En el mundo hay más de 400 millones de personas que hablan español. Cuando hace meses vi al andaluz Montilla hablando en catalán en el senado y al andaluz Cháves escuchando la traducción simultánea atentamente con unos auriculares pensé que se trataba de una broma. Pero no:
"Un total de 25 licenciados en traducción e interpretación -22 mujeres y sólo tres hombres- trabajarán desde hoy en todos los plenos del Senado para que los parlamentarios españoles puedan entenderse cuando decidan hablar en catalán, euskara, gallego o valenciano. Que cada senador hable en el idioma que prefiera costará a las arcas públicas 350.000 euros cada año. Cada sesión supondrá un desembolso de 12.000 euros. Además, la Cámara ha comprado 400 equipos de traducción con auriculares, que han costado en total 4.526,48 euros".
Desde luego el que dijo que en este país no cabía un tonto más se equivocó por completo. Y si no se lo creen, voten ustedes y vean los resultados de la encuesta. Me pregunto qué pensarán de nosotros en el mundo civilizado cuando vean a nuestros padres de la patria con auriculares para poder entenderse. Y también, que pensarán de lo que cuesta la broma. Como si fuéramos ricos.
Como esto que sigue me ha llegado ya unas veinte veces, y me piden que lo reenvíe, pues lo cuelgo aquí y hagan ustedes lo que les parezca:
Miércoles, 30 de mayo
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera