El otro día visité el cementerio americano de Margraten, cerca de Maastricht, en el que están enterrados 8.301 soldados americanos caídos en Holanda cuando trataban de abrirse camino desde las playas de Normandía hasta Berlín.
La sensación que me produjo ver todas esas tumbas perfectamente alineadas fue de un profundo respeto. Han pasado casi setenta años y es como si lo acabaran de inaugurar: no hay una colilla ni un papel en el suelo, la hierba que rodea a las cruces está perfectamente segada y los setos, los árboles, los caminos y los monumentos están en un estado impecable.
Algunas personas, seguramente hijos o nietos de los que ahí están enterrados, se acercan a depositar flores bajo las cruces en las que está grabado el nombre, rango, fecha de la muerte y unidad a la que pertenecía el soldado. Hay cuarenta parejas de hermanos que yacen en tumbas contiguas y hay también más de cien cruces en las que se puede leer: "Aquí descansa con honor y gloria un camarada de armas cuyo nombre sólo conoce Dios".
Además, en las dos paredes de la entrada están inscritos los nombres de 1722 desaparecidos en combate.
Como hay archivos disponibles donde toda la información está perfectamente catalogada y se puede consultar, me paré a leer los informes que justificaban la concesión de la Medalla de Honor a algunos de ellos y me quedé impresionado con lo que hicieron para merecerla, esa medalla es la más alta condecoración que los Estados Unidos conceden a sus soldados.
No pude evitar recordar "Band of Brothers": http://www.hbo.com/band-of-brothers/index.html , la magnífica miniserie coproducida por Tom Hanks y Steven Spielberg que está basada en hechos
reales y cuenta las peripecias de los paracaidistas de la Easy Company, perteneciente a la 101 División aerotransportada, que saltaron sobre Normandía durante el desembarco. Muchos de ellos están enterrados en este cementerio. Band of Brothers, traducida en España como "Hermanos de sangre", describe con pelos y señales la angustia, el miedo, el cansancio, la cobardía, el heroísmo y el horror que vivieron un puñado de hombres en la primera línea del frente de batalla.
Que después de tanto tiempo el cementerio esté impoluto refleja el orgullo y el respeto de una nación por los soldados que lucharon y perdieron la vida a miles de kilómetros de su país para ayudar a restablecer la democracia en otros países de los que seguramente muchos de ellos antes de la guerra ni habían oído hablar ni sabían donde estaban. Lo que me recuerda
que ahora que se habla tanto de Irak y de Afganistán en un continente -y especialmente en un país como España- donde el antiamericanismo siempre está de moda, estaría bien que algunos de nuestros más rancios y casposos pacifistas selectivos -contra horrores mucho más cercanos, y peligrosos, pocos se atreven a levantar la voz- se dieran una vuelta por este cementerio y por muchos otros que salpican Europa. Quizá en un fugaz rapto de lucidez alguno de ellos reconocería que si hoy no estamos todos marcando el paso de la oca brazo en alto es en gran parte gracias a los que están enterrados allí, que son sólo unos pocos de los mas de cuatrocientos mil americanos que perdieron la vida luchando contra el fascismo.
Al salir del cementerio firmé y puse dos palabras en el libro de visitas: Thank you.
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También a los canadienses que dieron su vida, se les tiene gran estima. Y una película trata sobre ello:
http://wwii.ca/film-books/33/bloody-normandy-bloody-victory-stories-from-the-second-world-war/
Todos los años por estas fechas se les invita a desfilar como héroes:
http://nos.nl/video/155344-traditionele-vrijheidsdefile-in-wageningen.html?from=video.carousel
http://nos.nl/artikel/154862-omgekomen-canadezen-woii-herdacht-in-groesbeek.html
Una localidad se hizo famosa por ser testigo de los hechos:
http://es.wikipedia.org/wiki/Groesbeek
Allí se encuentra otro cementerio famoso, que también parece haber sido inaugurado ayer:
http://en.wikipedia.org/wiki/Groesbeek_Canadian_War_Cemetery
Gracias Quique por este artículo,me ha impresionado mucho. No estamos muy acostumbrados por desgracia a conocer estas realidades. Con tu permiso se lo he reenviado a muchos amigos mios,algunos me han llamado para preguntarme por tu blog (uno en concreto Navegante,) te sonará verdad?.
