Esto es muy útil, sobre todo cuando hacemos huevos hervidos, los dejamos en la nevera para hacer ensaladas y luego se nos mezclan u olvidamos cuáles son los huevos que hemos hervido y los que no.
Es una técnica muy fácil: Tomamos un huevo crudo y lo hacemos girar sobre una mesa: tendrá un movimiento relativamente lento, más bien pesado.
Luego, tomamos el huevo hervido, lo hacemos girar, y vemos que gira mucho más rápido, más ligero y se mantiene dando más vueltas que el huevo crudo.
El huevo cocido gira mucho más rápido porque ya no hay líquido en su interior, es todo sólido; mientras que el huevo crudo tardará mucho más en girar por el líquido que lleva adentro.
Y es así de sencillo podemos diferenciar un huevo crudo de uno cocido. Espero que les sea de utilidad este consejo.
Jueves, 16 de febrero
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio