"Aunque yo sigo siendo un izquierdista moderado, a pesar de mi expulsión del PSOE, la lección de los 50 euros es muy buena.
Saludos,
XXX"
"Recientemente le pregunté a la hija de un amigo qué le gustaría ser de
mayor. Ella respondió que quería ser presidente algún día.
Sus padres, ambos del PSOE, estaban presentes, y yo continué preguntando: -¿Si algún día llegaras a ser presidente, qué sería lo primero que harías?
Ella respondió sin vacilar: -Daría alimentos y viviendas a todos los pobres.
Sus padres, orgullosos, enseñaron los dientes con una radiante
sonrisa: -¡Bravo, que propósito más loable!
Le dije: -Para eso no tienes que esperar a ser presidente. Puedes venir a mi casa y
cortar el césped, sacar las malas hierbas y abonar el jardín. Te pagaré 50
euros por el trabajo, luego te llevaré al supermercado de mi barrio donde
siempre hay un mendigo, y puedes darle el billete para que se compre comida
y empiece a ahorrar para la casa.
La chica pensó durante unos segundos, luego mirándome fijamente a los ojos
me preguntó: -¿Y por qué no va el vagabundo a hacer el trabajo, y le pagas
directamente a él?
Le contesté: -Bienvenida a LA DERECHA.
Sus padres aún no me hablan."
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Lo anterior me lo manda un amigo que durante la pasada legislatura fue "purgado" por el Partido Socialista, acusado poco menos que de "desviacionismo" de las políticas de José Luis Rodríguez. Lo cual me recuerda mucho a las purgas de Stalin.
Como le ocurrió a Saulo de Tarso camino de Damasco, mi amigo parece haberse caído del caballo. No me extraña.
Es cierto que mi amigo discrepó fuertemente de José Luis, especialmente en lo referente al llamado "proceso de paz" y a los trapicheos del Gran Timonel con ETA y sus cómplices, cuando un día nos levantábamos con el anuncio de que Otegui era un hombre
de paz, otro veíamos que se cedía al chantaje de De Juana porque según el mismísimo Rubalcaba su vida corría peligro (y a los dos días le veíamos paseando con su novia por San Sebastián) y al día siguiente el mismo Rubalcaba nos contaba que había "verificado" que la tregua era cierta -a pesar de las cartas de extorsión y el robo de 300 pistolas- y también que un zulo que habían descubierto no era en realidad un zulo, sino sólo un "proyecto de zulo para guardar algunas cosas".
La justícia, por su parte, más que ciega resultaba ser despistada, para algunas cosas, y como nos dijo el Fiscal general, Sr. Conde Pumpido, si era necesario "mancharse las togas con el barro del camino", se manchaban, y si era necesario que el brillante juez Garzón se atascara con la investigación del chivatazo a ETA por parte de la Policía Nacional en el Bar Faisán, pues Garzón se atascaba. De hecho el asunto sigue atascado, faltaría más.
Y mientras todo eso ocurría y la inmensa mayoría de los compañeros de partido de mi amigo callaban para no poner en peligro su puesto de trabajo, a los pocos que no vivían de la política y se atrevían a discrepar los anteriores y el aparato del partido les hacían la vida imposible hasta conseguir que se fueran. Y si no se iban les
expulsaban, sin importarles que gracias a los hombres de paz de ETA los discrepantes fueran con escolta hasta a comprar el pan, o que sufrieran en sus propias carnes las coces de los más salvajes la tribu de la txapela, como le ocurrió a mi amigo.
Parece que todo eso ocurrió hace veinte años, ¿verdad?, y sin embargo como quien dice fue ayer. Y no sólo eso sino que mucho me temo que como ahora también José Luis ve su puesto de trabajo más que comprometido, y necesita ponerse urgentemente una medalla, estemos de nuevo metidos en la pocilga de otro "proceso de paz". Al tiempo.
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Hay señales de cómo las víctimas del terrorismo andan cada una por su lado; las vascas por su cuenta, aunque de eso hace ya tiempo (con problemas, sí, en la integración de unos y otros en su sociedad. Se resolveran, es cuestión de tiempo).
Por otro lado, están las víctimas del resto de España, quizás más unidas en la soledad, pero solas al fin y al cabo.
Sin noticias de los movimientos cívicos, todo el día oyéndose en conferencias los unos a los otros, y ahí, qué tristeza termina toda su actividad. Sólo queda Alcaraz, el friki, (y un poco lo es, pero si empezamos a hablar de frikies....). Bueno, pues en mi opinión es lo que hay. Porque que estamos en el enésimo proceso de paz, no creo que podamos dudarlo. Cuándo le toque caerse del cabello a la gente fina, a mí francamente querido, me importa un pimiento. (Esto no va por su amigo, evidentemente, que ha demostrado que el partido no es lo primero.)
Un abrazo
Miércoles, 30 de mayo
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera