El Boletín de ayer, día 16, de la FIJEV -Federation Internationale de Journalistes et Ecrivains de Vins-, a la que pertenezco, informa que el periódico Le Parisien ha sido condenado por causa de una serie de artículos sobre el champagne publicados en diciembre de 2005. La sentencia, entre otras cosas, dice más o menos que los artículos estaban destinados a promover la venta de una bebida alcohólica, ejerciendo sobre el lector una acción psicológica que incita a su consumo sin mencionar el mensaje sanitario que, prescrito por Ley, declara que el abuso de alcohol es peligroso para la salud.
Pongamos las barbas a remojar pues, pese al retiro de la Ministra Salgado, conocida por su abstención de alcohol, incluso de vino, consecuencia de la cual aprovechó su poder intentando violentamente llevar a lo público esa su actitud perfectamente admisible en lo personal, puede ocurrir que sentencias semejantes lleguen a España desde el país vecino. Recordemos: el silencio, o la ignorancia, de quienes -incluso españoles- gustan desacreditar a España, hace olvidar que la Inquisición nos llegó desde Francia, donde surgió espontáneamente a finales del XII por el Languedoc con duras reacciones contra los cátaros -tan intransigentes como los religiosos de Beziers y Toulouse-, quedando ratificada en 1231,... para llegar a España en 1478, casi doscientos cincuenta años más tarde.
Como dice el mencionado Boletín, podría decirse que se trata de una batalla no sólo contra el alcohol, ignorando por causa de otros intereses que el vino es sano bebido inteligentemente, sino que es igualmente un atentado contra la libre expresión. Quienes escribimos sobre el vino lo hacemos invitando a buscar en él magníficos placeres sensoriales y convivenciales, pero jamás la cobarde evasión y esa efímera alegría tan triste y peligrosa como la borrachera es.
Espero que tales condenas no alcancen al automóvil, por ejemplo -mortal si se utiliza inadecuadamente-, ni a las publicaciones y/o periodistas del motor, por apoyar su uso práctico y divertido, también cuando inteligente. La mala -asesina- utilización del automóvil,... o de la simple mano cuando es empleada para atacar a los más débiles -mujeres, niños, ancianos,... o a maestros que no pueden “responder”-, o la permanente utilización de la mentira para ganar votos o mantenerlos,... o el abuso del alcohol, no son tanto cuestión de prohibicionismos inquisitorios, sino de una adecuada educación fundamental que hoy no está debidamente regulada por Ley, pues desde hace treinta años ha venido siendo cambiada por razones -¿filosofías políticas?- claramente partidistas, ni tampoco debidamente aplicada cuantitativa ni cualitativamente por unos padres que trabajan todo el día; en consecuencia los niños no reciben ya la debida “impregnación” amorosa y educacional que prácticamente todos los animales -desde luego, el humano- han venido transmitiendo a sus proles desde sus mimos orígenes, sino aquella -pocas veces equiparable- que las guarderías aportan,... mayoritariamente por motivaciones meramente crematísticas. Así, no parece fácil evitar muertes al volante, violencias de género, menosprecios a los maestros, ni estúpidas borracheras de irresponsables.
En 1991, en el Simposio “El Vino 10.000 años después” , lo dijo Julián García Vargas, un gran Ministro de Sanidad que el PSOE nos dio: Hay que recuperar el vino en familia, que es donde se aprecia su uso y se conoce su abuso. Y el respeto a lo respetable,... pese a un problema evidente: ¿qué es hoy respetable?.
Martes, 14 de febrero
Gonzalo Sol
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Chris Gonzalez -Mora
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
José Donís Català
Paulino Toribio
José Lozano Galera