La incultura de "los carnavales" y de Brasil en España
13.02.06 @ 17:00:37. Archivado en Carnaval
Una pena, porque El País, ciertamente, siempre que informa de Brasil lo hace con un rigor y un saber de lo que habla que merece un aplauso por parte del lector, que sin saberlo se empapa de la verdadera cultura brasileña.
Pero luego uno abre el M2 -suplemento de Madrid de El Mundo- de este lunes, y se lleva una sorpresa por la que no sabe si llorar o partirse de risa, abriendo el suplemento se veía semejante titular:
El carnaval de "Pozuelinho do Alarçao"
Original donde lo haya, sobre todo pensando que por muy brasileño que suene lo de la "ç", eso hace que Alarcón suene algo así como "alarsaon", que nada tiene que ver.
Pero es que la crónica de Beatriz Pulido, a doble página no tiene desperdicio.
Empezando porque da por hecho que en Río de Janeiro, durante el Carnaval, las escuelas de samba "revolotean por las esquinas en bañador" (como si un año de trabajo en vestuarios se pudiera llamar "bañador").
Siguiendo por la original expresión "Río de Madrid", en lugar de "Rio de Janeiro".
Da por hecho, además, que en "los carnavales" (debe haber más de uno a la vez) se toca un típico instrumento brasileño: las maracas. Instrumento, que se sepa, más típico del Caribe. Pero todo suena a lo mismo, ¿no? Entonces igual cuela, debieron pensar.
Y de ahí al típico error. El de todo aquel periodista (y por tanto, todo aquel ciudadano que se fía de lo que estos otros dicen) que se cree que todo brasileño es "carioca".
No señora Pulido, "carioca" quiere decir natural de Rio de Janeiro, no brasileño, por tanto, a no ser que el perro del que habla en su crónica llevara la camiseta del Fluminense o el Flamengo, imagino que llevaría una camiseta "brasileña".
Para terminar, la caipirinha no lleva "limón, cachaca, azúcar y ron". A su receta le sobran el limón (se hace con lima) y el ron (la cachaça es aguardiente de caña de azúcar, con suficiente graduación como para añadirle, además, ron, teniendo en cuenta que no se mezcla con refresco alguno) y le falta, ahora sí, esa "ç" en la "cachaça" que tanto le gustó para el titular. Falta hielo, un detalle menor. Lo del azúcar está bien.
En fin, que a Beatriz Pulido y todo el que haya dejado pasar este reportaje no le vendrían mal esas conferencias de las que habla a continuación "sobre la identidad brasileña".
Comentarios:
Voy a ir en diciembre a la zona de Bahia, y me gustaria saber los datos de economia domestica de la gente corriente, no busco ni ricos ni pobres, lo que puede ser aqui alguien de clase media.
Muy agradecido, Mikel
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Elena de Regoyos



