No sé si la crisis que se avecina será más grave que la de 1993, ni sé tampoco si se tratará de la corta recesión que se nos augura, pero para cualquiera de ambos casos he decidido iniciar una serie de comentarios de buenos vinos a muy buen precio, que puede ser oportuna ya que la misma quizás ayude a lograr un menor gasto doméstico -el del restaurantes es otra cosa,... que trataré igualmente de vez en vez-, sin necesidad de prescindir del vino, que es un alimento -Ley de la Viña y el Vino del 3 de julio de 2003, Título I, Art. 2-, que es sano -bebido inteligentemente, está avalado por la ciencia médica-, y que proporciona convenientes placeres sensoriales, emocionales y culturales, así como ciertos estímulos artísticos e intelectuales según, por ejemplo, sugirieron Cervantes y Shakespeare.
Pero es que pienso además que la serie puede convertirse en una información conveniente, además de oportuna, ya que las crónicas vinícolas suelen dirigirse en general a la divulgación de grandes vinos que, por serlo, son también de alto precio, cuando no injustificadamente caros.
En apoyo de lo anterior diré que, contra el sedimento que tan ancha y larga tendencia informativa parece haber creado, no siempre existe una relación directa entre calidad y precio. Siendo cierto que los Grandes Vinos son siempre de alto precio -casi siempre justificado-, no lo es menos que no todos los vinos caros son Grandes,... y que hay muchos vinos baratos -digamos que con un precio inferior a 5 ó 6 € en tienda- que son capaces de excitar muy placenteramente nuestros sentidos y de acompañar a un gran menú, así como -para mí decisivo- de acompañar también la charla de amigos y amantes.
Adelantando que yo no soy un catador, y que entiendo además que los placeres que un vino proporciona -o los de un viñedo en otoño, o los de un mar de invierno embravecido contra las rocas,... o los de un óleo de Velázquez- van mucho más allá de la típica identificación de aromas o colores; estoy más cerca, sin duda, de la forma que María Isabel Mijares y García Pelayo tiene de contar los vinos: Éste -dijo de un tinto- me puede gustar tras un inesperado revolcón de media noche.
Trataré, en fin, de comentar vinos nacidos en buenos terruños, de variedades cargadas de personalidad -reconozco una reflexiva tendencia, no inquebrantable hacia las que nos son propias-, y elaborados con ciertas tradiciones, la técnica que a viñedo y vino convienen,... y mucho amor.
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HABLANDO DE VINO . EL PASADO DIA 25 SE CELEBRO EN EL MUSEO WURTH DE LA RIOJA UN ESPECTACULO INEDITO SOBRE EL VINO TITULADO MATSURI BUDOOSHU
MATSURI BUDOOSHU significa fiesta del vino y es el primer libro que existe en el mundo sobre el vino escrito en haikus con trazos haiga lo que le confiere sin duda el carácter artístico que al haiku por si solo no posee . Respetan por tanto la cultura oriental ; incluye la vendimia , el reposo, leyendas, medicina , koan y así hasta ocho capítulos distribuidos en 88 haikus –poemas cortos japoneses y otros tantos haigas.
La originalidad de los haigas es que están confeccionados con tinta de vino.
Para su presentación se ha escogido la formula del teatro japonés solo que en esta ocasión el autor lo ha occidentalizado par el espectador ya que el teatro clásico - teatro No- no es comprendido por una gran parte de espectadores occidentales .
EL SUEÑO DE SHIDURI es el espectáculo qu...
Miércoles, 30 de mayo
Gonzalo Sol
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez
José Donís Català
Chris Gonzalez -Mora