Esto es muy útil, sobre todo ahora en verano que hacemos huevos hervidos, los dejamos en la nevera para hacer ensaladas y luego se nos mezclan u olvidamos cuáles son los huevos que hemos hervido y los que no.
Es una técnica muy fácil: Tomamos un huevo crudo y lo hacemos girar sobre una mesa: tendrá un movimiento relativamente lento, más bien pesado.
Luego, tomamos el huevo hervido, lo hacemos girar, y vemos que gira mucho más rápido, más ligero y se mantiene dando más vueltas que el huevo crudo.
El huevo cocido gira mucho más rápido porque ya no hay líquido en su interior, es todo sólido; mientras que el huevo crudo tardará mucho más en girar por el líquido que lleva adentro.
Y es así de sencillo podemos diferenciar un huevo crudo de uno cocido. Espero que les sea de utilidad este consejo.
Sábado, 21 de noviembre
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Juan Fernandez Krohn
Carlos Juan Gómez Martín
Julián Moreno Mestre
Juan Carrasco de las Heras
Juan Luis Recio
Siro López
Karina Longo
Ángel Sáez García
Marie-José Martin Delic Karavelic