El blog de Gonzalo Sol

Venezuela, un paraíso.

04.03.10 | 23:12. Archivado en Análisis
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Viví 12 años en Venezuela; de 1958 a 1970. Llegué recién caído Pérez Jiménez, y recién elegido Rómulo Betancourt,… quien, para anunciar un periodo muy distinto al del dictador que le antecedió, en su primer discurso presidencial consideró conveniente exclamar a su pueblo: “Que se me quemen las manos si alguna vez llego a meterlas en el erario público”… No mucho después, tras un atentado en el que sin duda un milagro salvo su vida, hubo de presentarse ante el país con ambas manos vendadas.

Los partidos mayoritarios venezolanos, Acción Democrática y el Socialcristiano COPEI, se alternaron en el poder durante mi docena de años venezolanos, con los presidentes -Betancourt y Leoni de AD y Caldera de COPEI-, sin lograr que el país obtuviera los esperable frutos que Dios -o el Big Bang,… no vamos a discutir eso- le otorgaron en la Creación: una mar bella y generosa, y una tierra que lo es más aún y que no acaba en su espectacular riqueza petrolera, pues gas, oro, hierro, carbón, bauxita, diamantes… y cacao representan quizás un 20 ó 25% adicional sobre cuanto produce su cacareado petróleo. Ninguno de esos tres presidentes, ni los otros seis que, de uno y otro partido, les sucedieron hasta 1999, año en el que el golpista Hugo Chávez accedió democráticamente al poder. Porque no es de olvidar que, en efecto, en 1992 Chávez había protagonizado un golpe de estado contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, de AD;… naturalmente, Chávez fue por ello a prisión, pero el ingénuo Rafael Caldera le indultó tras dos años de cárcel sólo....

Solamente a Arturo Uslar Pietri, pensador, escritor y honesto político le oí decir algo tan evidente como que “Es necesario sembrar el petróleo y nuestras otras riquezas”. Los demás líderes políticos venezolanos, no es que no sembraran esos grandes activos naturales ni sus rentas, es que de los mismos sólo conocían los dólares que sin esfuerzo alguno llegaban al país,… pero sobre todo a ellos, a sus próximos y a sus aduladores, pero no al pueblo… Con Chávez ocurre lo mismo, pero el inmenso pueblo llano -quizás 20 ó 22 de los 25 millones de habitantes- está peor que nunca pese al enorme incremento del precio petrolero habido desde los años noventa; hasta Chavez hubo muy mala administración, y probablemente robos, pero ha aparecido con él un gasto nuevo y cuantioso: la “compra” de voluntades e influencias en países vecinos.

Muchas de las consecuencias de cuanto lo anterior sugiere parecen acercarse ya a lo que en este blog vino siendo habitual, pues en tiendas, mercados y supermercados, es difícil comprar, pan, leche, carne y pescad: no hay; prácticamente ni cacao que, excelente, es todo exportado.
Me comunico frecuentemente con una familia amiga venezolana de seis miembros, cuatro de ellos en edad de crecimiento aún, que, sin ser rica, no tiene dificultades económicas. Buenos y fieles compradores durante años de una carnicería próxima, el propietario les llama por teléfono cuando recibe carne (muy de vez en vez): Doñita -suele decir al ama de la casa-, acabo de recibir 20 kg de carne; si viene enseguida le podría vender 3 ó 4…

En Venezuela había magníficos ganados vacuno y porcino que permitían espléndidos “Tbones” y suculentos entrecuestos, así como sabrosísimos cochinillos asados en horno. La cría de aves de corral era importante y francamente buena, y daba lugar a un contundente plato muy popular, la “Vitalidad”, que es un rico hervido de verduras, yuca y patatas, con abundancia de pollo o -mejor- de gallina. El “Pabellón criollo”, uno de los platos más populares allí, muy atractivo por los colores y aromas del arroz blanco hervido con perejil y ají, la carne de falda mechada, las caraotas -alubias- negrísimas y el amarillento plátano frito, ordenadamente colocados en el plato;… pero parece que hoy ya no es fácil obtener carne, ni arroz, ni siquiera caraotas. Tampoco parecen ser ahora frecuentes aquellas ricas arepas de maíz con queso blanco -el maíz y el queso están escasos-, y en la pasada Navidad no fueron tan frecuentes las Hallacas, que no son sino una masa de maíz rellena de mil cosas -carne de ternera, de cerdo y de pollo, puerro, aceitunas, plátano, tomate, especias y además todo cuanto la despensa pueda suministrar a una imaginación contenida por lógica culinaria-, que se envuelve herméticamente con hoja de platanera, y se hierve: si bien hecha la masa y bien equilibrado el relleno, son realmente deliciosas y alegran -alegraban- las comidas navideñas. Aquella mar es generosa -ya lo dije-, por lo que si gusta la pesca submarina, los sancochos -o salcochos- de pescado pueden calmar fácilmente otras hambres y dar paso a un alto placer gastronómico; como su nombre indica, se trata hervidos de pescado con verduras y a veces con patatas -una receta de origen canario-, que resulta sorprendente si en vez de hacerlo con agua del grifo -lo que en Venezuela es ahora algo muy complicado, por escasa y aleatoriamente racionada- se prepara con agua de coco, lo que representa una ventaja adicional: poder ir a una bella playa para coger los cocos.

Otro día, acabada ya la inicial crónica presidencial, comentaré otros platos propios de esta hermosísima tierra.

Por cierto,… parece oportuno un viejo chiste que lo explica todo:
Estaba Dios en plena Creación -…lo siento por los no creacionistas, pero el chiste se hace imposible con el Big Bang-;… estaba Dios en plena creación -decía-, y al llegar a esta costa Sur del Caribe, empezó a pedirle a Pedro -su ayudante- que pusiera allí una mar bella, generosa, y con playas inenarrables, una tierra más hermosa aún y, en ella, grandes ríos, ricas selvas, montañas majestuosas, fértiles llanuras y pastizales, petróleo, gas, oro, hierro y carbón a flor de tierra,… para que no necesiten incómodas y peligrosas minas subterráneas, y bauxita y diamantes… y cacao…

Entonces Pedro, que obraba obedientemente todos esos mandatos de Dios, le preguntó con aire francamente sorprendido: Señor, Señor… ¿no os estáis pasando con tanta y tan variada riqueza?; en parte alguna habéis sido tan generoso.

¡Espera, Pedro, espera!... Si no me interrumpieras y me dejas terminar la creación de Venezuela, verías que aún faltan sus Presidentes.


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Miércoles, 30 de mayo

    BUSCAR

    Editado por

    • Gonzalo Sol Gonzalo Sol

    Radio

    Escucha "Comer, Charlar y Beber", un programa de Gonzalo Sol

    seleccionar programa

    Patrocinado por Freixenet

    Los mejores videos

    Síguenos

    Hemeroteca

    Enero 2012
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
          1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031     

    Sindicación