Un abrazo muy fuerte
Amigo Zubiaga:
Yo tuve una impresión parecida visitando el gran cementerio aliado que corona las playas de Normandía.
Cuando se cierra el cementerio, son bajadas las banderas con un toque de oración que, en ese lugar, cobra todo su sentido.
Allí fui consciente de que la Libertad no es una cosa que crezca en los árboles.
Sospecho que nuestra Progresía Felizmente Gobernante no piensa igual.
Un abrazo.
De Isabel, sigue... Serán, qué casualidad, los mismos de siempre. Los mismos de siempre son norteamericanos e ingleses en un 90%, por decir una cifra; el resto para los países pequeños que pretenden -que nadie se lo haga pagar- estar cerca de donde la experiencia les dice que es lo que les conviene, pues con todo, saben, como Polonia, en que lado está la libertad más asegurada, simplemente porque -les pese a quien les pese- en ese lado están las democracias más ejercientes del mundo.
De Isabel, sigue... Todas nuestras fantasías y delirios de grandeza, tanto cine y tanta literatura, todo queda, para bien o para mal, aparcado. El vivir por encima de nuestras posibilidades termina trayendo disgustos, ya se sabe. También sabemos que somos los dueños de nuestra propia historia, al menos mi generación ya lo sabe, que algunas despistadas -y despistados- no nos lo acabábamos de creer.
España, al final es lo que es, o al menos eso me parece a mí: un país simpático, en el que sus gentes tienen -eso sí- una lamentable tendencia a zurrarse los unos a los otros. Ahora estamos en Europa, y eso siempre es una tranquilidad, hay que ser positivos.
Hay, sin embargo, un hecho cierto, terco y terco. Si algún día algo parecido a la democracia llega a Irak o simplemente la caída de Sadam se convierte, ya lo es, en un factor de esperanza, ya sabemos qué países pusieron los muertos para que así fuera. Serán, qué casualidad, los mismos de siempre. Los mismos de siempre...
De Isabel, sigue... en agradecimiento por la libertad recobrada. Me enteré de que la ciudad fue destruida en un 80% en septiembre de 1944 y que sus habitantes murieron en su mayoría. Yo daba por hecho, tontamente, que los bombardeos habían sido alemanes, pero no, fue la aviación inglesa quién destruyó la ciudad y mató a casi todos sus habitantes. La placa era un reconocimiento a sus asesinos, usando la terminología actual para estos casos.
Hay otra Normandía menos épica, pero también preciosa. Les Andelys, Giverny, etc.
La Normandia de Proust, la de Monet, la de Erik Satie..en definitiva la dulce Francia, esa de la que decía un soldado aliado en el amanecer del día D, viendo ya cerca las playas, llenas de humo y estruendo: "la llamaran la dulce Francia, pero yo desde aquí la veo horrorosa".
Los españoles no estuvimos en la Normandía del Desembarco; ni estaremos en Normandía alguna, ahora ya lo sabemos.
Todas nuestras fantasías y delirios de gra...
De Isabel, sigue...Las edades, casi siempre, escalofriantes: 19, 20, 21... años.
Fuimos también al cementerio alemán de La Cambe. Terrible. Son como grupos de pequeñas cruces algo redondas, de granito oscuro, quiero recordar.
En los cementerios de los aliados, habíamos puesto algunas flores. Una amiga, la del reproche, quiso comprar también algunas para el cementerio alemán. Yo no quise, pero más tarde, las edades y el ambiente pudieron conmigo y lamenté no haberlo hecho. En su mayoría, eran aún más jóvenes que los muertos de los aliados.
No sé si conocéis Le Havre; es una ciudad que gusta mucho o nada. Es más fácil que al principio te pase lo segundo. Es un bloque de cemento, como una enorme plataforma hacia el mar.
Allí vi barcos como los que sólo había visto en películas y en postales; al final, la ciudad me gustó. Paseando por ella vimos un monumento, o una placa, no recuerdo, dedicado a los a los aliados en agradecimiento por...
Tampoco lo contrario, sólo indiferencia, aunque la liberación del pueblo el mismo día 6 de junio, sigue siendo allí día de fiesta.
En otro momento, mientras veíamos la batería de Merville, una amiga escribió en un libro para los visitantes. "¿Por qué no seguisteis hasta España?" reproche a los aliados muy repetido, pero del que no se acuerdan muchos cuando hablan de la invasión de Irak como un atentando a la soberanía de un país.
