Esta es la carta que he enviado a unos amigos americanos que, hablando del "yes, we can" de su nuevo presidente, no están seguros de si Obama podrá o no podrá:
"No se si Obama podrá o no podrá, pero de lo que sí estoy seguro es de que el que dijo que en España no cabe un tonto más se equivocó de plano.
Hace unos años el juez Baltasar Garzón empuró a Augusto Pinochet y se convirtió de la noche a la mañana en una celebridad. Garzón nos ha brindado ya muchas más tardes de gloria y hoy cobra una fortuna por las conferencias que da por todo el mundo. Pocos dudan de que Garzón mira de reojo al Premio Nóbel de la Paz.
Ayer otro juez de la Audiencia Nacional en busca del estrellato, Fernando Andreu, decidió que puede ser una idea brillante imputar al que era Ministro de Defensa de Israel en el año 2002, así como a algunos de los jefes del ejercito israelí por el ataque en el que murió el jefe de Hamás y otras catorce civiles palestinos. La acusación es de genocidio y el juez Andreu cuenta con el apoyo de un abogado muy especial, y digo que es muy especial porque Gonzalo Bové, que así se llama uno de los cuatro que han puesto la querella que ha admitido a trámite Andreu, colaboró con ETA en el secuestro del empresario Emiliano Revilla. Bové fue detenido y condenado a catorce años de cárcel de los que cumplió seis (es sabido que las sentencias de cárcel en España comparten algunas cualidades elásticas con el chicle). El caso es que este individuo comparte ahora con aquellos que le metieron en la cárcel la lucha contra las políticas genocidas de Israel.
He de decir que no se espera que en un futuro próximo Andreu, Bové y compañía adopten las mismas medidas contra las políticas de Hamás. Y quizá tenga algo que ver en ello el hecho de que
Hamás, los palestinos, los talibanes afganos, la insurgencia iraquí, los fundamentalistas iraníes, por no hablar de Castro, Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega y otros "héroes de la izquierda", así como cualquiera que se enfrente a los judíos y/o a los americanos están muy de moda en nuestro país.
Sin embargo, el hecho de que hace menos de cinco años enterramos a 191 españoles, asesinados por fundamentalistas islámicos, no parece afectar a la opinión pública española, ni tampoco parece cambiar de momento los destinatarios de sus fobias.
Mientras en la Audiencia Nacional ocurren estas cosas, algunos seguimos esperando a que el juez Garzón (si tiene tiempo entre conferencia y conferencia), o el juez Andreu, o cualquier otro juez averigüen lo que pasó hace ya más de dos años con el chivatazo de la policía a quienes se disponían a recaudar en Irún el dinero de la extorsión de ETA a empresarios vascos. La única explicación posible a este y otros acontecimientos surrealistas es que ocurrieron durante el llamado "proceso de paz" entre ETA y el Presidente Rodríguez, proceso durante el cual la aplicación de la ley quedó congelada para algunos en este país. En cualquier caso la vergüenza de ver al gobierno negociando de tú a tú con terroristas acabó en desastre, uno más en la cuenta de Rodríguez.
A algunos americanos les preocupa lo que hará el nuevo presidente con su país. A algunos españoles lo que nos preocupa es cómo recogeremos los pedazos de lo que quede de nuestro país cuando consigamos, si es que lo conseguimos algún día, deshacernos de Rodríguez.
Los comentarios para este post están cerrados.
D. Enrique, estoy de acuerdo con Vd. Salvo en lo de la autoría del atentado, sigo pensando que fue E.T.A. y creo que eso no debería quedar así.
Por otro lado, sigo aplaudiendo el despliegue de valor que una vez más demuestra.
Un abrazo.
Otro autobús que circula por ahí:
http://1.bp.blogspot.com/_z-LojmI0AfU/SYbp9mIO0wI/AAAAAAAAAG0/mp04STmN9bU/s1600-h/bus.jpg
Lunes, 13 de febrero
Paco Sande
Rufino Soriano Tena
Manuel Molares do Val
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Juan Fernandez Krohn
Antonio Cabrera
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Raúl González Zorrilla
Toni García Arias
Miguel Torres Galera