao.
Hay que saber un poco de inglés, pero escuchar a este hombre que ha estado tan cerca de las estrellas bien vale la pena, se lo juro. Les llevará menos de dos minutos, así que se lo suplico, hagan el esfuerzo y no se arrepentirán.
Miércoles, 30 de mayo
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera