Dos imágenes valen más que dos mil palabras. Vean si no estas bellas fotografías que me envía un amigo. En la primera se ve al Presidente del Gobierno en funciones, ya que el titular está missing a efectos prácticos y sólo aparece allí donde no le puedan silbar, y también para dar entrevistas cómodas a periodistas "de toda confianza". 
El presidente en funciones, Don Alfredo Pérez, aparece en la foto muy digno frente a un Jefe de Estado que es también el líder espiritual de 1200 millones de personas, entre ellas tres cuartas partes de los españoles.
Es un saludo cordial pero frío, guardando las distancias y sin demasiados aspavientos. La cabeza se mantiene en línea con la chepa y no hay inclinación alguna. Y el apretón de manos no es tal apretón, sino que es "blandito", casi un roce.
Yo creo que tanta frialdad viene por aquello de que no vaya a ser que alguno de los suyos le llame la atención por un exceso de cordialidad para con una de las bestias negras de la progresía, que la peña socialista no ha perdido oportunidad de poner a parir.
La segunda foto es mucho más amable ¡donde vas a parar! Ahí sí que se ve que hay cordialidad, empatía, cariño y buen rollito. Y sobre todo lo que se aprecia claramente es que, a su edad, Don Alfredo tiene aún un admirable juego de cintura y una extraordinaria flexibilidad en su columna vertebral, no me digan que no.
Miércoles, 30 de mayo
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera