La caza de la ballena.
27.10.08 @ 08:28:58. Archivado en Análisis
Mi sobrina Mary Amorós, que reside en Venezuela, me reenvió en un e-mail colectivo una protesta que ella a su vez había recibido, referida a la caza de ballenas en las danesas islas Feroe. Pedía redireccionarla de nuevo, y me pareció tan conveniente que lo hice de inmediato añadiendo unas palabras; además, decidí aumentarlas y publicar texto y fotos en este blog.
La pesca de ballenas pudo comenzar en Europa hacia el S.XI , y enseguida empezó una esperable comercialización en la que, sin duda, los pescadores vascos tuvieron un papel preponderante que pueden demostrar muchas cepas de chacolí apoyadas sobre huesos de ese hermoso cetáceo. Sus técnicas de pesca alcanzaron tal eficacia que del Cantábrico inicial, subieron en el XIII al Mar del Norte e Islandia, y más de tarde probablemente llegaron hasta Labrador y Terranova, antes incluso del "Descubrimiento". Se puede decir que aquellos fueron los principios de una carrera en la que la pesca de ballenas empezó a convertirse en caza de ballenas.

Quinientos años más tarde -1946-, la Comisión Ballenera Internacional -CBI- emitió la siguiente sentencia: “La historia de la caza de ballenas es testigo del agotamiento de una zona tras otra y de una especie tras otra, hasta tal punto que resulta esencial la protección de todas las especies de ballenas para evitar su desaparición”.
Sin embargo, tras un estudio llevado a cabo más de medio siglo más tarde -2003- utilizando las técnicas del ADN, la CBI pudo informar que en el S.XIX, cuando estaba siendo iniciada una caza comercial de ballenas ya realmente intensiva, existían unos 1.500.000 ejemplares "yubartas" -también llamados “jorobada”-, que es la más extendida por todos los mares. Pretendidamente protegida por muchos Estados desde 1967, actualmente existen ¡menos de 20.000!.
Y es que la tendencia puede quedar explicada por situaciones como las siguientes: a Rusia se le han descubierto varias falsificaciones en las declaraciones exigidas sobre la captura de ballenas; Noruega, que se opuso a la moratoria acordada, pesca también por encima de las cotas previstas; Islandia ha roto varias veces igualmente la normativa al respecto; y Japón, lìder en estas “artes”, camufla su caza de ballenas alegando supuestas investigaciones científicas; Dinamarca, finalmente -que ha sido el origen de estas líneas-, tiene una vieja vergüenza escondida en sus islas Feroe.
Aunque tan brutal tradición -iniciada en el S.XI- parece estar aceptada por aquella población, el hecho de difundirla quizá pueda hacer que llegue a alguien con suficiente autoridad para el inicio serio de una prohibición de tan crueles asesinatos,... así como el horror y la vergüenza que las fotos que siguen causan.
En consecuencia, amigo lector, si piensas como tantos, difúndelo cuanto puedas, por favor.
Resulta que determinada ruta migratoria de las ballenas, se aproxima en verano a las Feroe, probablemente en búsqueda de reposo y alimento, lo cual hace que desde siempre se produzca allí esa brutal pesca-caza-asesinato que hoy en día debiera ser prohibida por la UE, por la
misma razón que en tierra firma está prohibida la caza de muchos animales que tienen derecho a la vida, por no recurrir a la reflexión general que nos recuerda un "peligro de extinción".
Feroe significa en danés tierra de ovejas. Las islas Feroe -18 pequeñas bellas islas del Atlántico Norte, anualmente teñidas de sangre- están aquí mismo, como quien dice, y pertenecen a la culta Europa y a la civilizada Dinamarca. Se trata de tierras pobres con una escasa explotación ganadera que, efectivemante, han llevado a su población a buscar otros recursos y, entre los mismos, a cometer esa salvaje caza estival de ballenas que debiéramos "ayudarles" a evitar... rebajando sustancialemente el generoso límite que las autoridades locales parecen haber establecido Dios sabe en virtud de qué concienzudos cálculos: entre los 1.000 y 2.000 ejemplares por temporada…
He leído una justificación del "señor" Jakup Andre Mohr, parece ser que profesor de una autoescuela local, que, como la mayoría de los habitantes de estas islas, muestra una profunda vocación por la caza de ballenas. “Pienso que la caza de la ballena es tan importante hoy como hace años. La situación aquí no es nada buena y hay mucho desempleo" -explica- "La gente aprecia mucho, muchísimo, la llegada de las ballenas. Además, este es un país muy pequeño y hay que importarlo todo, incluso la carne”.
Como las siguientes fotos demuestran, la expectación -parece que placentera y no de protesta- es importante y "significativa; se dice allí que un mozo alcanza socialmente la edad adulta sólo cuando se ha atrevido a participar en la sanguinaria masacre.
You Tube ofrece un vídeo avisando que no es recomendable para personas sensibles.
Parece ser que el escritor danés Steinbjorn Jakobsen ha hecho más de una alabanza a esta cacería, y dice guardar "excelente" grasa de ballena que se puede conservar durante años... No creo que La Sirenita de Copenhague ni Hans Christian Andersen estén de acuerdo con los sentimientos,… ni que Mandrup, Nielsen y Bruun, grandes cocineros daneses puedan estar de acuerdo con las opiniones del escritor, pero pueden ser consideradas como una justificación al hecho de haber incluido este artículo en un blog eminentemente gastronómico.


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Gonzalo Sol
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