Beber y brindar (II)
30.12.08 @ 18:27:38. Archivado en Vinos, Análisis
Compre un buen vino,… lo cual no exige que sea caro: por 5, 7 ó 10 Euros pueden hallarse vinos de gran carácter y placenteros; por 25 ó 35 hay ya verdaderas joyas,… y por 250 ó 350 -las hay aún más caras-, nos venden auténticos despilfarros inútiles que jamás proporcionan las 10 veces des superior placer que su costo debiera justificar.
Entérese de quién elabora el vino que va a comprar, dónde lo hace, por qué, cómo, con qué variedades y en cual terruño, cómo fue el año de la vendimia y, si fue criado, cuanto tiempo reposó el vino en barrica y cuanto luego en botella… Las diferentes “Guias” pueden ayudar mucho al respecto, pero quizás no todo. Cuanto más sepa Ud. del vino, de su entorno y de sus circunstancias, mucho mejor: no es lo mismo mirar un cuadro de Van Gogh sin siquiera saber que se trata de obra suya, que observarlo e introducirse en él tras conocer los inicios del pintor, sus amores, sus terribles vicisitudes, y apreciándolo además en el museo que en Amsterdam le honra.
Invite a unos amigos a compartir el vino en su casa. Mientras el día llega, coloque las botellas en lugar preferiblemente oscuro y silente y, desde luego, hasta el momento de disfrutarlo, guárdelo a temperatura inferior a los 15 ó 16ºC. Disponga de buenas copas que permitan al vino expresarse ante nuestros cinco sentidos con sinceridad y vigor; me gustan muy especialmente las Riedel -son costosas pero si se lavan con cuidado duran años-, así como las Spiegelau, que son muy buenas también y más baratas,… y las hay además de menor precio aún: hace días conocí unas magníficas Bohemia, me parece que fabricadas en Serbia, que costaban a 4,50 € la unidad; el vino nos habló desde la mismas con notable franqueza.
Aunque sin duda no hace falta decirlo, reciba a sus invitados con alegría, amabilidad y amistad especiales, pues van a compartir algo especial: un buen vino, símbolo de cultura mediterránea. Compruebe que la botella esté a 15 ó 16ºC; tan pronto el vino caiga a la copa se pondrá a los 17 ó 18 recomendables para sentirlo plenamente. Descórchela con el respeto que merece descubrir un tesoro, y escancie las copas intentando -ahora sí- ser un experto sumiller.
Cojan cada uno su copa, y escuchen hablar al vino siguiendo los cinco hitos mencionados en mi anterior ”post”. Impregnen cada sentido mezclando sus estímulos con reflexiones de lo que del vino conocen; y sientan la tímida pero evidente evolución que el vino experimenta según se va abriendo ya en contacto con el aire: orgulloso, se sabe observado y se luce. No intenten hallar esas descripciones de moda -necesarias, sin embargo, para los profesionales- que para el consumidor suelen ser tan subjetivas y variables como inútiles por imprecisas… Porque ocurre siempre que donde un catador cree ver el rojo de la picota, ese rojo le recuerda a otro el de la ciruela… o el de la sangre de la perdiz -¡quien sabe si muy diferente a la de la liebre!- y, aunque se trate de un tinto español, no faltará quien opine que su color es el del vino de Burdeos; si uno percibe aromas a frutillos rojos, a otro le recordará los del sotobosque, el regaliz, la vainilla o el tabaco… o las entrañas de un animal recién cazado.
Tan notables discordancias en la descripción de percepciones, perfectamente válidas para quien las emite -y esperables por subjetivas-, se dan incluso en comentarios que de un mismo vino hacen diferentes “Guías”… No merece la pena, por tanto, asumirlas como propias y repetirlas sólo porque se suponen de un experto. En el Salón Alimentaria 2006 me propusieron participar en una mesa de cata de vinos rosados. El que a mí me tocó comentar, con un color bellísimo, me recordó los crepúsculos que desde el ventanal de mi despacho veo frecuentemente ocultándose tras una suave colina repleta de verdes. “Tiene el color de un hermoso crepúsculo”, dije –inútil subjetivismo igualmente-,… y todos los profesionales de la mesa se echaron a reír aclarando que su color era el de la grosella, la frambuesa, el fresón o la piel de la cebolla roja,... es decir, los clásicos calificativos cromáticos -igualmente subjetivos- utilizados para estos vinos, preciosos por su vigilada y breve maceración; los crepúsculos no entran -aún- en el leguaje vinícola.
Disfruten del vino sin intentar tales análisis cromáticos o aromáticos impresindibles para quienes lo elaboran y necesitan imprimir un carácter predeterminado tras un estudiado diseño, o para quienes el vino es un objeto de negocio y han de ofrecer a sus clientes un determinado perfil. Para el consumidor no son sino descripciones ajenas, absolutamente innecesarias para aumentar los placeres del vino,… como también lo son para gozar del mencionado paseo por Picos de Europa… o por la dehesa en primavera o por el Museo del Prado, donde los visitantes -los consumidores- disfrutan con la armonía de los colores sin necesidad de describirlos ni de hallar semejanzas con otras posibles fuentes cromáticas.
Tampoco parece que tales actitudes contribuyan a parecernos más hermoso, pasado mañana, el concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, dirigida este año por Daniel Barenboim y dedicado, desde hace 69 años, a obras de los magníficos Strauss.
Empezará éste a las 11:15 hs., buena hora,… así como las inmediatas, para acompañar el concierto -y unos canapés de huevas de salmón- con un gran cava: quizás el Reserva Real, elaborado y bautizado en honor a Su Majestad el Rey.
Para terminar, una última sugerencia para disfritar con el vino: brinden. Nunca desaprovechen una oportunidad para brindar; más aún: búsquenla,.. fuércenla. Comiendo, charlando y bebiendo con gentes amigas, es necesario brindar; no hacerlo es como amsr en silencio, a oscuras y sin caricias.
Brindo por Uds.: brindo para que el 2009 se parezca más al horizonte que el gobierno veía hace ocho o nueve meses que el que ahora nos transmite ya con franqueza y excesiva frecuencia…
PD: Por cierto: El Instituto de Formación Empresarial de la Cámara de Comercio de Madrid -IFE- informa que el Curso “Conocimiento y cata de los vinos de España” que comentaba en mi post anterior, comenzará el próximo martes 20 de enero, y será impartido durante los siguientes siete martes. Es Ud. aficinado al mundo del vino?... ¡Buena manera de empezar el año!.
E-mail IFE: informacion_ife@camaramadrid.es
Comentarios:
Me encontré con este blog y me pareció fabuloso.
Yo tengo un blog de vinos, http://region-de-italia.blogspot.com, y pense qe podriamos hacer un intercambio.
Si les parece, agreguenme o mandanme la respuesta por mensaje personal.
Muchas Gracias
Vinos de Italia
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Gonzalo Sol
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