El otro día estaba convocado por la defensa como testigo de la agresión a Antonio Aguirre para tratar de evitar su condena por desordenes públicos.
Después de más de año y medio esperando, la verdad es que me quedé con las ganas de contarle al juez cómo se desarrolló nuestra agresión a la tribu de la txapela que había convocado Ibarreche a las puertas del Palacio de Justicia de Bilbao, donde unos fanáticos del Foro Ermua habían osado sentarle en el banquillo por sus trapicheos con ETA/Batasuna, creyendo que Ibarreche era un ciudadano como los demás.
Yo tenía muchas ganas de confesar y de quitarme esta pesada losa de la conciencia. Ahora me acogeré al programa de protección de testigos del gran Joseba Azkarraga, consejero de justicia del Gobierno Vasco, y supongo que estaré a salvo, más o menos.
Estos son los hechos que no le conté al juez:
Miércoles, 30 de mayo
Rufino Soriano Tena
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Miguel Torres Galera