Y la historia, mi preferida, de los planeadores y el control del puente sobre el canal del río Orne, Pegasus Bridge.
Los cementerios: qué distintos los americanos de los ingleses. De los primeros, sólo vi el de Coleville, espectacular, pero sobrio. Y un césped impecable. La cruz o la estrella de David. El nombre, fecha y lugar de nacimiento y de muerte. Los segundos: Bayeux, Ranville.., dedicatorias de mum, dad, sister, brother.. Beloved. Y cierto aparente abandono, tan inglés.
Las edades, casi siempre, e...
De ahí siguieron libros raros, que busqué en la Biblioteca, algunos novelados. Llegué a saber (casi) todo sobre el Desembarco. Es una manera de hablar, claro.
Me hubiera gustado, y mucho, ver las explicaciones de Mario Onaindia sobre el desembarco en aquel encerado del seminario gallego.
Y como me gusta mucho Francia, y conducen tan bien los franceses, voy en coche con alguna frecuencia. Inglaterra aún me gusta más, y además están los ingleses, pero conducen por la izquierda.
Estuve en Sainte-Mère-Eglise después del atentando del 11-S, a finales de octubre concretamente. No había ni un americano, en una época en la que, según nos contaban los lugareños, solía estar lleno de ellos. Lo lamentaban, nos pareció a nosotros, por el “palo” a su economía ya que mucha gente vive o vivía de sus visitas, pero no percibimos simpatía por los compatriotas de quienes les habían liberado del nazismo.
Cuando llegué a las playas del Desembarco yo estaba de ánimo parecido al que ahora tengo, mientras las recuerdo. Con flechazo total. No sabría yo decir cuándo empezó esa historia de amor, pero aunque ya había visto en su momento "El día más largo" y "¿Arde París?" sólo recordaba las irrelevantes historias de amor que aparecían en ellas.
Creo sin embargo, lo acabo de recordar, que fue leyendo algo sobre Robert Cappa y viendo su reportaje fotográfico. Ya sabréis que embarcaron desde la costa inglesa él y Hemingway, no sé si en el mismo barco, creo que no. No estoy segura pero tengo la vaga idea de que Hemingway, no estuvo a la altura de las circunstancias al llegar a Omaha Beach, un charco de sangre norteamericana; sí Robert Cappa que hizo en dicha playa las fotos que todos conocemos,. Se mojaron los carretes y sólo salvó esas pocas fotos.
De ahí siguieron libros raros, que busqué en la Biblioteca, algunos novelados. Llegué a saber (casi) todo sobre el Desemba...
Enrique, muchas gracias a ti. Qué necesario es recordar, o al menos qué obligación. Estuve en Normandia, por segunda vez, en octubre del 2001, pocos días después del 11-S. Visitamos, entre otros, el cementario americano, el que está sobre la playa de Omaha. Ques Dios os bendiga, fue lo que escribimos en el libro de visitas.
Hace ya un tiempo escribi esto. Lo pongo aquí, con permiso. Un fuerte abrazo.
Fui a Normandía por primera vez hará unos cinco o seis años. Me encantó, me recordó a mi patria chica, Asturias, pero en "lograo". Tengo un poco el defecto de creer que el prao del vecino siempre está más verde, nunca mejor dicho. (Y eso que me llamo Covadonga). Así me parecieron aquellos praos. Y las vacas: ¿qué decir de aquellas vacas? Guapas, gordas, lustrosas y con una mirada... Tengo una foto de una de ellas que ya os mandaré para que sepáis de inmediato a qué me refiero. No era la mirada de una vaca cualquiera, no.
Cuando llegué a las playas d...
Gracias a ellos, Kike. Y gracias a ti por contar cosas es que es preciso contar.
No sé si leíste lo que escribí cuando estuve en Arlington:
http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?Id=4869
Y mi impresión acerca de la serie "Hermanos de Sangre":
http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?Id=3795
Estamos de enhorabuena, amigo, han sacado la segunda parte: "The Pacific". Me pillas a punto de engullirme el primer capítulo.
Ambas me las guardo para enseñárselas a mis hijos algún día, junto con las cosas que escribes.
Un abrazo fuerte.
Oscar.
Miércoles, 30 de mayo
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera